miércoles, julio 23, 2014

Hablar solo

-Y usted... ¿a qué se dedica?, ¿qué sabe hacer?
-Soy muy bueno hablando solo.
-Es perfecto, es la persona que andábamos buscando.

In the morning

-Buenos días...
-¡La base de datos de virus ha sido actualizada!

martes, julio 15, 2014

Nos quitan el trabajo

Por si fuera poco aún me queda una cosa por decir. No entiendo a aquellos tíos que insisten en cacarear que los inmigrantes nos quitan el trabajo. Parece ser que o bien no viajan en autobús por las mañanas o en cualquier otro transporte público o es que están ciegos y que, por tanto (y más por tontos), nunca han llegado al meollo del problema pues no son los inmigrantes los que nos "quitan" el trabajo sino las mujeres. Sí, así es, han oído bien. ¿No se han dado cuenta de la cantidad de mujeres que abarrotan los transportes públicos todas las mañana laborables (e imagino que las no laborables también)? ¿No se han percatado que la proporción en ocasiones alcanza 8 a 1? Pero bueno, ¿qué clase de observadores son esos personajes que van pregonando tal infundio? ¡Ni más ni menos que son las féminas las que se encargan de mover este mundo (o por lo menos por lo que a mí compete)! ¡Joder!, ¡tampoco es tan difícil darse cuenta! E incluso si me apuran, porque esto lo comprobé personalmente después de haberme apeado, si se colocan en un buen cruce de carretera, en una buena avenida, ¡verán que la mayoría de los automóviles los conducen las mujeres! Eso sí, los puestos directivos los ocupan los hombres... pero tiempo al tiempo. ¡Que sigan rascándose las pelotas, que sigan atusándose los pelos de los sobacos o mirándose lo bien que le queda la punta de sus zapatos o que acaben a gusto la cerveza mientras contemplan otro aburrido partido de cualquier deporte masculino (por cierto, masculino, siempre masculino) u otra carrera desenfrenada hasta otro punto absurdo... siga por ahí, caballero, dentro de poco serán, por fin, las amas del mundo y nos tendrán a su entero y despiadado servicio. La venganza será terrible, ¡lo aseguro!

La postal

Un amigo me envía / me escribe una postal desde el lugar en el que se encuentra de vacaciones. Recuerdo aquel libro de Carver que me descubrió otro buen amigo que un buen día me dio trabajo en la empresa familiar... una empresa de catering hace ya muchos años. Una noche trabajando a toda máquina para acabar agradablemente exhaustos. Comienzas a tirar del hilo de los recuerdos y llegas a visualizar hasta los canapés que hacíamos o cómo bebíamos cerveza para aplacar el calor (seguramente eran estas fechas). En aquel lugar, en aquel chalet a las afueras de la ciudad no había cascadas pero era curioso quienes nos juntamos allí, personas a las cuales no he vuelto a ver. Mi querido amigo me habló de que Carver también escribía poesía (esto ocurría en 1998, aproximadamente) así que rebusqué en las bibliotecas, lugares en los cuales husmeaba en busca entonces de joyitas que no podía comprar porque básicamente no tenía un puto duro. Allí encontré a Carver. Luego hablamos poco tiempo después de la Antología de Spoon River que me había encantado y que había disfrutado por su enorme derroche de sarcasmo y burla (siguiendo con autores norteamericanos, quiero decir, no digo que este título pertenezca a Carver porque pertenece al gran Edgar Lee Masters) sobre todo ante eso que ocurre irremediablemente como es la muerte y todo lo que gira a su alrededor, todo ello recogido gracias a los epitafios que como poemas van describiendo a cada uno de los sujetos del pueblo o lugar donde discurre el espacio de este libro. Luego Carver fue lugar común. Me hacía gracia el llegar a poder imitar su tempo, su discurrir narrativo y poético... al final desistí, seamos francos, es inimitable. El tufo alcanzaba mi nariz inmediatamente. Luego lo he comprobado en muchos poetas que quieren escribir en español poesía y logran escribir prosa. Fracasan. No hay, no ocurre ese destello mágico y preciso que hay en los poemas de Carver, en algunos, sí, por supuesto, no en todos. Esa manía de cortar los renglones como si fuera ya, por arte de birilibirloque un poema me parece una estafa bastante vulgar, por cierto. Vuelvo a repetir que en algunos poemas de Carver se encuentra... seguro que la traducción acaba o puede llegar a acabar con esa "respiración", esa "emoción", que hace que fragilísimamente el Edifico Carver, el poema Carver no se desplome como un precioso castillo de naipes.
En fin, que un amigo me ha escrito una postal desde el otro lado del Atlántico y a mí me ha hecho escribir esto, hoy que parece un día tan tranquilo, tan especialmente calmo que da miedo.

martes, julio 08, 2014

Día del Orgullo

Día del Orgullo
                                                                      para Luis Ruiz.                
Aquel camarero.
Aquel moderno, bien cuidado restaurante.
Aquella caída constante de cucharillas...

("Nunca se le debe dar la espalda al cliente" -dijo el jefe de sala).

sábado, julio 05, 2014

Reflexión

Voy caminando por una gran avenida. Apenas hay gente, apenas hay tráfico. Giro mi cabeza y hay un coche que se ha detenido a unos metros, esperando a que se abra el semáforo. Hay un tipo de copiloto que me está mirando. Le miro, me mira. Aparta la mirada. Sigo caminando y al dar el siguiente paso vuelvo a girar mi cabeza y veo que aquel tipo me sigue mirando... "¡¿Gallardón?!" -pienso para mis adentros. "Sí, joder, es Gallardón". Aparta la mirada, yo la vuelvo apartar. Todo esto en décimas de segundo y al volver otra vez de nuevo la cabeza hacia el pequeño automóvil (de estos de dos plazas que se han puesto de moda y que hay que ser pionero, innovador y visionario, bla, bla, bla) vuelvo a comprobar que me está mirando de nuevo. Al instante arranca, se van.
Pienso en aquel final de la novela del Mago de Oz, en el que encuentran a aquel ser tan maligno metido en una pequeña y ridícula caja. Pienso y sigo caminando, dudando de todo, dudando incluso de mí. Siempre dudando. Esperando el milagro, como diría Leonard Cohen.

martes, julio 01, 2014

Este mes, a pesar de que no haya habido Tren Vertical en junio, seguirá habiendo poesía, y en este caso en la Librería El Zorro por el que ya han pasado un buen número de poetas y escritores.
Espero que os paséis porque, como siempre, Gsús Bonilla y su bien cuidada selección no deja indiferente a nadie.

¡Un saludo y abrazo a todos los que aún leéis los blogs!

sábado, junio 14, 2014

Coslada

                                         Dedicado a Anele que nos dejó hace un año. Va por ti, rockera.

Ese tío es un rollo
y tú eres súperbonita.

Nadie nos va a echar.

Teníamos 15 años
hace 30.

Ese tío sigue siendo un rollo.
Tú sigues siendo súperbonita.

¡Viva Coslada!



(confieso que es un "poema-encontrado" hace un rato en el bolsillo de mi pantalón. No recuerdo haberlo escrito, ni por supuesto en qué momento, pero por esto merece la pena haber salido anoche... y por el rato tan bueno con mi querido amigo Jesús Malia)

jueves, junio 05, 2014

Cuatro

Fútbol (final de Champions, 24 de mayo de 2014)

¿Hay vida antes del fútbol?

Un hombre estudia una partitura henchida de notas musicales en un café. Las hojas se encuentran desplegadas a lo largo y ancho de la mesa. Permanece  concentrado y ausente al continuo ir y venir de abanderados con sus gritos, saludos y colores.

Una mujer le dice a otra que le gustaría que le dijera de vez en cuando que la ama.

El parque infantil completamente vacío este sábado por la tarde.
Sólo se escucha el canto de los pájaros y el correr de los coches a mi espalda.

¿Hay vida durante el fútbol?

Los niños son adultos con sus padres. Se visten la camiseta, se dejan colocar la bufanda.
Sonríen como si esto no fuera del todo con ellos.

¿Hay...?

Sólo es cuestión de mirada.
El cielo se está cubriendo.
Huele a humedad.


                  ***

Año 2000

Nunca vomito el año 2000.


                  ***

En el osario de mi hueso
está mi carne y mi tiempo.

¿Ves la carne?
¿ves el tiempo?

Ni carne / ni hueso
ni masa / ni tiempo.

Paredes encaladas
en el polvo de mi espacio.

               ***

Sabes
que para bregar en este lado de la vida
tienes
que aprender a tratar
con determinados tipos
que
con toda confianza
te darían una buena puñalada por la espalda
para luego
desaparecer.
Ahora
espera uno
ahí
afuera
mientras escribes esto
a lo que
no sé por qué
te empeñas
en llamar
un poema.

                      (15 de mayo)