viernes, junio 03, 2016

Diario VI (¿de lo incognoscible?)

Toni Tonelada ha dejado su novela a una editorial de reciente aparición en la Feria del Libro. Una editorial que ha publicado una biografía de Samuel Beckett bien currada, además de a Robert Walser y el teatro de Angélica Liddell.
Todo el mundo ha escrito un libro en este país pero es que ahora todo el mundo se empeña en publicarlo, aunque no todo el mundo se empeña en ser escritor. También ciertos escritores se empeñan en justificar su aparición en la Feria con su firma. Supongo que hay que promocionar y también vender para que la actividad editorial continúe y la editorial X no se hunda o deje de manera intermitente su proyecto de seguir sacando autores inéditos o desconocidos aún. Las colas son por lo general para aquellos autores y autoras que han sabido conectar con el lector medio, y también adolescente. Así lo denominaré.
Después de unos paseos arriba y abajo por la Feria del Libro, y con el ligero picor de un sol que ya empieza a llamarse Verano, los dos caminaban rumbo al éxito del estrellado.
Al salir de la Feria del Libro, me habla Toni sobre un taller literario que impartió Clara Obligado hace muchos años en Getafe, y por la que ha preguntado (ya que tenían unos cuantos de sus libros) en una caseta donde también se han publicado, por ejemplo, todos los relatos de un escritor, en mi opinión, de culto: Javier Tomeo. También Toni me habla, cuando salimos del Retiro, de su colección de revistas Interviú. Tenía 500 números que desaparecieron. Cuando aparece la revista Interviú, recuerdo un veraneo con mis tíos en Santander. Yo tenía 10 años, es decir, verano de 1981. Mi tía me pide que baje al quiosco a comprar la revista Interviú. Yo la miro avergonzado porque sé que es una revista donde en la portada sale una mujer desnuda y a ver cómo le explico al quiosquero que es para mi tía. En fin. Es curioso que no me acuerde de haber comprado al final la revista. ("Si no te acuerdas es porque no fuiste a por ella", pensarán algunos, pero no, no lo recuerdo). Luego, más adelante, la conversación deriva en una película de Ciencia Ficción en la que el tiempo se convierte en la moneda necesaria para la supervivencia con la que se compra de todo, es decir, casi se puede conseguir la inmortalidad.
Al llegar a casa enchufo la TV y veo que en un programa hablan de los 40 años que cumple la revista Interviú. Cambio de canal y compruebo que la película de la que hablábamos un par de horas antes se llama In Time. Al día siguiente compruebo en la red social que Clara Obligado ha realizado una lectura de textos de aquellas personas que acuden a su taller (o es o creo) en el mismo lugar en el que un buen amigo realiza sus recitales o encuentros de poetas. Todo muy casual. La novela de Toni Tonelada habla además de este tipo de casualidades a través de una figura en su novela. Lo cual también es muy conocido. Ya Julio Cortázar hablaba, a través, si mal no recuerdo, de Carl Jung, de sus casualidades causadas y de sus causas casuales. A nosotros, ¡oh, pobres mortales!, nos parece caos > caso. Causa > ¿Casua? En fin.
Pero aquí no termina todo. Ayer por la tarde, justo al cerrar el portal de mi casa, me encuentro frente a frente con una señora pequeñita, muy menuda, de unos 70 años, de aspecto muy cuidado, con una chaqueta rosa de tipo Chanel, que me mira a los ojos fijamente y entre susurros me dice: "la voz que vendrá a la tierra a salvarnos a todos". Yo la miro, casi que me agacho un poco y le pregunto, casi en su mismo silencio: "¿Que una voz va a venir a qué?". Ella sin inmutarse y sin despegar su mirada ni un segundo de mis ojos me vuelve a decir. "Que la voz de dios vendrá a la tierra a salvarnos a todos porque si los gobernantes de este mundo no han sabido, pues va a venir dios a salvarnos a todos...". Le contesto que menos mal porque tal y como están las cosas pues... "Vente conmigo a escuchar la palabra de dios...". Yo le contesto en cambio que buenas tardes.

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