viernes, marzo 24, 2017

Juan Arnau, Manual de Filosofía Portátil

Ante nosotros tenemos una manera más de leer Filosofía, la que nos trae Juan Arnau en su claro, sencillo y para nada "académico", según se dice en la contra, Manual de Filosofía Portátil. 
Plantea un curioso y bien construido desarrollo del pensamiento occidental desde Lévi-Strauss hasta los presocráticos. En este sentido podría no ser en absoluto original, pero lo que se agradece es la diversidad con la que plantea a cada autor; es decir, aparte del pensamiento del autor referenciado, cada capítulo comienza con un chispazo biográfico o nos coloca en un lugar, en un espacio concreto, lo que capta la atención de este lector, para más adelante describir o desarrollar su pensamiento.
No se basa en un anecdotario, de ninguna manera es un libro chismoso, sino lo que se busca es la vida y la obra encarnada, lo jovial, la manera de no ser otro fardo intelectual, mostrar, de la manera más certera posible, el tiempo y el espacio de cada uno de los filósofos.
Es, si me lo permiten, un buen libro que puede abrir una senda de interés hacia la Filosofía para aquellas personas que la piensan inabordable o un truño escolar sin interés. Una manera de desengrasar ese aparataje crítico-mental que todos llevamos dentro y que apenas, por estos tiempos que esprintan, nos atrevemos a utilizar, o de burlar lo que se nos quiere imponer para pensar, actuar, resolver nuestras vidas. Un libro para caminantes, no para viajeros, como dice en la introducción Arnau.
Además está maravillosamente editado, como no podía ser menos en esta editorial.
Una de las películas que más me han impresionado y, me atrevería a decir, una de las que me ha impresionado más cuando era un niño fue y ha sido El hombre menguante. En ella se detalla el angustioso viaje de un hombre hacia la pequeñez, hacia la presunta desaparición. Y digo presunta porque al fin y al cabo es un viaje hacia la comprensión de lo infinitesimal, es decir, hacia el proceso por el cual un ser humano viaja a lo más pequeño, NO HACIA LA DESAPARICIÓN sino hacia la comprensión más vívida de lo que nos podría pertenecer: la NANOTECNOLOGÍA. Y es en esto  cuando me detengo y me pongo a reflexionar en cuanto a persona que piensa. Un campo abierto y esplendoroso del pensamiento humano y universal. Una veta incomparablemente rica, fecunda, inabarcable y maravillosa que en todas las disciplinas hemos de observar.
Cuando se nos presenta este campo, este jardín nos preguntamos qué es lo que podemos observar, qué es lo que podemos mirar. Solo CREACIÓN. Como seres humanos en este campo, amplitud.
Porque nos debemos a nosotros mismos el hecho de comprender lo más pequeño para poder seguir creciendo.

viernes, marzo 17, 2017

Estado de la cuestión

     Mientras nosotros comíamos el pollo tratado adictivo, él recorría pacientemente con su edding 2000 de nuevo cada una de sus palabras en aquella mesa reescribiendo / regritando rodeándose en casi silencio bajo esa luz blanca potente y aquella hora, las 11 de la noche... El hilo musical fue su única espectadora.
Nosotros hacía meses que habíamos acabado... Esta noche aún continuaba ahí. El muchacho del 3/4 gris . Su edding 2000,
la vieja inextinguible
esperanza de rodearse 
sigilosamente 
con sus bien perfiladas palabras,
la única posible salvación
y es preciso que nadie lo entienda.

[Es preciso que casi tantos como algunos pocos pudieran darse cuenta de toda aquella sencillez que aún subsistirá en el último ser humano de la tierra.]
[Rodearse de sus palabras como A. Rodin se reunía de sus esculturas, exultantemente vivas para su generoso corazón.]

***

Un amuleto, para ella 
aquel verso
como un poderoso amuleto.

viernes, marzo 03, 2017

Dios ha muerto, de Ron Currie



La novela que después de leerla te hace pensar en el ser humano como el animal o especie que más potencial tiene para autodestruirse. No sólo eso, porque visto lo visto y emplazados sin ningún tipo de pudor en la sociedad del espectáculo (cada vez más vano, aún más vacío), con su última historia te percatas de que hay una premonición, un aviso, una profecía (pues no creo que sea casual que cada uno de los capítulos venga acompañado de una cita de la Biblia).
No es cuestión de ser agoreros pero debemos darnos cuenta de que hay "peor pan y pésimo circo". Y ese circo es la continua devastación del ser humano y de las guerras, del terrorismo alimentado, nutrido, subvencionado por aquellos que desean destruirlo como la pescadilla que se muerde la cola. Sin ningún ánimo de imaginar que somos una más de las especies que pueblan la Tierra y con el deseo de dominar el mundo cueste lo que cueste (qué vamos a dominar sino sabemos dominar con nuestra pretendida "inteligencia" ni a nosotros mismos).
¿Cuándo daremos el paso para anteponer nuestras creencias religiosas (que sí, que ofrecen consuelo, que sí, hay una mística, una trascendencia, que sí, que la ciencia, y tal) y pongamos por delante nuestra conciencia por un momento, un momento solo, y creamos un poco más en nosotros... sí, uno se pregunta también como Stephen Hawking o como el propio Oliver Sacks el porqué del inexplicable, increíble equilibrio de nuestro cerebro para seguir siendo como somos, seres mayormente equilibrados y capaces de lo mejor, pero, por desgracia, también de lo peor.
En fin, léanlo. Es entretenido, muy sencillo, pero es no significa que no sea duro o que no invite a la reflexión. Todo lo contrario. También sepan que la crítica puso al libro por las nubes, pero eso no debe importarnos demasiado.

domingo, febrero 19, 2017

Sin nombre sin tiempo

Anoche perdí mi nombre en el bar de Lola. Envié un guasap a una amiga diciéndole lo que me había pasado. Ni siquiera estaba borracho y ya comenzaba a emborronarme. A la mañana siguiente, ella me lo devolvió. "Te llamas... Luego te llamo".
Ahora he perdido el tiempo. ¿Alguien tiene la más remota idea del año en el que estamos? No creo que ayude mucho esta pieza musical.


jueves, febrero 16, 2017

Háztelo tú mismo

Esta noche he soñado que estaba en un patio, en una corrala, en un ático con Mick Jagger y con mi amigo Juanmi haciendo un homenaje a Lou Reed. Éramos unos cuantos, sentados en sencillas sillas, escuchándonos, pasándolo bien. La vida tiene sentido en ese sentido. Nada mejor que la música, los amigos, difrutando de la música. Mick estaba como siempre muy delgado. Su enorme cabeza y su cuerpo-fideo. Marchó no sé hacia dónde. A izquierda y derecha y al fondo, enormes paredes de hormigón como frontones, el color gris de las paredes de cualquier barrio. En cualquier barrio puede surgir la magia. Sólo hace falta que te lo propongas.

Trasnoche

Sí, realmente este blog es demasiado aburrido, pero no sé, no quiero, no puedo hacerlo de otra manera.
Prefiero pasear por las calles de Madrid de madrugada solo y drogado
hasta que me deslumbre el sol en mitad de la calle
dormido en un banco, mis gafas caídas en el suelo,
hoy no hay colegio y nadie sabe su nombre. Los críos desayunan felices con sus padres felices.
Aunque todos los días duelan, hoy permanece mi gusano dormido.
Gran número de casas abren y cierran sus puertas con alegría.
El ruido oscuro de los automóviles, algún que otro cierre metálico.
Vosotros bailáis para mí, os he reconocido,
os saludáis humildemente entre vosotros
y ejecutáis la más bella danza.
Ahora entiendo, hoy sí. Hasta aquí. Bebiendo y sufriendo
para asomarse a un diminuto agujero que no ha sido salpicado aún por la repugnante realidad,
aquella que desde siempre nos han impuesto como un cartel enorme,
un viejo estómago al que dedicamos todos nuestros deseos, todas nuestras oraciones. La pureza,
¿la recordáis aún?


miércoles, febrero 08, 2017

Compasión

"El futuro es un insecto de caparazón negro y volador con duros, quitinosos élitros que zumban persistentes y que no se posa en lugar alguno, no para, no se detiene, asciende y desciende, constante, no se le ve pero está ahí, podría llegar a ser enorme, monstruoso, o diminuto pero también muy complejo, con una estructura nunca antes vista (...)".
Habitantes de Urk, Raleigh Carsen

Mi vida podría ser una novela -dice la mujer del mandilón sucio y negro mientras nos hace pasar al dormitorio. Su rostro oscuro que intenta esbozar una sonrisa, su sobrepeso. La luz de la recién estrenada mañana nos descubre a su marido postrado sobre un camastro superviviendo gracias a los medicamentos diarios. Pesa más de 200 kilos y tiene el culo de zapatero, como si se hubiera sentado los últimos 60 años sobre una tabla. Apenas se le ven los ojos por la cortisona que le ha hinchado el rostro, por lo que parece una máscara sudorosa en la que se aciertan un par de rendijas horizontales, dos débiles pozos renegridos que apenas se abren. Al sentir que estamos allí emite unas palabras breves que parecen siseos, quejas calladas, gorgoteos. Es la hora de comer y su mujer nos cuenta lo del culo de zapatero. Ella vuelve a sonreír y lanzamos otra pregunta, un comentario más. El silencio se me hace desesperante.
Salgo a un balcón donde apilan cachivaches y me quedo un buen rato contemplando el precioso lago azul sobre mi cabeza. Respiró un par de veces profundamente. Un barrio popular, lejos del centro. Casas de ladrillo y enormes televisiones de plasma. Gritos desaforados llamándose unos a otros, saludándose. Las carreras de los chiquillos. El barrio, lejos de los centros comerciales, de los lugares de ocio acostumbrados. Un enorme dormitorio con innumerables tienditas de chinos, fruterías, pequeños, diminutos supermercados, alguna que otro establecimiento haciendo apaños... lo que queda, lo que han dejado después de la concentración de los negocios. A mi espalda, escucho cómo la señora explica a mis compañeros la pensión que tienen después de haber trabajado toda la vida. A su marido lo despidieron antes de cumplir los 60 de la fábrica; ella, limpiaba casas sin cotizar. Él, tras el despido o el ERE, no pudo levantar cabeza, cayó en una depresión profunda. Escucho a un crío llorar en una de las habitaciones. Aparece un instante la hija, y supongo que la madre de la criatura, para volver a desaparecer en otra habitación. Salgo de nuevo al balcón y vuelve el enorme y nítido cielo azul profundo sobre mi cabeza. "Un poco de compasión, joder, un poco de compasión" -pienso entonces, sin poder evitarlo.

jueves, enero 26, 2017

La Gran Plataforma Imagenista

Me quedo "flipis" con la cantidad y variedad de la gente que conozco o que puedo llegar a conocer con LinkedIn. Es increíble. Lo curioso es que tengo como una voz que me dice, desde lo más profundo de mi cabeza: "No lo hagas, no lo hagas". Y analizo esta voz y descubro que vienen de mi total y paralizadora extrañeza ante este mundo hiperconectado y pseudocomunicado con herramientas cibernéticas y plasmáticas o virtual-imagenistas (sí, he escrito "imagenista"). Percibo cada vez más un relato falso. La Gran Construcción del Mundo en función de un espectáculo continuo y constante, de un bombardeo continuo y constante desde La Gran Plataforma. Oh, amigos de la psicosis colectiva contra el Gran Capital... ¿no nos hace falta un nuevo Allen Ginsberg? (por ejemplo). Porque realmente él o bien estaría disfrutando de lo lindo o bien estaría bajo una buena pila de mantas temblando de miedo y diciendo entre dientes: "¡Yo soy real, yo soy real!". (De pronto me ha subido una gran angustia. Esto es lo que llaman algunos escribir sin red o desde las tripas. Debe ser. Será).

sábado, enero 21, 2017

Il

Mi canción es el abandonado
Las mujeres se acercan mí y se desvanecen
como rosas perfectas inalcanzables

Crepúsculo enfermo entre las telas de la madrugada
desean tanto hablar conmigo
y mi juego es esconderme
No al daño y digo no al dolor
y bebo me gusta beber para deslizarme entre sus ojos

Nunca he navegado con el barco ebrio de a z u l y de l u z

Nunca

Mi nostalgia está continuamente nombrándose
Podría estar bailando como una palabra borracha que te hubiera descifrado
y que con tu belleza hiciera una pelota de belleza inalcanzable

Me encanta naufragar y nunca contigo
Nunca contigo

miércoles, enero 18, 2017

En el centro de la luz

En la fábrica ocupada Brukman, se representó a Chéjov

Un retrato de Andy Kaufman.En la mesa contigua, un montón de libros con la misma cubierta. La portada dice: Steal this book

He venido a vivir al Museo. Cerrad las puertas por la noche. De vez en cuando abrazaré a una estatua. Me colocaré de manera adecuada para que la cámara de video-vigilancia no grabe mi cuerpo abrazado a la figura. Pasearme entre las obras de Julio González es Amor. No os preocupéis. Estaré bien. Seguiré en el barrio. No me olvidaré de vosotros. Encontraré un lugar tranquilo y escribiré

Podaremos los árboles (aquel eslogan de los ecologistas madrileños: "Podemos el Manzano"). Contemplaré el sigiloso clausurar de las salas. El cristal de tu estancia refleja el sol como un estallido continuo hacia el patio donde me encuentro. Son las 4 de la tarde. Iluminado con indolencia. Me rodearé de luz y creceré. ¿Cómo era aquel verso...? ¡Ah, sí!,

porque sólo en el centro de la luz podría sobrevivir.

martes, enero 17, 2017

Gran Mac Tienda de Sol Exgonzález Byass.

Vendo mi 30% más pobre a uno de los 20 ricos de este país.
(AQUÍ)

(Cuántas veces tendré que decirte que los títulos no llevan punto al final)

lunes, enero 16, 2017

La Poeta-Espectro o Salto Quántico

Hoy he estado en un recital poético de una persona a la que no conocía de nada, ni personal ni literariamente.
Al volver a casa me he puesto a buscar más información sobre dicha persona en internet pero no he encontrado nada. Ni en internet ni en ningún sitio.
Al cabo de un par de horas de intensa búsqueda, me he dado cuenta de que era La Poeta Fantasma, es decir, el producto de una intensa ilusión o alucinación, o lo que he presenciado ha sido una lectura de poemas por parte de una persona que luego he comprobado su no-existencia y no me refiero a que no aparece en internet sino que realmente no existe y que se dedica  a recitar para luego crear la gran confusión, por lo menos en mí se ha producido.
Esto, sin duda alguna (y que Vila-Matas me perdone), supera o creo que supera a la figura del "bartleby" o a cualquier otra circunstancia del o de la poeta anónima. La No-Aparición, un ente que adquiere forma humana y que presenta un libro para luego no existir fuera del tiempo y el espacio en el que se ha dado.
No salgo de mi asombro.

martes, enero 10, 2017

Paterson



Ayer vi Paterson, de Jim Jarmusch. En sus últimas películas se dan cita los poetas. De alguna manera los poetas es un tema recurrente en sus películas, ¿no es, de alguna manera, Roberto Benigni un poeta juguetón en Down by law? ¿Qué me decís de Sólo los amantes sobreviven y sus vampiros sobrevivientes al aburrimiento del mundo? Por ejemplo. (Los guiños, también, a la cultura árabe gracias a Laura, la creadora de amuletos, sueños y símbolos circulares; sí, la mujer de Paterson que quiere ser cantante, y por extensión el amor de Petrarca como es el de él). 
Salir de la realidad para construir su propia realidad, su territorio, no como propiedad sino como “casa del ser”. Un hombre es una ciudad, ¿de ahí Paterson? Leyendo a Bocaccio y su Vida de Dante vuelvo a encontrarme conque lo sagrado está presente a la hora de definir con qué se emparentan los y las poetas, es decir, son o se encuentran alrededor de los sacerdotes paganos, o algo por el estilo. En un principio fue el Verbo, o el logos que dijeron antes los griegos, y antes de ellos... La articulación del pensamiento y del presentimiento. Ya tenemos auctoritas, lo dijo Bocaccio, etcétera. Por eso los recitales son lugares donde se puede llegar al sermón, no lo digo de manera peyorativa. Descifrar la realidad, descifrar, revelar el mundo… pero pronto fue aprovechado por ciertas mentes para un beneficio y surgió el brujo, el hechicero, con su poder y su jerarquía. Un hombre, una ciudad.

(Traducir un poema es como si te ducharas con un chubasquero)

viernes, diciembre 30, 2016

El lector

Fue en estas cuando se le acercó la camarera. Recuerda que leía un libro de Casavella, el del enano. Se acercó a él y le preguntó si se podía concentrar con ese ruido. Él respondió que 'apenas', pero que servía porque si la historia se desarrolla en un bar él debía bajarse a un bar a leer. "¿Y si la historia transcurre en una jungla o bajo un volcán activo...?" -le dijo la camarera con media sonrisa. El tipo no se arredró contestando así que más de una vez había tenido que viajar a lugares más difíciles para acabar una novela.

Noche cercana a fin de año (yo y mi voz en off, delirio filosófico)

Y los muchachos que antes trabajaban en el porno
ahora
en las franquicias
te venden pan.
Las monjas
núbiles y buenecitas
salen del hotel
exultantes
con sus faldas tableadas
cantarinas.
El pelirrojo aquel
con su abrigo de perlática oveja
casi no te deja cruzar
atareado como está
en su propia estética
comunicación,
y el Tupper Ware abre nada más
se cumplan las 9
en punto de la noche.
Junto a mí,
la muchacha del hyjab
conduce un sucio camión de poco tonelaje
recogiendo cartones y deshechos
colocándose justamente en el paso de peatones,
y los perros pasea-pijos
sufren
las perentorias aglomeraciones.
"Los gitanos son muy malos" -le susurra una madre
a sus dos hijas pequeñas junto al mismo barrio
un par de horas después,
ante el mismo camión, las misma trazas, el mismo barrio.

Artefacto

A nadie quiero yo imponerle la esperanza.
(No hablo de Cortázar).
No se me ocurre nada en cuanto a ella, por supuesto.
Dios me libre, acuse de recibo, vuelva usted mañana. ¿Han acabado ya las obras?
Y quien esté libre de pecado que arroje la primera piedra, o el sentido de culpabilidad
como la gran castradora intelectual. "Será la suya, amigo". "Será la suya", me repite como un mantra diario el ruido que tengo en la cabeza por neurona elevado a n.
Hágaselo usted mismo (sin necesidad de inquisiciones).
Libérese de cuerpo y alma. Vuélvase ligero como los hijos del amor, amar, padre, por qué me trajiste acá.
Practique el zen, una manera más de alienarse. Apague la mente. Interferencias ajenas y propias retrasan el tren sináptico.
Con aires de suficiencia de aquellos que no celebran la Navidad, criticados por la radio pública, etcétera.
Manera de llevarse un trozo de pan: untarlo de mierda antes.
Salvo en el caso de que hayas dejado la urbe-cochambre y te dediques a regar tu huerto,
entonces otros vendrán a plantar una autovía más, expropiarán tus lechugas.
¿Nadie se acordará del sabotaje? Eso no conlleva nada bueno pero por un rato te lo pasas bien.
Luego se lo puedes penar a otros que como tú caminen por el patio-huerto de la institución.
(Será tal vez el único lugar en el que te dejen plantar-recolectar tus tomates, saludar confiadamente el sol que brilla para todos, para todos. Con o sin esperanza finalmente, es igual).

jueves, diciembre 29, 2016

Reflexiones

Salvo algún que otro claro, siempre he estado en crisis.

lunes, diciembre 12, 2016

Dylan, Shakespeare, la Comuna



Leo el discurso de Bob Dylan y me quedo con esa frase que hace referencia a Shakespeare en la que nos interroga sobre qué es literatura. Imagino a Shakespeare asediado por determinadas personas que le increpan por alejarse de los cánones de aquel tiempo sobre lo qué es o no es teatro, y qué forma parte de lo que es literatura o no en aquel tiempo y aquel lugar. Cuando se estudia historia de la literatura se percata uno de que los cánones se transforman constantemente formando parte de un todo que integra el “movimiento” de la sociedad.
Ahora se da un debate parecido sobre el humor negro en este país que resulta a ser una involución. Faemino zanja la cuestión, o lo intenta, con lo que podría ser un “chiste malo”. Lo curioso es que cuanto más se producen determinados contenidos, más contundentemente se prohíben. Recuerdo la primera guerra del Golfo cuando prohibieron en las emisoras de Reino Unido (si mal no recuerdo) canciones como el Imagine de Lennon. ¿El amor y el humor transgresivo deben desaparecer cuando realmente se necesitan? Los derechos humanos, también. Es decir, todos somos chupi-guai cuando el problema no está encima. ¿Es fácil pensar con los pies encima de la mesa cuando no están bombardeando tu salón? Los derechos humanos, las revoluciones de finales del siglo 18 y del siglo 19 se produjeron porque había tanta desigualdad que a los miserables les daba igual morir de hambre que morir matando. Y me refiero a los “miserables” de Víctor Hugot,que así es como lo llamaba madame Rimbaud. El poeta se encaminó a la Comuna después de la lectura. 
(Comienzo hablando de Bob Dylan y acabo con la Comuna de París, si lo veo no lo creo… en este caso, lo escribo).

viernes, diciembre 09, 2016

Fracasos

Mi manera
de decir
que he fracasado
es única,
el resto
es tiempo
que me queda
por vivir.

martes, diciembre 06, 2016

Diario de un poeta recién parado (XII)

... y que te mande un wasap una persona preguntando si eres tú el que acaba de enviarle una carta y un currículo, aquella persona con la que estuviste trabajando hace ya la tira de años en un sitio en el que no tenía nada que ver tu vida pero con el que podías seguir conspirando en la noche...

... en realidad tampoco es que te hayas implicado demasiado con todo esto ...

... sinceramente, creo que tus desapariciones son más un proyecto vital que una actitud ...

... jugar, no sé si se reduce a eso, lo dudo ...

... encontrarse a Tonino Carotone a altas horas de la madrugada y la primera imagen que te viene a la cabeza es una noria, la noria ...

... esquivar esa presencia que desea saber el porqué de la mayoría de aquellos poemas que se remiten a un dolor ya superado, masticado, deglutido e incluso excretado pero que en el rincón de la memoria aún perviven por la cuestión única y exclusiva del abono, del fermento vital y creativo ...

... le mostré el libro y me dijo, una vez que lo había leído, que le parecía sucio, confuso ...  lo curioso de todo ello es que había leído el libro como si fuera una única persona ... el primer libro que escribí y me autoedité en fotocopias hacía mención a varios personajes, en ningún momento hacía mención a mi mismo ...

domingo, noviembre 27, 2016

Loopers

Aquel cuento en el que se narra el encuentro entre el Borges viejo y el Borges joven sentados en un banco de Buenos Aires se produce como solo el cine puede hacerlo: en una cafetería american dinner (definámoslas así, se me ocurre, pues seguramente tienen un nombre característico y yo no caigo en la cuenta) en una ciudad del futuro en la que actúan una serie de personas como los loopers que se encargan de eliminar a determinadas personas que han sido "transportadas" por una máquina del tiempo hasta el mismo tiempo-espacio de los susodichos loopers.
Por física teórica se sabe que transportar a una persona de un tiempo a otro supone el uso de una energía superior a la energía que se utiliza en un acelerador de partículas, por lo que en la película se dice que las grandes corporaciones disponen de ella. Pero por otra parte están las palabras del gran S. Hawking sobre los viajes en el tiempo que nos aclaran que si esto se hubiera producido ya, es decir, la existencia de máquinas de tiempo en el fututo, se producirían auténticas hordas de turistas temporales (evidentemente se trataría de los más multimillonarios) al presente... pero pongámonos en el caso de que ese derroche de energía que se debe utilizar es proporcional a que cada átomo del "paquete" debe corresponderse con el uso de una energía determinada, esas hordas se convertirían en unos poco individuos con muy poco equipaje.
Volviendo a lo anterior, y a los loopers y de cómo estas películas tienen un mínimo de asesoraminto científico, de hecho todas las películas que se precien precisan de una mínima documentación, el hombre venido del futuro solo tiene una nebulosa de eventualidades en su cabeza nada que ver con lo que pueden ser recuerdos.
Por otra parte no sé qué estoy haciendo hablando de esto cuando podría escribir sobre Rita, Leonard Cohen, Marcos Ana o Fidel Castro. El siglo XX está acabando.

martes, noviembre 15, 2016

L. Cohen

Le han enterrado junto a sus padres en una caja de pino sin adornos

lunes, noviembre 14, 2016

El fin del mundo

Como el burro que llega al fin del mundo y ante el abismo que se encuentra ante sus patas piensa dos opciones: o se da la vuelta o aprende a volar.

domingo, noviembre 06, 2016

Lavapiés La Nuît (III)

Hay un chico que al otro lado del bar me mira de vez en cuando mientras escribe algo en una libreta.
Al final, cuando marcho a casa, me avisa la chica que trabaja detrás de la barra que me dirija al chico y al asomarme a su cuaderno aparezco allí dibujado con el colega con el que charlaba hace un momento. El muchacho intenta explicarme mientras sonríe. Yo le agradezco el detalle, aunque le digo que me ha hecho un poco más gordo de lo que estoy, de hecho me ha unido la cabeza con el pecho. No dibujas mal, no -le digo.
Salgo a la calle y veo a una mujer pequeña que la tapa casi completamente un enorme paraguas. Compruebo que lleva una camiseta que pone "I Love Burgos". Me empiezo a reír. Eso merece otra cerveza, me digo, cualquier justificación es buena, y más si cabe en estos mimbres, y entro en el bar siguiente a mi destello de buen razonamiento a pesar de estar más pelao que el culo de un mandril. Allí me encuentro a un dueto de músicos: un pianista y una violonchelista. Interpretan temas de Caetano, a la Chica de Ipanema la dejan para el final. Pasan un tubo -donde seguramente se guardaba una botella de vodka de las caras- a modo de gorra. Me toca a mí y echo calderilla. Fuera llueve con ganas, no diluvia pero casi. La gente observa desde la calle el concierto casi improvisado. Dentro no cabe un alfiler. Sí, pero solo uno. Los músicos son profesionales de los buenos. Termina el concierto, salgo de allí. Ha quedado precioso el concierto con la lluvia, el trajín continuo de paraguas que no dejan de pasar por delante del cristal del barecito mientras iban tocando. Mucha melancolía de la buena. Un buen destilado. Es mejor así. Ahora sí que llueve pero a la gente parece importarle una higa toda esa agua. A mí también, a no ser que me dé por resbalar como de vez en cuando me pasa.

sábado, noviembre 05, 2016

Palabras

Un gran día para escuchar a Tom Waits.
El choque de dos galaxias muy lejanas
produce retenciones a la entrada de la Gran Capital.
¿No sabéis llover? -le preguntó la rana a la princesa.
Un buen día para meterse las manos en el abrigo
y caer dentro de él.
Un gran día para escuchar el sonido del tráfico siendo tráfico.
El jersey de aquella chica. El viejo sombrero, la desgastada gorra.
Parece que todo debe ocurrir ayer.
Granada sigue existiendo aunque tú no la veas.
Dejé de tener asma hace tiempo,
y escribir así no te hace ningún daño
pues nada es terapéutico, ni siquiera
cuando el amigo del poeta
rebuscó un texto divertido.
Cortó los versos en juliana.
Volver al yo por el tú
dos sentidos en el mismo camino.
¿Necesitas que alguien te defina la palabra Amor?

Lavapiés La Nuît (II)

Aquel hombre vasto que parece un camionero, de grandes manos y pecho ancho, que mira con ojos tristes y le pide al camarero un Hada Verde; aquel hombre viejo pero joven, mucho más joven que muchos otros jóvenes, me cuenta en un momento de confianza cómo le dijo a su padre hace unos muchos años, apenas llegaba a los 18, que se iba de casa, cómo se juntó con su chica, con la que más tarde se casó, y cómo llegó a este barrio y cómo se alojaban y compartían la vida y la casa con otra pareja y con más amigos que de pronto y de vez en cuando, más veces que cuándos, inundaban la casa compartida con colchonetas, ruidos y palabras. "Estaba Franco pero nosotros éramos libres, yo quería ser libre y me fui con mi mujer a esa casa porque nos sentíamos libres. ¡Qué iba a hacer yo en casa de mis padres...!, y allí vivíamos con otra pareja y luego venían amigos que también dejaban la casa de sus padres o que iban de paso de un sitio a otro, buscando también su lugar, porque ellos querían vivir... y todos dormían allí sobre colchonetas. Veías a gente en el pasillo, en las habitaciones...". Y con el vuelo de una de sus manos recrea cómo las colchonetas poblaban el pasillo, las habitaciones... todos allí, durmiendo... la libertad. Le digo de dónde soy y yo siempre me lío un poco con el "de dónde soy" y con el "dónde nací", y es en estas que me dice que su mujer era de un pueblo de Burgos, de Miranda, me dice que allí hizo muchos amigos, y otros amigos que ha ido perdiendo por el cáncer, porque había mucha fábrica o quién lo sabe, y lo que no querían los vascos pues en Miranda se quedaba y me mira y me pregunta si yo he perdido amigos y le contesto, y se sorprende porque es evidente que aun que nos llevamos algunos años de diferencia él ha perdido muchos más. Las comparaciones son odiosas, en este caso más.
Su mujer murió hace un par de años y baja al bar a beberse un Hada Verde y el muchacho que atiende la barra le regaña. "Me da igual, yo mañana no trabajo..." -dice, después me cuenta que está jubilado.
Nos fumamos un cigarro negro en el bar cerrado a cal y canto y seguimos charlando, intentando que la noche no se nos vuelque encima.