lunes, septiembre 07, 2026

La buena tarde

una buena tarde

un plan perfecto

es 

escuchar en el silencio de tu casa  

Hungry for love, de Sade

mientras lees el Aria matutina a 1800 metros, de Sharon Olds

con 

una 

diminuta

inapreciable 

lágrima 

ácida 

de desamor

que se ha alojado 

en algún punto 

de tu coraza esternón 

y sabes que para siempre.

Una lágrima, un minúsculo vapor 

ardiente pero pesado

en lo más generoso de tu pulmón.

Escuchas de nuevo el tema, 

lees de nuevo el poema

y ya la sensación más genuina ha cambiado

y no entiendes por qué.

No entiendes por qué se ha ido,

incluso ese momento

que poseías como una verdad.

No hay comentarios: