jueves, febrero 15, 2018

Tsutsui

Hace un par de días acabé de leer un libro que recomiendo por muchas razones. La primera porque me lo recomendó un buen amigo, la segunda porque es un libro que se incluye en el catálogo de la editorial Atalanta, o la editorial a la que podría denominar a riesgo de equivocarme, la continuación de Siruela, es decir, del editor Jacobo Fitz-James Stuart, de lo mejor en editoriales, con su fondo de ciencia, mitología, pensamiento..., y la tercera por su falta de complejos y su libertad, lo que incluye lo políticamente incorrecto en diversas facetas, como es Hombres salmonela en el planeta porno, de Yasutaka Tsutsui, o una recopilación de relatos ciertamente refrescantes sobre el erotismo, la condición humana ante el progreso desde este punto de vista, el peligro de la información al entrar en la esfera de lo privado, el absurdo y gregario acontecer que el ser humano ante ciertos hábitos o la desternillante historia del último fumador en Japón que ha de enfrentarse a las hordas prohibicionistas que quieren acabar con su vida sea como sea. Todos ellos reflejan lo que ahora se llaman distopías o mundos-rumbo-a-peor, que diría un Beckett, o un Pablo Cobollo, y no un estúpido emprendedor del corta y pega, pero, bueno, ya me estoy yendo del tema. En fin, ahí lo tienen, hagan caso. Ahora estoy con Nefando, una novela. 

Permítanme que les diga un seguidor de hace años de las historias de Shin-chan que podría interesarles descubrir, si no lo han hecho, of course, a este simpático y en ocasiones brutal autor, sin pelos ni matas púbicas en la boca. Qué rollo de vida.

Apocalipsis

El Apocalipsis es muy oscuro. No hay fuego ni grandes maravillas solares cruzando el cielo. Está apagado y si se puede comparar con una sensación o un estado de ánimo es de una tristeza infinita, un inmenso fracaso. De hecho, a mí me ha sucedido varias veces y generalmente ha sido así. El último apocalipsis fue mientras llegaba a la ciudad en un autobús regular o de línea, que es como se decía antes. Los pasajeros permanecíamos tranquilos pero había algo que nos inquietaba. (Esto suena falso pero era así). Nos extrañaba que no amaneciera. Y no amanecía.
Dejé la estación, tomé un autobús para ir al centro de la ciudad, a mi casa. No había nadie por la calle y seguía sin amanecer. Una espesa niebla cenicienta ahogaba el sol, y ocurrió justamente ahí, en un segundo, junto aquel viaducto de mi adolescencia. Un enorme cacharro hecho añicos cayó del cielo, escupido brutalmente por las alturas. Luego pensé en un sacerdote, en alguien que perteneciera a la iglesia, pero ya era tarde. Todo el mundo había desaparecido de las calles. Me interné por una calle angosta, empedrada, igualmente silenciosa. Esperé a que todo se apagara como así sucedió. El cielo se iba a desplomar sobre nuestras cabezas, como pensaban las viejas historias de los galos y así ocurrió. Ni extraterrestres ni nada por el estilo, extraños objetos que se desplomaban de manera caótica y sin sentido mientras la oscuridad parecía haber tomado su señorío.

lunes, febrero 12, 2018

Alfonso López es un tonto

martes, febrero 06, 2018

HACE UNOS DÍAS compré esta novela en una tienda de segunda mano de las que han comenzado a proliferar y que si mal no me equivoco pertenecen a una franquicia. Entró un hombre con un bolsón enorme y otro que venía a cobrar los libros que les hubieran interesado, por si les había interesado alguno finalmente a la librera-compradora. Libros al peso o libros que selecciona la misma librería de segunda mano para su venta. Había una mujer para toda la librería, atendía al teléfono, atendía a los vendedores, atendía a los compradores y los atendía también mostrándoles bolsas especiales de regalo, de embalaje o de uso habitual y reciclable. Todo era susceptible de comprarse o de venderse. La gente pululaba arriba y abajo, por las esquinas, en cualquier recoveco te encontrabas a alguien buscando un buen saldo que llevarse a casa, al sillón con orejas o a la cama.
Busqué en un principio por la zona de poesía. Un poquito de Endymion, nada de DVD Ediciones... autopublicaciones pésimas, horriblemente editadas, buenos sentimientos embutidos en cubiertas de papel satinado... Así que apareció en el apartado de novela esta de Handke y que recuerdo haber leído "hace mil de años" que es como se dice ahora, pero nada, no recordaba nada... ¿la película es de W. Wenders? ¿en la primera escena sale un tipo en un campo de fútbol algo así como El Plantío en Burgos... cemento, césped y jugadores, vallas de color verde años ochenta y gritos...?
La novela empieza bien: un tipo que va a su trabajo. El jefe que le mira y sin palabras es despedido. Una obra, un curro, un pasado como portero de fútbol... soledad, sin familia, un bar gris. Decadencia y alienación. Edad suficiente como para darse cuenta de que todo o casi todo va ir a peor. Y empieza la labor de desrrealización psicológica del personaje, el vivir en una realidad que va perdiendo sus asideros incluso la capacidad de reconocer los objetos o la terrible sensación de que se pierden los vínculos con la realidad y todo se vuelve hueco y vacío. Un asesinato, un niño que desaparece, noches en el bar como aquella película de Béla Tarr, Werckmeister harmoniak, o la fotografía de aquel Café Lehmitz de Anders Petersen, la exposición en Centro Cultural Cibeles que no me dejó indemne. La extremada belleza de lo feo. Es lo que me recuerda ahora, tangencialmente por supuesto.

Nieve en febrero

Hoy nieva [por ayer] copiosamente, con pegada.
Un fantástico ring donde el confetti se ha sustituido por insustituíbles copos fractales de algodón que giran con una coreografía matemática que no sé por qué razón, si te fijas en ellos un segundo tan solo, vuelven a caer a plomo, rompiendo su encuentro y desencuentro, su ida y venida revoloteante, detienen su descenso por un momento y se dedican a rodearse, acercarse entre ellos... porque a la nieve, parece, me sugiere, lo que más le gusta es caer a plomo, riéndose de newtonianas reservas.
Nieve en febrero, hoy veo por mi ventana subir y bajar a la casi livianísima lentitud. En otras, esta liviana lentitud blanca parece que fuera de cabeza, meteoro blanco sin delicadeza.
La lluvia detenida es la nieve cuando me dejo llevar por la miopía.

lunes, febrero 05, 2018

February in love again

La gente es muy fea y cada vez lo seremos más.

February, February, February in love.
February in love...

El fantasma baila en la cocina su condena con la inmortalidad.
La sábana le oculta el rostro
pero la música hace que bailen sus pies.
Al otro lado de la calle
en una vieja ventana
hay un espectro como él.
quien más tarde optará por la destrucción
y desaparecerá para siempre
cansado ya de esperar.

February, February, February in love.
February in love...


viernes, febrero 02, 2018

Febrero (II)

Febrero huero

jueves, febrero 01, 2018

Febrero

El mes de febrero ha llegado
el mes de febrero ya esta aquí,
con sus patitas cortas
con su pelito finín,
su mirada miope,
su carusa
de
no
haber
roto
nunca
un plato.

El mes de febrero
recoge flores pequeñitas por el campo
esquía en Baqueira Beret,
compra en la tiendita de su barrio
y desayuna fuerte para luego
aprovechar bien el corto día
las mangas cortas
el jersey frío.

¿Cuántos días, febrerito?
¿Cuántas noches, febrerín?
Este mes tan pequeño,
pequeñín,
con sus ojitos zarcos
medialuna
luna grande
hoy nublado,
mañana... ¿qué?

¿Qué?, ¡dime...! ¿qué ha pasado en tus días
que no haya pasado en otros meses, otras horas,
diez agostos, cuarenta setiembres o tres julios,
que pareces enclenque, apocado, mocoso mirón
del año que discurre, que comienza a retrepar
hacia la Nueva Primavera,
el nuevo sueño que es la floración,
y tú, ahí, en una esquinita, flojeras, babitas,
pendiente de un final de fiesta
que solo acaba de empezar.
Vete a casa, no molestes, ahórrate el paseo,
acábate el pastel, no molestes, no juegues, no rías,
no te suenes, no me mires.

Adiós febrerito, adiós,
alimentate mejor
bebe agua
respira.
No sé por qué me das tanto asco.

miércoles, enero 24, 2018

N I C A N O R P A R R A

ARRAPRONACIN, el medicamento que le hará subir a los cielos, descender a los infiernos, escribir, como los antidioses en el antiolimpo, antipoemas. 
No lo compre. Créelo, suénelo. Vibre mejor. Imagine, sueñe, construya... diga "anti", diga Arrapronacin. 
Piérdale el miedo al poema y juegue, juegue más. He dicho. No es una orden. En incómodas cajas de 101 parásitos que le cuchichearán al oidito una tonadita, una cancioncilla delicuescente, atemporal, sustantiva. Rssss! Srsrssss! Chui! Chui! Y así.
No tiene efectos ni defectos ni sombras ni conciertos, sonajeros, termolactil ni tecnoespám expandido. Es pequeño, muy pequeño y suavecito. Juegue, juegue más, juegue otra vez. Un poco más, gire a la derecha, ahora haga un molinete con los brazos, recite algún verso que sepa, junte los labios, haga ¡pop!, mueva el culito, diga 99. Hora no, hora sí. Ahora no, ahora sí. Silbe, si no sabe silbar, no silbe. No hace falta. Por lo que se sabe, o no, es una persona antinormal.

martes, enero 23, 2018

Universo

No es de las mejores imágenes sobre el Universo, pero puede ser de las mejores imágenes.
No es de las mejores imágenes del sistema solar, del sistema planetario en el que vivimos.
No es tampoco de las mejores imágenes de Saturno, seguro que no, seguro que hay otra, o tal vez no. Tal vez hay otra donde se ven los anillos de otra manera, no sé, otra perspectiva... ¿Habrá una imagen que...?
No es ni por asomo tal y cual, y esto y lo otro. Es más, por lo que muestra, por cómo lo muestra... Esta manera de mostrar la magnificencia, lo inabarcable, lo grandioso que puede abarcar con solo una imagen nuestras mentes humanas... Parece mentira, ¿verdad? En ocasiones, el vértigo; en otras, la incredulidad. Ni siquiera la imaginación más fecunda de la literatura de ciencia ficción podría... ya saben, para qué voy a seguir si ya saben qué es lo que voy a decir. Recuerdo cuando era un crío las portentosas, paralizantes imágenes que se colaban en mi imaginación al leer esta literatura. Sí, todo parece mantenerse en un equilibrio en absoluto comprensible, o por lo menos, sí, ¿nos iremos poco a poco habituando a ello, comprendiendo y asimilando que habitamos aquí? Esta manera de presentar las cosas parece errática, no sé, se me ocurre, sé que esto es muy poco acertado, pero, realmente, ¿quién puede asimilar correctamente todo esto sin sentir ni siquiera un atisbo de vértigo, de deslumbramiento devastador?

[En la imagen aparece, en primer término, uno de los satélites de Saturno, Encélado. En esta imagen de la sonda Cassini apenas se contemplan los enormes y constantes chorros en el hemisferio sur, en su mayor parte agua y amoniaco, de una altura de 130 kilómetros que surgen de unas depresiones terrestres llamadas Rayas de Tigre. Fuente: Wikipedia]

sábado, enero 20, 2018

A-Ser

Qué es ese universo, amor,
que guardas en el iris de tu ojo.
¿Cuál es?
¿estoy en él?
¿soy ese que es ese
en el iris de tu ojo-amor?
¿en otro que fue Tiempo
y ya no es?

y ahora sé que fui que soy

jueves, enero 18, 2018

La maleta de B.W. o el objeto por el que no se clausura la historia

Esta mañana he descubierto una nueva página web: ceclirevista. Tiene un nombre llamativo. La última entrada, el último post, trata de W. B. o de "Benjamin Walter" que es como se le registró posteriormente a su muerte, o lo que es un caballero judío con un entierro cristiano y del que no se encontró la tumba donde reposaban sus restos.

"Un contenido anodino en una maleta anodina. Con el poco dinero que había en el interior se saldó la cuenta del hotel y se hicieron los preparativos para la sepultura cristiana que recibió —una ironía— el caballero judío que en el expediente quedó registrado como Benjamin Walter. El cambio de nombre contribuyó a oscurecer aún más el destino de sus restos y sus pertenencias."

B. W. se suicidará, acabará por su propia mano una de las figuras más representativas del siglo pasado, y por y debido a la caída de Europa en el fascismo que la asolará durante años, un abismo, una página negra que aún perdura en este país, en España, por desgracia, porque al fin y al cabo ¿no ganó el fascismo la guerra en España, tal y como aparece, en una bella reflexión, en Bajo el volcán, de M. Lowry?

miércoles, enero 17, 2018

Dio-r

Ahora, según Dior, se llevan otra vez los abrigos largos y yo, pobre de mí, parezco un señor bajando y subiendo calles en el amargo y viejo gruñón de Lavapiés.

"¿Qué es un defecto? Nuestra imposibilidad, nuestro escondido dolor, nuestro límite, nuestra ira guardada. Todo eso que nos mueve. Con el dolor del ideal esculpimos nuestra ofrenda al mundo, así esperamos ser bienvenidos y abrazados como sólo alguien que nos ama puede hacerlo. Que en el mundo haya lugar para nuestras palabras íntimas y verdaderas, eso es un milagro. "Lo único que es real/ y no se pudre/ es la miel." Debe ser poesía." 

sábado, enero 13, 2018

Bien por él

¡Ha estado guay, Óscar Wilde!

miércoles, enero 10, 2018

Año Nuevo Maniaco Depresivo

Camilo ha empezado mal el año. Fue con un amigo a celebrar y acabo en una trifulca. La sangre no llegó al río. Resulta que esa noche le resultaba extraña. Año Nuevo, lunes... luna llena. Tres componentes para desatar cualquier tempestad.
Conocen a un tipo con el que charlan sobre el influjo de la luna en las mentes de los psicópatas y taraos. Mientras fuma, les dice que si la luna, que si la noche y que si un grupo de música y otro más. Un recorrido por los ambientes de una ciudad de provincias en los años 90. Vuelven a entrar. Allí hay un grupo muy animado. Una chica morena que viene de una fiesta -restos de cotillón- y que baila sola. Sigue con su cabeza el ritmo de la música. Sigue con sus brazos y su piernas el ritmo de la música y de su propio corazón. Camilo la mira y mira a quien se acerca a ella y desea bailar con ella, hablar con ella. Pero uno tras otro se deshace de los pesados. Los "intentones" regresan al lugar en el que están con sus colegas y siguen mirándola con el colmillo sacado. Sonriendo, pero con el colmillo sacado. Como si no se dieran cuenta, Camilo, que tú ya sabes. Nada más. Una mirada aviesa y despecho, o casi. Ella se acerca a Camilo y Camilo la mira. Nada más entraron al garito ella se dirigió a Camilo para decirle que ahí, que en aquel lugar de la barra había sitio. Y él la miró y le agradeció el gesto, la deferencia, que se dice en estos casos. Camilo la mira de vez en cuando, y sonríe. Le mola mola como baila. Suave y sencillo. Su pelo ensortijado, sus grandes ojos, sus largas piernas, su manera de disfrutar a su rollo. Uno detrás de otro los chicos que se acercan a ella van sucediéndose. La chica se acompaña de una amiga con tatus en los brazos y de un chico negro. Hacen un trío bonito. El chico tiene mucho brazo y mucha mirada. Se mueve y empuja un par de veces a un colega de Camilo que acaba de entrar, pero su colega tiene mucha noche y el chico de mucho brazo y mucha mirada sonríe y charlan un rato. Punto.
El camarero saca la vuvucela y nos echa a la puta calle. Un horrísono clamor nos despierta a unos más que a otros, por si hubiera alguno atornillado al suelo durmiendo en los brazos de Baco el sigiloso.
Luego llegó el desastre, pero es otra historia. Camilo se dio cuenta de que el barrio era maniaco-depresivo o un manicomio a cielo abierto, que diría el maestro Kaba.

jueves, diciembre 28, 2017

Celebro al cerebro

El cerebro debe ser parecido al motor de una lavadora. Si no lo cuidas se te llenará de cal.

La idea de "fantasma" nos remite a personas, a entes (mejor dicho) que se manifiestan de manera casi siempre completa. Pero conozco los que solo aparecen nada más que con la cabeza, o unas piernas, un torso... quién sabe. Luego están los fantasmas jibarizados, es decir, aquellos que los ves, por ejemplo, en las ventanas de los vecinos: pequeñas personitas que te observan hasta que das con ellos, hasta que conectas mirada con mirada.

La película Verónica habla, también, de una desastrosa y terrible esquizofrenia. Una infección cada vez más agresiva, más invasiva. Como si el cerebro no pudiera sufrir tan gran infección... Pero de esto, por supuesto, o se habla en la película, en ningún momento. Ni se insinúa. ¿Y por qué digo esto? La presión sobre la chica, el estrés producido por madre, se acusa falta del padre al que recuerda obsesivamente, el rechazo brutal por parte de sus amigas, su propia naturaleza que se niega a crecer... Una película que esconde perfectamente sus cartas, que es no obvia, porque ese "juego" o la ouija no es sino sólo un detonante de la gran imaginación de Verónica. Película muy en consonancia con la cantidad de películas sobre temas mentales que se vienen haciendo ahora sobre la desrealización, confusión, paranoia, etcétera.
En el fondo, o como viene a decirnos el propio Sacks, qué fragilidad la del cerebro, que gran equilibrio y armonía para llegar a comportarse como lo hace este órgano. Encuentro cierto parecido con la estabilidad del Universo, que diría Hawking a lo que viene a denominar como milagro, a falta de palabra mejor.

jueves, diciembre 21, 2017

Páramo de bitácora

Esto de es escribir en un blog se acerca cada ve más a un páramo. A un páramo secreto. Un páramo para mí solo. Un páramo castellano donde el aire eche carreras suicidas con las nubes. Un páramo de verdad donde, por el efecto de la alegría, la nieve vuelva al cielo y cree un manto blanco tormentoso y en un milagro extraño deje colarse al sol para, como si fuera un incandescente bastón, escribir unas cuantas palabras, así el POEMA sobre la tierra enmarañada de soledad y desnudez.

miércoles, diciembre 13, 2017

S. T.

Siempre será mucho más apacible, mucho más sereno escribir con una pluma estilográfica. Este es el único lujo que tengo y del que disfruto de vez en cuando.
Alguno más: comprar una botella de vino.

miércoles, diciembre 06, 2017

RSF

Pregunta. ¿Por dónde empezamos?
Respuesta. Yo no sé hablar. A mí no se me ocurre nada.
(...)

P. Le gustaba mucho alguna serie de televisión.
R. Un viejo de noventa años, que está siempre en casa, que no sale por la polución, por los fríos, por lo que sea. Y que está siempre, pues qué quiere usted que haga. Pues también ver la televisión.
P. ¿Y qué le parece?
R. No me gusta nada la televisión. Me parece horrorosa. Me parece, la española, más horrorosa que ninguna. Me parece un fracaso y un apoderamiento de la publicidad tremendo. La televisión se encontró con la publicidad e hicieron un pan como unas hostias. Porque es horrible, horrible, horrible. Horrible el ser instrumento de la publicidad y tener tanta publicidad. Tanta, tanta. Y el ser tan horrible, tan mala. Yo no sé las otras. He visto un poco la italiana. Cuando iba a casa de mis abuelos a Italia pues la cogía. Había algún programa decente. Decentito.

(...)
P. ¿Hacía listas de lo que escuchaba?
R. De una conversación cogí dos o tres cosas. Era en la calle Torrijos, ahora Conde de Peñalver. Ahí en la terraza de una cafetería, una señora explicaba la preocupación que tenía por un profesor que le iba a dar clases a su nieto. Hizo un comentario sobre los carnavales, que en la época de Franco eran para los niños, no para los adultos. Dijo: “Los carnavales, cosa más bonita para divertir a la humanidad”. También explicó, a propósito de las clases: “Yo de las matemáticas me fío, porque la matemática es una y no la pueden cambiar”.

miércoles, noviembre 29, 2017

El león de la Metro

El león
sobre el bidón de reciclaje
de papel
busca trabajo.
Al llegar la noche
duerme y sueña
cuando aún era joven
y rugía al principio
de cada película de la Metro.
"No ha sabido reciclarse",
aseguran con una mezcla de fastidio
y conmiseración.
Pero, ¿cómo se recicla un león atrapado
en un personaje?
¿Acaso la cigarra se pudo reciclar en hormiga?
Por la noche el color del ralo pelaje
se confunde con el viejo cartón.
Nadie lo descubre.
Nadie desea descubrirlo.
Sólo tienen ojos para la recién estrenada
Navidad.
Duerme con tu melena blanca,
con tu apagado rugido
con tus desgalichadas
patas.
Ni siquiera las ancianas hienas
que fueron antaño tan serviles
han sobrevivido.

sábado, noviembre 25, 2017

I love you, I love you, I love you What´s your name?

Un gran poeta gana un gran premio con un gran jurado después de una gran deliberación con grandes decisiones luego vendrá una gran presentación en unos grandes almacenes donde las grandes obras reposan en grandes estantes donde hay grandes rótulos donde se advierte en grandes letras de gran molde la gran oportunidad que tiene de adquirir la gran obra premiada de un gran escritor a un módico precio y que por una módica cantidad será un módico lector que pagará si lo desea a módicos plazos la gran pantalla de plasma que ha comprado en la gran tienda donde el gran poeta firma su gran libro y aparece en la misma gran pantalla que ha comprado usted módico lector con su módico sueldo destinado a cubrir sus módicas pero grandes necesidades para su gran familia y sus grandes amigos a los que regalará la gran obra de aquel gran escritor a falta de poder regalarles otra gran pantalla para ver al gran escritor cómo habla lee recita declama exhala excreta expele sus grandes versos en las módicas cabezas de sus grandes amigos para que crezca su gran belleza de poeta que gana un gran premio patrocinado por una gran marca de grandes pantallas de TV y aquí un gran o módico o gran FIN


lunes, noviembre 20, 2017

¿Quién?

El Papa gordinflón de Locarno

sábado, noviembre 18, 2017

Zong nan hai

A un paquete de tabaco le pusieron el mismo nombre que las oficinas del Partido Comunista de China.

Fume Congreso. Fumar mata

sábado, noviembre 11, 2017

El Tercer Paisaje

Me hablan de una revista que se llama El Tercer Paisaje que habla sobre aquellos espacios también llamados "no-lugares".
Espacios que por cierto siempre me han llamado la atención, y creo tener ya el recuerdo, como diría Machado: de vuelta a Madrid, desde Burgos, años 80. Tal vez sea de los primeros cuando volvíamos en el 8 y medio de mi padre. Al llegar a Madrid aquellos espacios, solares, semiabandonados luego de la construcción de las autopistas de entradas a la gran ciudad. Su quietud. Su abandono, el proceso de transformación que habían soportado y luego para dejarlos así, esquilmados, abrasados por el continuo remover de tierras, etcétera.
Tal vez sea por aquel entonces cuando me fijé en esas sensaciones emparentadas con cierta melancolía, abandono pero iluminadas por un sol radiante, finales de verano, que hacían todo ello más vivo, más encendido, con una luz diferente. La luz cristalizando el espacio para ofrecerme un perfil diferente. Tal vez sea también porque en ello, cuando niño, mil novecientos setenta y tantos, teníamos por hábito ir a jugar a los descampados producidos por la rápida construcción del nuevo barrio de Gamonal, en B.
Ahora descubro un libro de Gilles Clemént, Manifiesto del tercer paisaje, publicado en 2004, donde dice en sus primeras páginas, "Todo ordenamiento genera un residuo".

Perdurar

En la exposición de José Zorrilla, en la Biblioteca Nacional, se muestra una serie de libros y manuscritos, y las notas y borradores del propio Zorrilla. Se aprecia como el papel y la tinta permanecen casi iguales tras 150 años. ¿Qué rastro quedará de nuestras comunicaciones tras 200 años? Qué manía con perdurar.

La inexistencia de señalización de la expo nos hizo por un momento desesperar pero siempre con humor uno termina por reírse de estas circunstancias. Abajo a la izquierda, al fondo de todo, tras el museo de la propia biblioteca, encontramos finalmente la expo de Zorrilla. Breve pero interesante. Su intento infructuoso finalmente de congraciarse con su padre tras el abandono del hogar familiar creó un punto en común en todas sus obras.

Evolución aparente del ser humano en 25 años

Máquinas que hacen "bip" o "pip" y pantallas con mejor definición y más grandes.

jueves, noviembre 09, 2017

M.R.

Cobró sueldos 
Indiciariamente…
Pulgarmente,
corazonamente o mediamente,
anularmente,
meñiquemente.

Yema a yema…
los cobró,
sí.

Palmariamente,
sí, los cobró.

domingo, noviembre 05, 2017

Las calles, recordad las calles. Los viejos amigos. Y el dolor nuevo que os apacigua cuando llamáis a su puerta.
Un sustantivo podría salvaros pero está encerrado en una nota de piano o en un viejo cuadro del que solo parece ser solo una mancha en vuestra memoria.
Un pelo blanco que se cruza ante mí me indica que he de disfrutar de estas palabras.
Estábamos a la luz de una hoguera unos amigos rozando nuestras canciones en cada uno de nosotros, Y cada uno lanzaba sus anzuelos azules como pequeños ojos que palpitaran en la vete-tú-a-saber.
La tierra parecía un buen asiento. Eran las acampadas de los amigos con porros y disfrute como niños que aún queríamos seguir siendo.
Había incluso perdido mi nombre pero todos sentíamos un aliento.

Y las estrellas comenzaron a palpitar, audaces. Y nadie se quejó.
Fui a L.A. para escuchar a Tom Waits pero... ¿sabéis? ha pasado demasiado demasiado tiempo. Mucho tiempo.
Luego bajé por la misma calle y me dijo un amigo que estaba atestado de peña que presentaban un fanzine y le dije qué guay pero apenas se podía respirar. Allí se podía estar bien, pero me fui más abajo de la calle, al lugar en el que siempre tengo la sensación de que es Navidad. Un colega me invitó a beber y nos hicimos unas risas buenas.
Un par de metros más adelante en aquel garito bailé solo con todos mis años, en mi pelo blanco y en mi sonrisa difusa. Una chica de pelo negro encrespado junto a mí se tocaba la melena y me miraba. Éramos dos y la música estaba bien pero lo dejé estar y me marché.
Caminaba por la calle hacia casa y solo pensaba en el suicido, y en el coñazo de todo esto, si he de ser sincero, pensaba en eso.
Así que ahora en casa quiero seguir bebiendo y no encuentro una cerveza gratis en la nevera.
Me he puesto Tom Waits pero no es lo mismo que cuando lo escuchaba con los colegas en aquel bar hace casi 15 años y quiero seguir bailando este vals, este vals, este vals, contigo, contigo, contigo y conmigo hasta el final de la noche. Luego nos acostaremos y de tan cansados no tendremos ganas de hacer el amor. Tú te irás por la mañana y será bonito recordar tu última sonrisa.
Mi amor, mi locura y mi muerte.
No te lleves los libros del amor pues dejarás mi jardín vacío. No te lleves mi corazón de papel. No te lleves mi última caricia. No te lleves mis ojos mirándote. Por favor, olvídate una vez más de mí, como si no hubiera pasado nada. La mañana la he dedicado para ti. He visto tu culo frío, perdóname.

lunes, octubre 30, 2017

Todos los poetas han de fracasar mejor

A la salida del autobús interurbano todo se acelera. Una madre busca a su hijo. Su hijo se encuentra al otro lado de la estación y bebe de una botella envuelta en una bolsa de plástico. Permanece detrás de los viajeros que en fila aguardan ante la puerta delantera del bus que saldrá dentro de poco hacia la capital.
La madre no tiene dinero para volver al pueblo de donde ha venido buscando a su hijo y su hijo no sabe que ella le busca....
¿Por qué busca a su hijo? Es el único hijo que tiene y bebe de una botella que guarda en una bolsa de plástico blanca. Apesta a cerveza. Tras todos los viajeros, sus ojos encharcados, aguanosos; su pelo, su ropa de alguien que se ha fregado temporalmente de una vida acomodada. Un chaquetón de color verde militar y un pantalón de color hueso y unos cómodos zapatos -de alguien que se ha fugado de su propio paso, de su propia huella, y los ojos aguanosos de alguien que ha llorado o no, quién sabe, más que la media de cualquier madre...
-"¡Madre!... ¡Madre!" -grita a voces, grita toda la estación, es capaz de encoger el corazón de cualquiera que... pero a la inminente salida del autobús, de cualquier autobús, todo se acelera, se increpa el ritmo. Un muchacho pasa corriendo ante mí, apenas puede decir "perdón", corre desparejado, como si le faltaran los músculos, arrastrando pies y brazos, y la cabeza se gira de un lado a otro, sin sentido y te percatas, eso sí, de que todo su cuerpo fuera un chicle que apenas se sostiene por sí mismo, justo en el centro de su corazón, justo en el centro de su corazón, la muela de molino que mueve sus músculos, los brazos parecen agitarse renqueantes, ¿crees que perdió su autobús...? Fue entonces cuando aquel tipo había dejado atrás, justo detrás de él, la bolsa blanca que ocupaba la botella de cerveza, y se levantó como un resorte y fue entonces cuando dio unos cuantos pasos, sus pantalones de crema o de hueso y su madre iban por delante y decía "¡Madre, madre!", hasta que una ¡Madre! saltó sobre la otra y la madre se volvió, lo suficiente para que la oyera alguien que prestara atención porque ya sabéis que a la salida del autobús todo se acelera, más y más, y la gente que cruza por delante, una cola de pasajeros que aguarda, sí, el hombre había dejado allí su bolsa blanca de plástico blanca y persiguió a su madre que se marchaba, y quien antes había hablado con un hombre de su edad y le dejó caer, muy educadamente, muy ordenadamente, si aún no había, no quedaba algún autobús para S., y él la miró muy educadamente, muy ordenadamente, y "claro que sí... un momento, espere", tomando su smartphone se acercó a la taquilla y le dijo que "sí", "un momento", "espere", y se dejó caer hacia la zona de taquillas y fue entonces cuando La Madre le dijo con los ojos bajos: "es que el taquillero se ha enfadado conmigo... porque no llevo dinero", y aquel hombre ya se había ido hacia la taquilla apenas la escuchó.
El hombre con chándal de la selección española y en silla de ruedas iba de un lado a otro del pasillo de luz amarilla. La gente comenzó a salir al andén y allí encontré al hombre de cuarenta y tantos, bien vestido, bien vivido, que bebía de una botella en una bolsa de plástico blanco.

miércoles, octubre 25, 2017

A un perro le llaman Gurtel

Ayer por la tarde, antes de entrar en el Getafe Negro, acompañando al ínclito Anzoni Martín, conocido también por Toni Tonelada, comprobamos que, al otro lado de la plaza bien animada de gentes que salían del trabajo o iban de compras, se había colocado un puesto del PP. 
Entonces, de un extremo de la plaza escuchamos los gritos estentóreos de una señora que llamaba a su perrillo, el cual se había lanzado a correr enloquecidamente hacia el puesto: "¡Gurtel, Gurtel, ven aquí ahora mismo, no te me escapes!". 
Las miradas de los peperos y nuestras risas no se hicieron esperar. "¡Gurtel, Gurtel!", chillaba la pobre mujer detrás del perrillo de aguas. 
Gurtel fue a por ellos. 
No quisimos presenciar cómo acabó la cosa, tal vez se quedaría prendado de una perrilla llamada Independencia y desviara por fin su interés, evitando así el encuentro con los que venían a buscar prosélitos.

domingo, octubre 22, 2017

La bitácora

Lo mejor de seguir escribiendo un blog es que sigues teniendo compañeros y compañeras, es decir, a los que sigues considerando compañeros y compañeras o colegas, colegas de silencio y de actividad después de tantos años en este mundo del blog, de la bitácora, del diario electrónico. Y ahora me da por divagar por eso prefiero detenerme. Seguir en esto,. sencillamente sin un por qué y sin siquiera un cómo.

viernes, octubre 20, 2017

Ghost History

A Ghost Story, una película que nos habla del amor como una súpercuerda.  (Atención spoiler)

El amor pervive por siempre, incluso más allá de la muerte de uno de los personajes principales. 
Él queda como un fantasma que incluso llega a reduplicarse. Es, en ese momento, cuando accede no a otra dimensión, que así es, sino a contemplarse a sí mismo en un antes y en un después: dos planos paralelos que se atraviesan por medio del amor hasta que se consigue encontrar el mensaje revelador que se esconde y escondió ella en una de las jambas de la casa. Se pueden así vislumbrar los dos universos paralelos, la comprensión de un plano o dimensión la una junto a la otra. La explicación, la charla de uno de los personajes durante una fiesta en la casa donde habita el fantasma, ofrece o aventura de la trama pero no el todo de la misma. Y así ocurre con los planos de la realidad, con las diferentes dimensiones a las que accedemos. 
Mensaje de Esperanza: No sabemos absolutamente nada aún de en que lugar estamos, eso es lo que ocurre, comenzamos a abrir los ojos, a saltar del árbol descolgándonos como homínidos no con nuestros brazos sino con el pensamiento. Llega la revolución permanente del ser humano. Queda mucho trabajo por hacer durante miles de años, pero nos creemos que ya abarcamos una gran parte de ello... como el niño aquel que al haber leído un libro, haber viajado a otro lugar cree conocerlo todo, cree abarcarlo todo de manera tan satisfactoria como engañosa. ¿El antropocentrismo tan pueril puede ser de ayuda realmente a la supervivencia del ser humano?

Y del bar

Es un poco antimitocondrial.
Es un poco autoinmunitario.
Es un poco antimicrosomal.
Es un poco cirrótico-biliar,
es realmente es
un personaje singular
que habita los espacios sideral
y del bar y del bar y del bar...

Es un poco preconstitucional,
es un poco pronominal,
es poco avinagradosexual,
es un poco malhablado
y malfollado anal.
Es un personaje singular...
y del bar, y del bar, y del bar.

Es un poco libertina,
amoxicilina clavulánica especial,
le gustan las medias rotas,
las palabras cortas,
el perfil escaso
y las mentes efervescentes
en un torrente de ideas
particularrmente brutal
y del bar, y del bar, y del bar...

(risa sardónica)

jueves, octubre 19, 2017

Poema político

La Chica de la Curva ha salido de su curva.
Ha trasladado su “sede social” a Cataluña.

Al contrario que el resto de empresas españolas,
a ella se la trae al pairo el “ya no mola”.

Aterrorizará L´Estartit, Roses, Cadaqués,
nunca más Fuengirola, Peñíscola o San Andrés.

Surgirá de entre las sombras
cuando menos te lo esperas
en las noches donde Poe y Lovecraft
nunca amanezcan
pues sin patria ni banderas,
asusta mejor, se emociona.
Leerá, en aquellas noches de insomnio y duermevela,
a Pappaseit, Ausìas March o al gran Brossa
no a Garcilaso, Quevedo o al que habló de la rosa.

Chica de la Curva, ¡deja a la vieja España con sus trampas y sus fachas,
que ya tiene bastante con el miedo
que recrean sus políticos, sus tiranos y sus sátrapas!

Ella llega más fresca, más linda, más lozana
a las autopistas de peaje catalanas
como si no hubiera jetas en las masías más lejanas.

viernes, octubre 13, 2017

Secta

El miedo a la secta ha hecho que los poetas nunca se hayan visto como miembros de una secta. Existe un secretismo absoluto, una ocultación tácita, un silencio máximo.
Son una secta, digámoslo aquí, por lo bajo, muy bajo, demasiado bajo.
Digámoslo en modo "a tierra", "enterrador".
Digámoslo aquí. No lo repitamos.
Calla esa boca, apaga tu escritura, basta ya, es suficiente así, ese silencio de secta...