jueves, abril 23, 2009

“La tristeza durará por siempre”, Vincent Van Gogh

Hace un año y medio estuve recorriendo las salas del Thyssen contemplando los cuadros que daban nombre a la exposición Los últimos paisajes.
Al final de esta, cuando había traspasado el umbral de la última sala y ya solo me quedaba dirigirme a la salida, me di la vuelta y leí, impresionadas sobre la pared, unas palabras de una carta que Theo le escribió a su hermana Elisabetta poco tiempo después de que Vincent muriera. Comencé a leer y al llegar a lo que Theo suscribe como las últimas palabras de su hermano no pude reprimirme y empecé a llorar… más bien lloriqueé porque al final me contuve que es lo mismo que decir que me reprimí. Lo cierto es que estaba solo leyendo aquellas palabras, aunque la expo se encontraba en esos momentos abarrotada de gente, pero sabía que no podía llorar a gusto, y eso es una de las cosas que a mí más me gusta.
Me encogí con aquellas palabras porque me parecieron muy cercanas...
Al día siguiente le pedía a Magda que me consiguiera cuando se pasara por la expo que me anotase la frase de la ultimísima sala. No se lo expliqué bien y al final me anotó otra que no era. Pero hoy, entretenido como estaba en buscar información sobre un pintor español fusilado en Paracuellos del Jarama en 1936, por los republicanos, llamado Álvaro Alcalá Galiano, y yendo y viniendo por blogs, me he acordado del día aquel y me he puesto a ello. Por fin lo he conseguido, tanto en español como en inglés. Pero antes quiero señalar unas cuantas frases de Vincent sobre el amor, la voluntad, la sinceridad, el dolor y el acto creativo. Son estas:

Desde el momento en que nos esforzamos en vivir sinceramente, todo será para buen fin, hasta si debemos inevitablemente tener penas sinceras y verdaderas desilusiones; cometeremos también gruesas faltas y haremos malas acciones, pero es verdad que es preferible tener el espíritu ardiente, aunque se deban cometer más faltas, que ser mezquino y demasiado prudente. Es bueno amar tanto como se pueda, porque ahí radica la verdadera fuerza, y el que mucho ama realiza grandes cosas y se siente capaz, y lo que se hace por amor está bien hecho.
Si se continúa amando sinceramente lo que es en verdad digno de amor y no se derrocha el amor en cosas insignificantes y nulas e insípidas, se logrará, poco a poco, más luz y se llegará a ser más fuerte.
(…) el que prefiere permanecer solo y tranquilamente en la obra y sólo quisiera tener muy pocos amigos, es el que circula con más seguridad entre los hombres y en el mundo. No hay que fiarse jamás al hecho de no tener dificultades y preocupaciones y obstáculos de ninguna naturaleza, pero no hay que hacerse la vida demasiado fácil.

Y, por último, la carta de Theo a Elisabette:

El mismo quería morir; cuando me senté a su cabecera y dije que trataríamos que mejore y que esperábamos que nos ahorre este tipo de desesperación, dijo La tristesse durera toujours (La tristeza durará por siempre). Entiendo qué es lo que quería decir con esas palabras.

http://webexhibits.org/vangogh/letter/21/etc-Theo-Lies.htm. (En inglés)
http://www.vangoghgallery.com/catalog/ (Este es un buen catálogo de la obra de Van Gogh)

2 comentarios:

Ana dijo...

A mí también me producía una emoción tristísima leer las Cartas a Theo. Lo bueno es que estaba sola y podía hacerlo sin freno. Tengo una frase que rescaté de ellas (entre otras) que dice:
¿QUÉ ES EL IDEAL SINO LA CONFESIÓN DE QUE LA VIDA NO NOS SIRVE?
¿QUÉ ES EL ARTE SINO LA NEGACIÓN DE LA VIDA?
Muchos besos.

alf ölson dijo...

Sí, recuerdo estas frases de tus meils.
Y qué suerte hacerlo sin freno...
Besos para ti, Ana.