martes, septiembre 30, 2008

Si deseas ser amado
(poema inconcluso)

Si deseas ser amado
fíjate en los pequeños detalles.
La conversación está repleta
de palabras vanas,
el silencio habla.
Deja volar la imaginación
solo para aquello que sea bueno,
para lo necesario, lo inapresable
que te ensanche la vida y te sacuda
placenteramente...

Si quieres ser amado
fíjate en sus manos
y escapa al embrujo de sus ojos,
que no se percate de que existes
solo cuando te hayas marchado.

Si deseas ser amado...
no sigas consejo de nadie.

Etiquetas:


De Malcolm Lowry,
el extraordinario escritor que retrató el desamor, la pérdida y el alcohol como casi nadie en Bajo el volcán (Under the volcano) e incluso se atrevió a referirse en este mismo libro la guerra civil española... "Felicidad".
El poema lo he extraído de la página http://poemaseninglés2.blogspot.com

Happiness

Malcolm Lowry (Gran Bretaña, 1909-1957)

Blue mountains with snow and blue cold rough water,
A wild sky full of stars at rising
And Venus and the gibbous moon at sunrise,
Gulls following a motorboat against the wind,
Trees with branches rooted in air --
Sitting in the sun at noon with the furiously
Smoking shadow of the shack chimney --
Eagles drive downwind in one,
Terns blow backward,
A new kind of tobacco at eleven,
And my love returning on the four o'clock bus--
My God, why have you given this to us?


Felicidad

Montañas azules con nieve y fría agua azul turbulenta,
Un cielo borrascoso lleno de estrellas encendiéndose
Y Venus y la luna gibosa al amanecer,
Gaviotas siguiendo una motora cara al viento,
Árboles con ramas prendidas al aire-
Sentado al sol del mediodía con la furiosa
Sombra humeante de la chimenea de la cabaña-
Águilas que planean viento abajo,
Golondrinas marinas vuelan a golpes de viento,
Una nueva marca de tabaco a las once,
Y mi amor que vuelve en el autobús de las cuatro
-Dios mío, ¿por qué nos has dado todo esto?

Versión de Mariano Antolín Rato

(La imagen es de Javier López)

Etiquetas:

lunes, septiembre 29, 2008

Pisar el Palito, premios y aparición desde el 24 de septiembre en la Sala Tarambana.

Mi colega Rodrigo (el muchacho que aparece en primer término en la fotografía) me envía esta publicidad sobre la obra que vienen realizando desde hace unos días en la sala Tarambana y cito de dos meils:

"... podrás verla desde el miércoles 24 de Septiembre en la sala Tarambana a las 21 hs. y a partir de ahí todos los miércoles de octubre a la misma hora y en Tarambana siempre! Así que no hay excusas! tienes 6 largas semanas para dedicarle por lo menos un miércoles a El Arrabal...".

Sobre los premios conseguidos, mi enhorabuena:

"Queridos arrabaleros,
como os adelantamos la semana pasada estabamos a la espera de los resultados del V certamen de teatro de Carabanchel. Pues resulta que sí nos llevamos premio! ¡Y a falta de uno tres!
El tercer premio a la mejor obra de teatro: "Pisar el Palito".
El premio a la mejor actríz principal: Ángela Boix.
El premio a la mejor escenografía: El Arrabal (...).

El Arrabal







Etiquetas:

jueves, septiembre 25, 2008

A diferencia de las cartas tradicionales, Internet es un desierto congelado.
En las cartas por lo menos quedaba el alivio de comprobar cómo se había formado la palabra al escribir, es decir, el pulso de la persona que la escribe. Su estado de ánimo quedaba, se impregnaba en aquel papel en blanco, por nimio que pareciese. En Internet no hay nada de eso. Internet es una pantalla donde nuestras palabras surgen congeladas, como alimentos precocinados, todos saben igual: a conservantes, colorantes y todo tipo de "Es". Internet no sirve en absoluto para el amor, por ejemplo. Sirve para que se conozcan dos personas completamente desconocidas pero no para intimidades, para gestos, para temblores...

Etiquetas:

miércoles, septiembre 24, 2008

Ven y Vino, septiembre con María Salgado y Carlos Llavata

Ya tenemos lío para el viernes por la noche. Además con la presencia de María Salgado que me han chivado que es una extraordinaria poeta. La cosa empieza bien en Ven y vino...

El
viernes 26 de Septiembre a las 20.45 horas
“La poesía no evita el dolor, pero no consiente que sea infructuoso” Ana Rosseti

Lectura poética
"Lo que quiero leer es barato" MARÍA SALGADO
“Lo que quiero leer, lo que quiero decir es muy barato.
Cuesta con suerte unas monedas.
Pero no lo voy a comprar, lo voy a perder.”
 Arte de Acción 
Mil menos uno   CARLOS LLAVATA
”Hola Carlos, me apetecía decirte algo. (…) 
trabajo sucio el tuyo amigo, parece que invocas a los miedos y ansiedades colectivos.
Los conceptos de legalidad y de seguridad son planteados (…)”
 

PERFORKARAOKE CANTEMOS COMO SI CANTÁRAMOS BIEN

Convocatoria a las 20.45 horas
Hay que ser incansables. Nunca habrá demasiado arte ni demasiada poesía. 

A veces como tormenta que nos empape y nos espabile, y a veces como lluvia fina que nos vaya calando y nos estimule

es la única guía que contemplamos, porque como dicen unos versos de la poeta Amelia Peco Roncero
...se me olvidó, que la risa, el amor, y los besos, son asuntos de todos los días, no de días sueltos...”
elmonodelatinta C/ Cava Alta 15 913659261 metro (Latina, Tirso de Molina, Sol) bus (35, 23, 17, 18, 26, 32, 60, 65)

Etiquetas:

martes, septiembre 23, 2008

El Tren Vertical, domingo 28

Ya tenemos nuevo recital en el Malatesta Bar para este domingo por la tarde noche.
Laura y Pilar son unas absolutas desconocidas en el mundo de la poesía... pero por supuesto y continuando con la filosofía propia de El Tren Vertical, seguimos abriendo puertas a la percepción, parafraseando a William Blake (espero que no nos dé por pasear desnudos por el jardín de nuestra casa, aunque no tengo jardín por lo que si he de hacerlo lo haré en mi balconcín...).
Espero veros por ahí. Quiero decir por el Malatesta, no por mi balcón, ¿acaso W. Blake os dejaría entrar en vuestro jardín?

Etiquetas: ,


Desde la isla de Creta, tengo el gusto de informales que hemos encontrado a Wally... pero al punto se nos ha vuelto a escapar.
Una pena... ¡de verdai!

Etiquetas:

lunes, septiembre 22, 2008

Poemas sonoros para hacer el amor en la antigua China.

Después de habernos cauterizado las heridas...
y lamido a conveniencia
y sorbido con devoción
y remendado con parsimonia
(hilo de bramante, aguja de soledad
y tijeras de constancia...),
me visto como un salvaje antes de salir al aire,
al sol de cada mañana.

En mitad de la llanura
los búfalos celestes llevan hundiendo sus enormes pezuñas
en la tierra de nuestros antepasados
toda la noche.

Me subo los pantalones
y te observo dormida
inusualmente hermosa
tibia como un jirón de tela que estuviera vivo...

(Pero no lo está, ...no lo está...)

...este es el instante en el que yo me quedo de pie
mirándote,
intentando comprenderlo todo,
tan frágil como un estallido de verdad,
como un rincón habitado por el olvido
y por la ausencia de luz.

Me subo los pantalones
y respiro tu cuerpo por mis ojos
que ya no volverán a imaginarte tan desnuda...

Salgo por esta puerta
y alcanzo el primer claro del bosque.
Allí está la luz
que mana tan callada
sobre mi corazón de agua.

(Un poema que escribí hace más de un año y que he encontrado en el cajón de sastre de este blog en el apartado de borradores).

Etiquetas:

Alguno de vosotros os estaréis preguntando cómo fue el recital del pasado jueves en el bar Tapas y Fotos. Pues un éxito. Creo que la mayoría se quedó contenta. Voces diferentes y las cuatro muy gamberras a su manera. Samo con sus hits de Smoking Pleasure, (se encuentra en myspace) sin cortarse ni un pelo, desarrollando la vida nocturna entre pirulas, cocaína, mujeres y tecno; Bolo con sus versos de niño-hombre, con sus jugueteos con el lenguaje, su proximidad a la sabiduría de Gómez de la Serna o de Oliverio Girondo; la vida descarnada y vitalista de Sergio Cruz y los últimos poemas de este que os escribe.
¿Y del público? Lleno hasta las trancas. Miguelo se acordó de nosotros al día siguiente. De aquí para allá, le dejamos bien molido y no era para menos: gente fuera, sin poder entrar. No sé, pero creo que fue demasiada gente y la que entraba se quedaba a escuchar. Muy variadito, como digo. Pero le falta un poco de audio, es decir, un micrófono.
Este domingo en el Malatesta estaremos con Laura Rubio y Pilar Alonso, dos mujeres que se dedican al mundo del teatro pero que la primera me dio una buena lección, hace unos meses de buena poesía, de poesía sin reparar en detalles, una poesía sufrida y sincera.
Aquí está lloviendo a cántaros.

Etiquetas: ,

sábado, septiembre 20, 2008


Definición de felicidad

(A V.)

Dos escultores desnudos,
uno junto al otro,
en el sofá tendidos,
observan el continuo hincharse
de una sábana gigantesca
en el ático de enfrente.

La sábana que señala o muestra
que ofrece su resistencia, su cuerpo,
que traza el perfil del aire
parece que se va a echar a volar
como un vastísimo ser en blanco.

Dos escultores desnudos,
uno junto al otro,
sobre el sofá tendidos,
observan con sus propios ojos
sus propios cuerpos
el compacto y pétreo blanco
que recorta el azul claro
casi transparente
del cielo.


(La foto pertenece a Javier López)


Etiquetas:

viernes, septiembre 19, 2008

¡Qué malos son nuestros poetas!

Etiquetas: ,

miércoles, septiembre 17, 2008

No todo van a ser buenos poemas...
Mi colega de a veces barra, a veces bar Erik desde su Teatraco a las doce...
... no se pierdan a la Fallera Bollera también...

Etiquetas:

lect(r)uras
leeré alguno de los poemas que he ido incluyendo en este blog, pero sobre todo tratará de una lectura, por supuesto en cuanto a mí, de los últimos poemas que he escrito.

Etiquetas: , ,

martes, septiembre 16, 2008



Por la noche se oía el vasto corazón de Zambujeira. Un enorme tambor tecnológico que variaba más bien poco de ritmo, pero que a medida que la madrugada fue avanzando se diversificó aún más.
Fue entonces cuando me recordé otro tiempo, en el mismo lugar, pero esta vez sin tienda de campaña que me cubriese y mucho menos con tapones de cera.
Los vecinos de tienda parecían ser una pareja con dos niños –o el único que existía se duplicaba– que corrían de un lado a otro de la finca o de la parcela. A mi izquierda había una tienda de dos jovencitas que por la tarde se habían convenientemente acicalado para ir a la rave.
En frente, una pareja de recién casados cenaba a la luz de una lamparilla alimentada por un camping-gas.
La noche se había echado ya, y hacía tiempo que me dejé de interesar por el general Cummings o de que Red, el intelectual del pelotón, narrara cómo se había desarrollado su vida hasta aquel momento. En la portada del libro aparecía un soldado norteamericano muerto y semienterrado en la arena de la playa. Mientras leía me encontraba en el umbral de la tienda, aislándome de los demás pero no completamente. Necesitaba de la luz. Ese era el motivo.
Más tarde me fui a la cafetería del camping y pedí cerveza. Me senté en una de las mesas y allí escribí algunas notas. Nada de recuerdos. Todo eran reflexiones de aquel momento. Me sentía muy a gusto. De hecho me importaba una mierda el que la gente pudiera verme haciendo eso. Un tipo solitario, leyendo. Qué bobada, pero lo pensé. Y fue cuando recordé a Bolaño. Y fue cuando pensé en la libertad que tenía al ser allí un completo desconocido. Entraron unos españoles y creo que uno de ellos era de Lavapiés. Yo no deseaba ningún contacto.
Días atrás mi cuerpo parecía haberse encogido en el camping de Sagres. Para llegar a cualquier parte tenía que atravesar un enorme campo, con su camino y una finca que dejaba a mi derecha a mitad del recorrido. La valla de esta finca, de piedra, tenía en la entrada un esqueleto de cabeza de vaca, una advertencia de cuidado con los perros y unas extrañas e inquietantes esculturas. Al volver al camping utilicé de linterna el móvil y pasé delante de aquella casa. Imaginé que nunca más volvería al camping y mucho menos saldría con vida de aquel camino. El tipo de la casa me esperaba en la puerta. Era enorme. Me dio las buenas noches y yo le contesté también con una sonrisa. Me advirtió que tuviera cuidado con las raíces del camino y yo se lo agradecí. Al llegar al camping fui directamente al bar y pedí un par de tercios, aunque lo que necesitaba en ese momento era un buen whisky. Me los bebí escuchando conversaciones anodinas de gentes cubiertas por un matiz anaranjado y terroso. Un padre inglés, con toda la pinta de haber salido de una película de Ken Loach donde interpretara el papel aquel del buen compañero de Riff-Raff, hablaba con su hijo. Vi al chiquillo ausente, como si echara de menos algo muy importante. Se lo noté en la mirada, en cómo cruzaba los brazos con cierta desesperanza. Me transmitió soledad y separación, como si no quisiera estar allí, pero no por su padre, sino por el aislamiento, la diferencia con su mundo habitual, aunque no fuera ni con mucho el mejor de los mundos. Sentí entonces una vasta tristeza, una tristeza honda por aquel chiquillo, por aquel padre que intentaba animarle, por mí mismo, ya que no conseguía olvidar a quien amaba. Me sentí tan lejos de todo a pesar de estar tan cerca. Pero, ¿tan cerca de qué?
Llegaron más parejas. Gente sola, grupos de cincuentones alegres, y la luna enorme, blanca, una gota de leche con diminutas motas de tierra, iluminaba todo aquello. El mar quedaba apenas a dos kilómetros por ambos lados. Era un inapreciable apéndice en mitad del mundo.
Desperdigadas las tiendas por hondonadas de tierra. Susurros en la noche, algún que otro crío quejicoso y la luna arriba como un faro constante de qué mar, de qué espacio…
Quise soñar contigo pero los dioses no me concedieron tal deseo. Ahora entiendo el porqué.

(La foto http://galufos.blogspot.com/2008/06/festival-do-sudoeste-zambujeira-do-mar.html)

Etiquetas:

lunes, septiembre 15, 2008

Para amarte a ti...

Para amarte a ti
he odiado a todo el mundo.
Para conseguir que me amaras arrasé mis huesos
sobre pira de ansiedad y de ceniza,
y me revolqué en el cieno,
y soporté rechazo de los que aún me imploraban
que no lo hiciera.
Pero te he seguido como un perro
cruel, rabioso, sin escrúpulos,
como un pájaro sin alas ni horizonte,
como un vulgar relleno de paja mojada y de testículos.
No me queda dignidad, ni sangre, ni alma,
todo ello lo arrojé al pozo de tu olvido.
¿Y ahora qué?
¿Cómo acabar?

Si tan solo me quedara un susurro para invocar tu nombre...

Etiquetas:

Amor se escribe con V

Últimamente estoy fumando demasiado.
Últimamente me sangra la nariz, me corto la mano, me dejo las llaves en el buzón, me pierdo, se me olvidan...
Últimamente no sé quien eres tú
ni porque me estoy mirando en este espejo
ni si estas gafas son las mías
ni por qué este brazo, la luz aquella
o aquel sonido a chicharra tecnológica
al fondo de la calle,
grillo.

Últimamente estoy en las últimas.
Me hubiera gustado refugiarme en mi cuarto
que pasara la explosión, la primera,
estar muerto
y así continuar
ligero de equipaje
yendo hacia la mar
sin reparar en ojos tales como...

Últimamente me fumo, me sangro, me cortan las manos, me dejan llaves
(de puertas que no se cierran)
me pierden, me pierdes, me olvidan...

Etiquetas:

domingo, septiembre 14, 2008


el próximo jueves a partir de las 21:30 hs en el bar Tapas y Fotos (el bar de Miguelo) en la calle Doctor Piga, junto al metro Lavapiés.

Etiquetas: ,

viernes, septiembre 12, 2008

Mi corazón en un camping

Semienterrado en los camping a los que iba, unas veces escondía mi corazón tras el poco verde que existía en ellos; otras, lo dejaba en la misma tienda, oculto bajo la ropa sucia o en el fondo del saco. Así pude sobrevivir. Mientras, ya sin el continuo trotar de este músculo en mi pecho, paseaba por las límpidas playas, repletas de luz, piedras con forma de palabras aún no dichas, caricias aún no ofrecidas.
En ocasiones me mojaba los pies con las traviesas olas o las evitaba con gesto de respeto o de repulsa.
El Atlántico es frío y dormilón por la noche, por la tarde es gruñón e irrespetuoso.
Las madres se tapan con telas de colores, los padres vigilan el horizonte con ojos azules. Sus críos chapotean cerca, buscando caballitos de mar y conchas rizadas por los colores que se han impregnado tras millones de amaneceres. Mis pies se dedicaban a escribir tu nombre sobre la arena pero al instante llegaba un papel de agua y se lo tragaba gritando y mis greñas se llenaban de salitre y quería esperarte así, sobre un farallón en mitad del combate de la espuma contra la roca y con mi pelo como si fueran raíces de aquel mar que se encontraba tan cercano.
Digo que no llevaba mi corazón en mi pecho, digo que fue mucho más fácil así, aunque los había recientes y diminutos que se ofrecían entre la saliva de la arena.
Por la noche, al volver, lo oía enloquecido golpearse contra las paredes de la tienda o morder como un animal rabioso a todo el mundo. Se había destapado y había vulnerado todas las normas de convivencia. Un horror.
-¿Este corazón es suyo? ¡Haga el favor de llevárselo de aquí o ponerle una buena correa! Nos ha destrozado los oídos con su estruendo de tumba.
Ellos no lo entendían, no entendían absolutamente nada.
Habría de calmarlo y llegaba al bar y pedía unas cuantas cervezas y con un cuaderno y un bolígrafo escribía estúpidas descripciones de cómo me creía sentir observado. Cuando entrábamos en la tienda para pasar la noche, mi corazón se dormía como un animalillo en compañía de su bien. Y me quedaba observando un buen rato el techo.
-¡Todavía estás despierto! –me preguntaba mi impertinente y temeroso corazón.
Yo le decía que basta de vivir, y se apagaba escrupulosamente.

Etiquetas: ,

jueves, septiembre 11, 2008

De Camilo no puedo decir que sea muy alegre.
Se toca la cabeza como si le molestara el sudor pero él no suda. Le imagino en el concierto de los Rolling allá por el 82 con el pelo largo, fumándose un buen peta, con un litro de Mahou en la mano con el que va a ser el colega de toda la vida.
Aquellos tiempos en los que el mundo estaba poblado de asesinos y de botellón en los parques, aunque hubiera asesinos el botellón no era tal porque de lo que se trataba era de tener poco dinero, conversación y ganas de jugar al fútbol o de enamorarse. Eran otros tiempos, joder. Pelos largos, chupas vaqueras o de skái, pantalones pitillo, mucha vergüenza para ligar, o poca, bocadillo de chópped y muy poco curro. Además ni dios iba a misa, y el que no era heavy, era un hippie o conocía al dedillo los discos de sus hermanos mayores, de sus padres o se lo curraba en el rastro con cintas de 60. Un parque era la segunda casa y la madera de vez en cuando daba un poco el coñazo pidiendo la papela a los chavales. Siempre dando el coñazo. No pises el césped, chaval. No había marihuana, solo gomaza. A ver si pillo una china. Le he visto las bragas a María. Hace frío. Sostén tu el litro… ¿y esa libra?
Y después empezaron los heavys de peluquería, Mecano y la respuesta institucional a la movida madrileña, al descontrol. Necesitábamos grupos que nos hablasen de polladas no vaya ser que todo va a ser protesta, Asfalto, Leño, Topo. ¡No te jode! Luego el Plan de Empleo Juvenil, Minuesa, la Globalización y el ánimo competitivo y de crecimiento económico espectacular. Y te acuerdas del cojo Manteca machacando los relojes esos tan chulos de la calle Alcalá con la muleta o las pelotas de goma de los maderos. Eran tiempos en que algunos sabíamos lo que se cocía. Esa juventud de Maragall y el hijo del obrero a la universidad. Y el que sea listo que se deje de bobadas y se suba al carro. Después se inventaron ciertos términos para definir y tratar a los que no engordaban los domingos por la tarde frente al televisor, empapuzándose de galletas, panchitos o grasas polisaturadas, a los que habían decidido sentar la cabeza y el estómago, tener hijos con melenilla… Y les empezaron a llamar guarros. Guarros eran los rojillos de Che, anarkos sin ser punkies, izquierdosos que no se perdían la manifa contra la Guerra. Menos mal que no se salió de madre. Demasiados papáses y mamases con sus niños en el cochecito. Demasiados adolescentes. Demasiado en contra. Carga brutal de la policía en el centro de Madrid, un porrazo asesino a una muchacha en la cabeza que graban las cámaras.¡Qué bien sirven las cámaras de calle…! ¿Eh? Eso es la Democracia. Ni papá ni mamá volvieron a manifestarse. ¿A qué no? ¿Me equivoco? Y otra vez al sillón a beber cerveza aguada. Recuerdo que la fábrica de Mahou se la llevaron a Guadalajara y por ello el cambio de agua, de sabor… Y las patatas, las más caras, las artesanas.
¿Nos vamos al centro comercial? En Telemadrid ponen una película de esas de moral reductora, aunque las series de policías y de forenses copan el espectro audiovisual. ¡Qué bonita la libertad! Cincuenta canales y ni siquiera hay uno que sea una Cadena del Wáter para vaciar el salón de ruido, de heces digitales.
-Camilo… ¿tú qué piensas de esto?
Me sonríe y sigue leyendo algo que alguien de una cátedra de algo ha escrito en alguna parte.

Etiquetas:

miércoles, septiembre 10, 2008


En Faro, Portugal, tiré mis pantalones vaqueros a la basura, en la pensión, aquellos que odia mi madre.
Venían hechos un asquito del Festival Ola!, llenos de mierda, de polvo, y aunque quedaban muy guapos tenía ganas de que desaparecieran en un bonito sitio. Recuerdo una noche en la que me dio el punto de "customizarlos" y las patitas de elefante las recorté en tiras. Así aparecí en mis lugares de fiesteo. Inés no se lo podía creer. Le dije que así se llevarán también algún día. Debo advertir que quedaban un tanto ridículos. Hace años, me molaba más llevarlos caídos, ponerme tres camisas o llevar las camisetas al revés, con la etiqueta por fuera o simplemente pegarla un tijeretazo y punto. Era una fashion-victim del cutreo porque apenas tenía ropa y mucho menos me apetecía irme de tiendas. Aprovechando unas zapatillas Joma que las utilizaba para correr me las reconvertí para la pista, es decir, para el tartán. Las recorté por abajo y me las arreglé lo suficiente como para que no me jodieran el puente del pie. Cada vez que estoy en Burgos las encuentro en la parte alta de un armario.

Volviendo al primer punto -parezco un estúpido conferenciante- Faro es una ciudad que tiene un paseo parecido a la castellana en un lado y un pueblo de pescadores en el otro extremo.
Un lugar que alberga en su interior una bonita fortaleza, una ciudad vieja, una tienda donde se pueden encontrar azulejos del siglo XVIII y el hombre que la regenta, me recuerda a un portugués de alta alcurnia, con su paciencia y su gesto entre desinteresado y un tanto desconfiado.
-"Otro guiri idiota que se cuela en mi casa por curiosidad".
La tienda huele a piedra, a arena, a madera vieja. No es un lugar común, no tiene nada que ver con lo que seguramente vosotros estáis pensando. Nada más entrar, encuentras dos amplias mesas cubiertas por todo el material. Todo lo rodea, lo arrebata. Piedras, pequeñas lápidas con sus inscripciones, escudos, blasones... Enfrente de ti, una escalera, y en la parte superior, a mano derecha, una talla enorme desafiante, molesta porque no debe estar en su lugar "natural".
Entró otra pareja. Se fue. Me quedé solo. El hombre se levantó, ordenó en un cajón algunas piezas, trasteando. Le dije hasta luego, me miró, se despidió también. Al salir vi un enorme avión de easyjet pasar sobre mi cabeza. Cada cinco minutos, o incluso menos, una enorme nave te arregla el flequillo. Solo tienes que alzar un poco la vista. El aeropuerto está muy cerca. Aún es muy pronto, por la mañana. Llego hasta las marismas y se ve un final azul y verde con canales por donde las motoras, fuerabordas, o pequeñas barcas de pescadores se internan. Hay un lugar para embarcarse y darse una buena vuelta pero ahora no parece tener actividad y me quedo acodado sobre el pretil, observando la luz, el continuo rielar del agua, pensando en nada o no...
Pero lo gracioso del día aún no ha pasado. Había comprado un poco de queijo, fiambre, tomates y algo de pan. Allí estaba con ganas de comer y sin saber el camino de vuelta a la pensión, perdido. Debía tener una carita que pa qué... además en una de las calles me encuentro con una acordeonista tocando que "¡Viva España!... ¡España es la mejor!". Nada que objetar pero... Llegué al fin, comí y luego me puse a describir pormenorizadamente la habitación en la que me encontraba. Me resulta curioso, agradable y hasta tiene un punto morbosillo el encontrarte en una cama que vete a saber qué ha pasado por allí. Supongo que es uno de los principios de la imaginación. Pero yo me dediqué a hacer una descripción intentando que no se me escapara detalle alguno. Para esto también hay que encontrarse inspirado.
Por la noche, llegué a un bareto pequeño, estrecho, con gotera, y repletas las paredes con retratos del Che Guevara. En el centro uno de José Afonso, enorme, el más grande. Fue José Afonso el que escribió y cantó Grândola Vila Morena. El que dio paso a la Revolución de los claveles. Pregunto a la camarera por la música.
-El que cantá es José Afonso, ¿no?
-Sí, "Yusé" Afonso.
Se alegra mucho de que le haya reconocido. Sonríe. Superbocks y un gintónic sin pitorro censurador, a pulso. Me lo llena y apenas cabe un hilo de tónica. Los parroquianos comienzan a llegar. Un buen ambiente y uno de ellos, armado de periódicos y gafas, habla sin hablar -creo que es mudo-, habla con la expresión y parece que se comunica perfectamente. Los juegos de Pekín detrás de mí, en una pequeña televisión. Portugal ha conseguido su primera medalla de oro en unos Juegos, Nelson Évora, un triplista. Me alegro pero es que lo repiten tanto que no dejará de saltar durante los tres días siguientes. Vuelvo a la pensión y me recibe el mismo joven con pinta de licenciado en filosofía -qué pesadito con los filósofos, diréis-. Un buenas noches y a la cama.

(Ahora me encuentro escuchando a Cesarea Évora. No tengo trabajo. Me dedico a contar estas cosas. Ayer me empapé bailando Singing in the rain en el ático de un amigo y luego, al salir de La Aguja me refugié bajo el toldo de un kebab iraní a que pasara el pedrisco. Los brazos del toldo fueron bajándose con la intensidad de la piedra. Me volví a empapar. Los ríos que van a dar a la glorieta que es el morir).

(La fotografía pertenece al blog de Víctor Manuel Pizarro: http://ciudad-dormida.blogspot.com).

Etiquetas: ,

martes, septiembre 09, 2008

Así me siento yo...
...¿cómo te sientes tú...?

Etiquetas:

viernes, septiembre 05, 2008

La Muga Caula 4,
J. Roth, N. Mailer y Ferlinghetti
Mi brother Yolanda Pérez Herreras, activista del performance y alegría de los saraos poéticos, me envía una bonita propuesta para la próxima semana.
Con esto pienso estrenarme este mes de septiembre porque desde hace días no era habitual nuevas entradas en este, mi blog.
Que no quede mi empeño de recuperar, por lo menos, mis dos últimas lecturas: Los desnudos y los muertos de Norman Mailer; La Rebelión, del fantástico y cristianísmo Joseph Roth, no confundir con el norteamericano Philip; o el encantador libro de Ferlinghetti, What is poetry?, que un ángelito negro me trajo de la misma librería del poeta, City Lights, de la hermosa ciudad de San Francisco.
Los tres forman un pequeño paquete, el de Mailer ya es mucho más abultado que los dos libros siguientes; un paquete muy diferente, de tres colores y de tres "formas" muy diferentes. Los tres animan a seguir.

Etiquetas: