viernes, junio 12, 2020

Fernando Arrabal

Lees la entrevista a Fernando Arrabal y te llega la inspiración, y se aleja Ansiedad y sus secuaces Sinautoestima y Sinseguridad, dos damas muy bellas, pero injustas. Y Axon y Dendrita se buscan una fiesta y dejan de recorrer el mismo tramo-tranco nocturnal.
Publicar páginas en blanco.
Páginas producidas un día tras otro por la ansiedad.

Una tras y otras, y así unos cientos de ellas.

Un 
enormo
págino
en 
blanco.

Como el salar de Atacama de grande.


martes, mayo 19, 2020

Maxi Rey, el gran poeta de la generosidad

El pasado domingo nos enterábamos de la muerte del bueno de Maxi Rey, un poeta, camarógrafo, señor de cámara al hombro, trípode en ristre y taxi corredor para plantarse allí donde estuviera sucediendo la poesía, la tertulia, el encuentro. 
Nuestro querido Maxi, profesor de instituto que sacaba de su bolsillo para apoyar revistas, proyectos, sueños de chavales que hacían de sus letras una posibilidad. El que invitaba a su casa a charlas sobre lo que acontece en la calle y en la vida. EL que recita a Samuel Beckett entre susurros al micrófono. El involucrado con la belleza. Era natural, siempre con una sonrisa, un ademán amable y su copita de vino blanco. Le encantaban las aceitunas verdes, esas aceitunas que yo le serví algunas veces con todo el cariño y el agradecimiento de que estuviera ahí compartiendo su cámara, su energía, sus ganas de estar siempre haciendo por los demás, posibilitando. El que se vio sorprendido con lo que unos muchachos montaban al presentar una revista en aquel Getafe de los casi 90, una revista hecha de basura, de hombres-basura, en un espacio sin reservas. Un Maxi que sabía, para el que solo me queda el agradecimiento de haberte conocido, quien me tiene recogido en un video en el Badulake (ahora la Noche Boca Arriba).


Gracias, Maxi. 

martes, abril 14, 2020

Artista (una reflexión coronavírica)

Una vez que se considere usted artista debe abandonar inmediatamente el concepto de trabajo que mantiene en su sociedad judeocristina, nacionalcatólica, protestante, calvinista, etcétera... usted está, si lo prefiere así, en otra religión. Seguro que lo que sienten sus semejantes. Usted será cualquier cosa menos bonito o bonita. Pero usted es lo bonito.

Abandone paulatinamente este concepto, pues lo único que le hará es molestar como una arañita a través de los años, haciéndole cosquillitas de vez en cuando, molestando.
Entienda que esta decisión es importante, que esta decisión es necesaria. Su nueva religión lo necesita, si quiere usted entenderlo así. 
El único consuelo es que no hay consuelo. La única verdad es su propia vida. Ha cortado las redes, no hay trapecio porque el trapecio es usted, recuerde aquel cuento del siempre joven e inquieto artista en el trapecio.
El artista, llámelo como quiera. Insúltese, lea algo sobre un albatros también. Menos siempre es usted. Más también siempre.

(Se necesitan artistas porque ganas de desaparecer del universo ha manifestado sobradamente el ser humano.)

Por cierto, YO nunca a llegué a ser artista por estas razones. Sé de lo que hablo. Sabe usted que le hablo con sinceridad. Puede escribirme a esta dirección. 

Por ejemplo, le ocurrirán ciertas cosas: tras la muerte de L. E. Aute, y en medio de esta distópica realidad real, durante la noche siguiente sueña con el propio Aute, influido grandemente por este hecho (también porque la mañana anterior le había escrito un amigo y poeta G. Bonilla dándole la noticia de la muerte de Aute). Al cabo de un par de semanas echan en la televisión pública (La 2) la película Torremolinos 67, donde aparece Aute tocando canciones francesas en un chiringuito de la playa, apenas 20 años de edad, como un jovenzuelo que ameniza los días a los turistas y a los ya bien situados jóvenes de entonces. Luego, esta misma mañana, escucha un tema de Coque Malla, Calma, la locutora dice que es un tema dedicado a Aute. Calma es eso, es esto. Calma es la necesidad imperiosa de desconexión imposible, por lo que parece, de esta sociedad y en esta sociedad que debe estar siempre en marcha: se demuestra ahora que todos hemos de estar incluso conectados y haciendo cosas online y su reputamadre. Gracias.

miércoles, abril 08, 2020

Otro más...


El señor Tómatelo-en-serio y sus tristes capsulitas de color marrón ceniza
sus pequeños ojos de vivaracha víbora
sus manos-manecillas resecas de tanto sol sobre la herrumbre de sus venillas
Señor Tómatelo-en-serio y sus diminutas dudas que explotan como achaparraditos insectos
entre sus uñas de ónice
me contó el otro día mientras descansaba de un ajedrezado día de caballo torre alfil por torre
qué:
“Me hurgo las narices, extraigo petróleo, ellos se ponen súper contentos, trabajan más para mí,
disciplinados empiezan a mirar mal a su semejantes cuando lo que extraigo de mis narices no les gusta demasiado a sus semejantes a sus semejantes a sus semejantes
siglo por siglo mi reloj de cuco no mi reloj de sol mi reloj de cuco no mi reloj de sol
pues ellos prefieren el sol pues
pues ellos prefieren sus pies pues
no lo que uno como yo se extrae de las narices para proporcionar petróleo o plástico,
uranio o polímero”.
Grata conversación con el señor Tómatelo-en-serio, inocente señor
, ignorante señor  ,
el solo quiere a su reloj de cuco.

Otro poema aún más idiota

Cómo acabar de una vez por todas con el virus de la poesía

Hey, qué tal lo llevas…
me preguntan los miles de poetas que llevo en mi conciencia
¿qué tal cómo estás?,
¿no tienes ansiedad?
y les cuento que ya la tuve y bastante antes con las clases
el rollo aquél que no quiero recordar
mis padres bien les digo
a pesar de que algún amigo sufre lo suyo por este hecho
yo estoy bien
no sé
por qué
escribo
t            o           d         o         e         s          t         e
 des     h                                                             echo

tal vez me he levantado creativo y tras leer a Batania y sus ataques de furibunda ansiedad
que no es otra cosa que una soledad tan concurrida a veces y tan difícil de domesticar
me he puesto a escribir esto, parece que no me importase demasiado, ¿verdad?
tal vez sea eso lalá lalarito lalá chispón

martes, marzo 31, 2020

El señor 4-núcleos

-Holaaa... Buenos días. ¿Es el señor 4-núcleos?
-Así es, soy yo. El señor 4-núcleos, ¿qué desea?

(Con voz entrecortada el señor 4-núcleos habló al auricular del teléfono. Una voz entrecortada y temblorosa, como de un viejo que apenas puede moverse).

-Me preguntaba que qué tal le va el teletrabajo, ¿se apaña bien?

El señor 4-núcleos respondió con la misma entonación, sin variar un ápice.

-¿Compañero? Oh, está bien. Mis terminales están adecuados, y tanto la mesa como la silla son muy cómodas. Al principio tuve problemas de cervicales pero lo arreglé con un par de tomos del Harrisson que no devolví a la editorial y que nunca han reclamado.

-Señor 4-núcleos, disculpe... ¿podríamos pedirle un esfuerzo extra?

(El señor 4-núcleos rezongó levemente lo que puso en aviso a su interlocutor, Fuera, llovía copiosamente y el sol no se atrevía a salir. Las calles, en silencio, moribundas, apenas daban confianza. Los días se hacían pesados y extraños.
El silencio se hizo al otro lado del auricular. Pastoso y queratinoso como si el tiempo pudiera ser acariciado y la sensación fuera parecida al tacto rugoso y enfermo de una concha putrefacta sobre una playa oscurecida por una química tormenta).

-...¡Uhmmm! Debo decirles que la rapidez y la organización siempre han sido mi fuerte.

-¿Entonces?

-Los tiempos exigen un esfuerzo por aquellos que no son tan generosos.

-Gracias, señor 4-núcleos. le enviaremos un correo a su cuenta privada. Lo recibirá en un par de horas.

(La comunicación se disolvió, como si nadie hubiera conversado en la habitación. La lluvia, el aire como diminutas esquirlas y en ráfagas apenas tocaba los cristales punteados por miles de partículas de algodón de ceniza.)

viernes, marzo 20, 2020

Uno, dos y tres; cuatro, cinco y seis; siete, ocho, nueve e infinito

Libros de poesía para todos los gritos

Algunos libros prometen demasiado en sus contras y en sus solapas, luego el objeto se pone a caminar o habla y se descubre el fraude

"Reset my passsword, Reset my password" -le decía (qué adjetivo que no mate poner aquí) aquel muchacho llamado por todos Línea

miércoles, marzo 18, 2020

Silencio

Hace dos meses que no escribía nada. Hoy, a eso de las 7 de la mañana, me han despertado dos tipos que hablaban en la calle. Esto resultaría diferente si lo hubiera escrito hace apenas dos semanas, pero cambia completamente de significado, de sentido, decirlo, escribirlo ahora. Dos tipos que hablan por la calle a eso de las 7 de la mañana hoy, en pleno confinamiento por el Coronavirus. En pleno aislamiento en las casas, en esta extraña revisión de La peste de Camus. En esta salvaje pesadilla en la que nos hemos volcado unos mejor que otros. Así. No he salido a mirar quiénes eran. Tal vez fueran empleados del hiper que tengo aquí abajo, tal vez fueran dos vecinos que se han encontrado en las ventanas, o tal vez fueran dos tipos que se encuentran en la calle, y a eso de un par de metros, imagino, se ponen a charlar. Simplemente, como si por un instante no pasara nada y esto fuera un día cualquiera de hace apenas dos semanas.

Luego, tras eso, me he puesto a reflexionar. una de las primeras cosas de las que me he dado cuenta es que no es tanto el ruido de los automóviles en la calle; no, no es eso, son las voces, las risas, las palabras, los sonidos que hacemos al hablar, las discusiones, los gritos, las peleas o incluso los susurros, los silbidos... Lo que hace humana a esta ciudad.

Ahora mismo escucho el sonido constante de una grúa. ¿Una grúa? Sí, eso creo. El ruido constante de lo que parece que es una grúa. Tal vez sea el...



PD. Ahora entiendo por fin por qué puse la etiqueta Ruidos a lo que generalmente son escritos de creación o poemas.

miércoles, enero 22, 2020

Mirlo de recién mañana

Aún no había amanecido y me he cruzado esta mañana con un mirlo.
Se ha girado pensando que era un espectro.
Un espectro en el sueño de un mirlo que sueña
Aún en el frío
De una mañana que no.
Su pico amarillo
El mineral de mi conciencia que sueña con el espectro
En un espejo contenido
Millones de reflejos y reflejos simétricos
Por en el que salta un mirlo
Quebrando espejo y conciencia y mineral y espectro
Astillas de cristal, conciencia
...
Luego las luces bombillitas que sobre el Cristo del Centro
Lucían verbena y sobre otro cristal reflejadas en el cristal
Del bus contenidas.

lunes, enero 13, 2020

viernes, enero 03, 2020

Río Arlanzón

Como si no existiera
la raíz, ni el dolor;
como si no existiera
la memoria, ni el latido.

Unirse, ya sabes
a qué me dedico
y con quién
en silencio
converso.

Pulso contra pulso,
la batalla siempre.
(Entrar en la casa del ser).
Perderse como la gloria entre la gloria,
enajenarse
para decir, navegar
sobre cada una de las manos del agua.
Temblar en el último.

Un cuerpo sigiloso se sumerge
en el hábito perenne de la vida,
y los que solo vehiculan
segundo y velocidad
nunca lo entenderían.

(Es demasiada la noche,
la que se posa como un pájaro en canción
sobre cada copa
de puntiaguda sombra;
es demasiada la noche
la que cimbrea lo inexplicable
que ves, la belleza que piensas por pensar,
por pensar y pensar...
¿no te traiciona?
¿no ocultas tu cuerpo
 a la transparencia?
¿no la hurtas a lo que debes?)

La conciencia es una piedrita más del río
que estela sigue su camino ausente.
Por eso te asombra.
Porque no entiendes.
No entiendes
y todo te llega con manos
y presión que no deslavazas e integras
en ti para no integrar.
Pero deseas que así ocurra.
Integra. Apenas hay brisa.
Solo la luz de la voz
del río que fondo
al fondo
se dilata y se pierde.
No comprendes, y este
es el principio. Como un acertijo
que no se hubiera pronunciado jamás.
Sin amuleto y sin señal.
La noche: la que todos
desean que refulja
sobre sus cabezas libres.

Detente a la orilla.
El agua negra
preñada de horizonte
no te señala ni fecunda.

Etcétera.

Nochevieja - Cohen - Vian - Einstein

En Nochevieja, momento Recuerdos en el instante en el que pones una cinta en el radiocassette (sí, año 2020) y comienza a sonar Leonard Cohen, o un programa de enero de 2000, recitando a Borges, su Tamerlán, la música de Manta Ray (LP que no he vuelto a oír, ese concretamente) o mis propios poemas leídos sin apuro ni cobardía, con un tono de locutor viejo y que sabe perfectamente que no lo escucha nadie. Lo curioso es que M. tenía esa cinta sin que yo lo supiera, es decir, no sabía que la había grabado. La voz de mi amigo Javi o las voces de todos los demás que allá, por aquel entonces, confluíamos (en muy pocas ocasiones, eso sí que es cierto) en aquel poema-radio que era el programa con nombre de novela de Boris Vian, ese salvaje.
Las mismas palabras a cuestas toda la vida, e incluso la misma voz, el mismo tono. Apenas he aprendido algo desde entonces.

Luego el mal de la televisión, Cachitos de Hierro, un atronador e insulso programa machacón de imágenes musicales. Antes bien, ahora, excesivo producto de estos tiempos de ansiedad en vena y matraqueo constante, como si no tuviéramos bastante con las palmas del día siguiente (léase concierto de año nuevo) celebrando que aún podemos seguir con la esperanza. Cuidado cuando te digan: "Salvemos el planeta", cuando somos nosotros los que nos tenemos que salvar de nosotros mismos. No es culpa del sistema, es culpa de nuestros estúpidos cerebros. La estupidez humana, sí, de eso sí que estaba seguro Einstein.

sábado, diciembre 28, 2019

Una vez más no te has acordado de Larra

¿Te has acordado de Larra?
No, no me he acordado.

¿No te has acordado de Larra?
No, no me he acordado,
no me recordado, no me he acordado,
ni cordado, ni cuerda,
ni cordis -e... de Larra.

¡No te has acordado de Larra!
No, no, no me he acordado de su Conversación con el criado,
en aquella cena de Nochebuena...
si tuviéramos un poco más de...
montaríamos esa escena una noche aquel día
representaríamos el Diálogo "Yo y mi Criado",
en el que él, él, hace de criado y yo, fatuo de mí, sigo empeñado en ser
Mariano José de Larra.
(Recargado, barroco, suntuoso salón se es quando ya no se tienen ideas propias, ni verso propio.)


A tomarme las cañas en Casa Ciriaco junto al puñado de flores que arrojó Mateo Morral.
Junto a todos los fantasmas que grandes de España han sido y mira en qué han acabado.
Fantasmas de una noche que por no-sé-qué historias ni niebla nos han dejado.
Para perdernos como espectros del lenguaje por las calles centenarias.
¿Quién no recuerda al pijo de Quevedo haciendo de las suyas, él, insoportable narigón?
(Me he quedado sin eXpresión, ¿veis como solo acuso esta falta constante de propia sílaba?)

Y el perfil de la esquina junto a la Plaza Mayor sigue retumbando, muy quedo, muy bajito:

"¿No te has acordado de Larra?... Yo y mi Criado, ¿recuerdas?
que también podría colarse I remember to too, I remem-beer tú tú, ¡and the swiming pool!
Bimembre beer
se lo pensó mejor y se reencarnó en FZ.

Disturbios


jueves, diciembre 26, 2019

La Caléndula

El otro día estuve hojeando el herbario de la gran Emily. 
Un descubrimiento que no deja de entrañarnos una sensación de austeridad y belleza, de grises y cálidos... Una mujer que pacientemente elaboró con una dedicación tan lejana a nuestras, creo, habituales y ansiosas tareas, para luego apenas pasar por la vida como los pétalos de esta caléndula sobre el verde tapiz del bosque, a principios de la primavera, una vez que los dedos de Emily la acaban de recoger para su libro.

jueves, diciembre 12, 2019

Solo para ti es esta puerta

Haciendo de la vida un transeúnte...
Camina por las altas tierras, los bajos fondos,
admira como las grandes torres pasan,
se desploman y sumergen
en el olvido o la vergüenza.

Tal vez al final todo se diluya
menos, si cabe, un verso del Mio Cid grabado en hierro
a la entrada de Vivar donde una niña
de nuef años salta y corretea con sus hermanos
pues el miedo ha pasado de largo
en este pueblo tan dulce, breve, tan pequeño,
donde los ojos aun pueden descansar
en el altocielo,
¡venid aquí, amigos míos!,
¡vivamus mea Lesbia atque amemus!
pues fuera se crecen los océanos, el aire se enfurece,
el fuego arrasa la hermosura enhiesta
de la Amazonía, nombre transformado en gran empresa
donde se le envía un nuevo chute al Dios Consumo,
mientras la tierra ennegrecida por el asma petroquímico
ya ni siquiera podrá nutrir nuestras entrañas.

Los jóvenes con los retales sangrientos
de mil perversas antañas guerras patrocinadas, bien justificadas por patibularios
(y habituales discursos patrocinados y retóricamente bien trabados)
deciden poner en pie migajas
y vendernos un trocito de esperanza, un rayo de sol del 68,
¿o es que solo desean bailar hasta el fin del amor?

Haciendo de la vida un transeúnte...
Observando cómo los descarados encubren su miedo con mentiras,
y es la fruta abundante en jardín nauseabundo
y no es Paraíso, ni tampoco la cereza sangre que se observa en el Bosco,
en El Jardín de las Delicias,

(Llueve otra vez sobre su estatua que me gustaría tanto abrazar en Bolduque,
y no es esta la que me acompaña desde hace días y que no se disipa ni un ápice.
"No vengas aquí a buscar soluciones -se dice a la entrada del futuro, si es que existe-
pues la solución eres tú, solo para ti es esta puerta").

domingo, diciembre 08, 2019

Reflexiones al borde un acantilado sin mar al frente

No sé, no recuerdo bien, tampoco me voy a levantar de la silla para comprobarlo, si Debord dijo en La sociedad del espectáculo (¿es así el título?) que el espectáculo puede llegar hasta un final donde se batan los tambores del horror (así ha ocurrido en lugares y tiempos anteriores; así ocurre).
(Es evidente que se propone plantear la situación, no imaginar en lo que puede llegar a deparar).
(La violación o el abuso sexual de un tipo en el programa GH, aprovechándose de una concursante que estaba bebida, en una miserable cadena de TV, otro elemento más de experimentación. Creo que ningún otro país hubiera pasado por esto con tanta miserabilidad y tanta hipocresía. Es un laboratorio (¿otro más?) de aberraciones y perversidades, aunque háblame de aquellos países que están en guerra sin guerra, en el mismo vórtice del caos, como enormes sumideros donde la vida no vale absolutamente nada, donde la dignidad no vale absolutamente nada. Aquí la pueden comprar con dinero, con aquello que les puede llegar a sobrar (porque lo tienen a espuertas, y les da igual, aunque luego son muy mirados, muy racanetes). Solo en EE.UU. se ha demostrado el arañazo leve, superficial, de la justicia en ciertos momentos con determinados tipejos.



*     *     * 

Me parece tan maravilloso el hecho de que un objeto del que no podemos abarcar ni su millonésima parte en nuestras cabezas de pensamiento racional reviente en luz y en energía y desaparezca.
(Hay que construir otra manera de pensar, hay que habilitar, hay que abrir una nueva puerta a la manera de procesar intelectualmente la información El solo hecho de pensarlo me parece pavor y alegría pues aunque fuera un engaño este de nuestros sentidos, ya de por sí es maravilloso. Maravilloso como el ritmo. "Ritmo, ritmo" que decía aquel joven, en aquella película de la que no recuerdo nombre, con un abrigo trescuartos en una tarde lluviosa de playa junto a sus dos amigos.



*     *     * 

Los dioses libaban ambrosía para sentirse libres, pero para ello debían encontrarse en un estado de tranquilidad, un paréntesis ofrecido por dioses más dioses que ellos. A los dioses les dominaba su cabeza. No me creo que los dioses pudieran ser libres. Todas las religiones hablan de dioses que al final son hombres. No hay un verdadero dios, todos son representaciones de los hombres y sus luchas. Todos están articulados por el lenguaje. Encontradme a un dios que sea verdaderamente un dios.


viernes, diciembre 06, 2019

France

El día en el que Malcolm cantó a Boris Vian, Edith Piaf, Serge Geinsbourg y demás...

Otra historia más

Ayer por la noche, después de hablar sobre el relato de Circe del maestro cronopio Julio Cortázar en un taller literario sito en el barrio de Retiro, anduve trasteando en la TV hasta que encontré el programa cultural de Antonio Gárate, Canal 24h (de lo mejor que se hace en cultura en estos tiempos, y mira que es poco) donde se encontraban dos amigos de Rafael Sánchez Ferlosio que comentaban, entre otras muchas cosas, que tuvo un acierto fino, muy fino cuando Ferlosio les hizo saber, allá en plena guerra de las Malvinas (1982), tras la lectura de unos cuantos periódicos (y no solo nacionales, por supuesto, no sé si recordáis lo que ya dije el día que conocí a Sánchez Ferlosia en aquella cafetería en La Prospe) que los británicos, o la gran Margaret Tatcher mejor dicho, había mentido a la hora del hundimiento del famoso barco de la Royal Navy, justificando así por fin su entrada en la guerra. Sí, así fue cómo la Tatcher crearía un ambiente nacionalista suficiente como, por ejemplo, acabar con las protestas mineras en su país que eran furibundas y crear esa máquina especulativa y voraz que supuso la Bolsa de Londres o como queráis llamarlo. Todo ello con el "patriotismo" que es el refugio de los miserables.
Luego se recomendó el libro Campo de Marte, sobre el papel del ejército, etcétera. También, el día anterior estuvo la simpatiquísima Silvina Magari, o "La Fea", con su nuevo trabajo. También fue agradable el encuentro porque a esta mujer la recuerdo de aquellas noches en El Aguardiente (en esos años de 2009, minuto arriba minuto abajo) en Lavapiés, cuando aún no estaba tan "joodido" y tan cool este barrio (lo estaba, sí, pero bueno ya se sabe) pero esto es solo un comentario de un viejo al que no le gusta el "progreso". Será porque ya conoce el estúpido final de que todo, al final se convierte en dinero, en "money", en esa gentrificación que finalmente lo vacía todo de vida, de esa misma vida que ha ido atrayendo a esos locos que han ido poco a poco poblando el lugar y que luego han salido "escopetaos". Pero esta es otra historia.

martes, diciembre 03, 2019

El Vodevil & Pepe Ramos & Rafa Mora

Esta noche tenemos de nuevo Micro abierto de Poesía gracias a la coordinación de Pepe Ramos. Presentará su nuevo libro Rafa Mora.
(Tengo unas ganas ubérrimas de que alguien se monte algo en Los Torreznos... lo dejo ahí, ya veremos quién recoge este guante)

¿Veis el cartel en vuestra pantalla?Ahora solo falta conquistar Berlín





martes, noviembre 19, 2019

Hoy recomiendo a Pablo Cobollo y su concierto incuerdo en El Juglar (en la calle Lavapiés, en Madrid) el viernes a las 21:30 horas.
Habitual de las presentaciones de la revista Vacaciones en Polonia, experimentador musical y surrealista, performer y un largo etcétera. Fuera de listas. 


LAS GUITARRAS SON PARA LOS NÁUFRAGOS.

miércoles, noviembre 13, 2019

Río Arlanzón (Burgos)

Contra mí,
                 en la orilla.

Detrás,
            la luz
                     como una señal
        del presente,
                                              contra mí.



La última arboleda 
viejos, tanto como yo,
jóvenes, tanto como yo,
                                       álamos & chopos,
                   hasta el cielo coronado
una fría y lejana
                                                               oscuridad
                   tanta como el río lleva
                          en el agua fresca,
                                a mis pies,
                                divagando
                                                         con el camino tallado
          por la ribera.

(No sirve, no sirve, no sirve).

Detenido hante todo eso
                                      ¡y quién no quisiera entrar en el destello del agua,
                           y desaparecer!

Unirse, por fin. 

martes, noviembre 05, 2019

Pepe Ramos en El Vodevil, noche del 5 de noviembre

Esta noche, mi querido y admirado por su enorme trabajo desde hace muchos años para con la poesía, Pepe Ramos, organiza tras las 250 ediciones en el Vergüenza Ajena de la calle Galileo, un nuevo lugar de encuentro. 
Esta vez muy cerquita de la Puerta de Toledo, tras la propia biblioteca de Pedro Salinas, con la gente de GENOMA POÉTICO.
Con micro abierto para el que quiera mostrar su quehacer. Una buena manera de seguir con este martes de noviembre de lluvia y sol a casi partes iguales, como en competición.

Ya sabéis, en EL VODEVIL, un nuevo lugar para la Poesía en Madrid y espero que, como mínimo para otras 250 ocasiones (o hasta que el cuerpo aguante). 

martes, octubre 29, 2019

Trancos

(Sobre la absoluta dignidad de la contemplación)

El mendigo que ergastulado en sus ropas y el trozo de cartón que de en cuando en cuando le sirve de asiento, sonríe por la generosidad, la gracia de la tormenta que ahora cae en la plaza.
Piensa ahora que es un regalo.
Ahí, también, alegres pero incómodos, los turistas, agradeciendo sin embargo este cambio de tiempo.

31 de julio


En la calle siempre se está expuesto.

4 de agosto


lunes, octubre 14, 2019

Un descubrimiento / dos palabras / un poeta

El gesto "Un banco" permanece a la izquierda de sus pantallas
mientras lees de buena mañana la nota por la muerte de John Giorno
poeta de Iowa 1936
escrita por Luis Muñoz poeta.
Las dos palabras viajan deliciosamente erguidas
escalón a escalón mientras el scroll desciende
dos palabras dos palabras
"un banco",
mientras vas descubriendo a este poeta nacido en 1936,
aún recordabas aquel muchacho uruguayo hablándole a su amiga
alemana sobre Idea Vilariño sobre el Anchulss
pronunciando
(mit einem Wort)
en la barra noche de la aguja
estaba hablando tan cerca de ti apenas a un metro
tú solo tenías que mantener en silencio tu mente y escuchar
hasta que "Un banco" desciende como un cisne Gloria Swanson
por el crepúsculo infinito de los dioses mortales.
La publicidad retiniana desciende contigo sin ti
continua
escalón a escalón
no te mira desafiante, te observa. Lineal, escalón a escalón.
John Giorno el poeta al que no conocías hasta ahora, que no recuerdas su nombre.
Ni siquiera sabías que había recitado sus poemas por teléfono. Como Zurita colocó
los suyos sobre el cielo de Nueva York. No hace falta que recordemos todos esos datos,
no hace falta que recordemos todos esos datos, lo importante es darse cuenta de la respiración.
De que existió alguien que agradeció la manera de... “Gracias por permitirme ser un poeta, un noble esfuerzo, condenado, pero la única opción”.

viernes, octubre 11, 2019

Documentales de la 2

Seguir pensando que la cantidad de billetes que llevas en la cartera es la mayor riqueza que tienes. Qué extraña contradicción por el lugar en el que te encuentras, en el momento en el que estás, en lo que elegiste.
Pero no es otra cosa que sabes qué es lo que se siente con la amenaza de las facturas impagadas, la renta del casero, el no poder comprar apenas pan y si llega, en el mercado...
Ayer vi un reportaje sobre Robert Capa. En este mismo reportaje aparecía un joven fotógrafo que decía que para sobrevivir en uno de esos países que están en guerra debes incluso robar para comer. Me imagino al blanquito fotógrafo occidental robándole un trozo de pan al refugiado minusválido, o entrando en un supermercado recién desvalijado por la gente hambrienta (había escrito "hordas", ya veis qué calado moral tiene mi subconsciente) a hacerse con unas latas de judías y unos donuts aplastados . ¿A cambio qué expondrá en su trabajo?
Según dicen Capa nunca llegó a pensar que su obra acabaría en un museo. Gran parte de su obra fue apilándose en un trastero en su oficina hasta que un fotógrafo, tiempo después de su muerte, y tras el comentario de uno de los que trabajaron en dicha oficina, abrió dicha puerta de dicho trastero y descubrió, entre miles de negativos, solo negativos, varias imágenes de la guerra de España.
Según se dice en el reportaje, o yo interpreté, halló también una fotografía de un mulo o un caballo muerto, destripado sobre un camino de tierra o una carretera (muy cerca de Arbós, en Tarragona, que servía de escape a los que pronto se convertirían en exiliados), tras el ataque de la aviación alemana e italiana. Con el carro aún colgado por los arneses, apenas se ve el cuerpo del caballo entre los sacos, entre los últimos enseres de una mujer que da vueltas al carro durante horas, según cuenta el pie de foto del propio Capa, sin casi articular palabra, como si no pudiera salir de la pesadilla en la que se encuentra. En aquel pie de foto, Robert Capa deja un comentario que se convertirá poco después en un vaticinio cumplido en cuanto se refiere a los millones de refugiados que traerá la II Guerra Mundial, y las guerras que pronto se sucederán. Fueron las últimas fotografías de Capa de la guerra civil española en donde comienza a retratar la muerte.
Eso sí, el documental de 2014, se puso en TV, en la 2, a eso de las 12 y media de la noche.






sábado, septiembre 28, 2019

Poétikas

Antes de seguir, me gustaría deciros que ayer Poétikas fue un auténtico regalo a la Poesía, si esta admite ser regalada.

Tres voces que desde distintos ámbitos de la escritura y, sobre todo, desde lo más íntimo, desde lo más HUMANO, nos hicieron viajar a lugares, a experiencias, a vidas, y al dolor y a la esperanza.

Poétikas, con el gran Gsús Bonilla, aquel cuyo brazo tatuado escribe la palabra Poesía.


Si queréis ver quienes intervinieron solo tenéis que recorrer un poco más este blog.

jueves, septiembre 26, 2019

Museo animal

Resultado de imagen de museo animal carlos fonseca
Carlos Fonseca, escritor nacido en Costa Rica en 1987.
Su novela Museo animal es una reflexión actual sobre el arte de la desaparición, también sobre el arte del camuflaje (no recuerdo bien si ya menciona esta actividad el escritor K. Vonnegut en su novela Barbazul, cuando narra la dedicación durante la II GM de los que luego serían de los pintores más cotizados del siglo XX; es decir, dichos artistas abstractos se dedicaban a crear camuflajes para los diferentes medios de transporte) y también de la creación de lo que se ha venido a llamar fake news. Incluso cita a Picasso y a Gertrude Stein cuando al ver pasar un camuflaje exclaman: "¡Esto lo hemos inventado nosotros!". Se referían al cubismo, naturalmente.
Una novela que trata de la desaparición de Viviana McCallister (personaje principal entre principales) durante más de 20 años quien se crea una vida paralela introduciendo en periódicos y medios de información noticias falsas sobre su propia persona (a modo de Gran Performance, esto último lo creo yo) lo que llegaba a afectar incluso a la Bolsa internacional y ámbitos sensibles como el farmacéutico. La historia es una reflexión sobre el Arte como tal como medio para desafiar el brutal e inhumano afán del capitalismo y por ende de la guerra (en su conjunto... ¿y no podría llegar a ser el capitalismo como sistema económico un constructo derivado del arte milenario de la guerra?, quiero decir: ¿no es el capitalismo consecuencia del pensamiento más consustancial del hombre como es la guerra?).
Una novela que por otra parte y tratando de estos temas, no cae en power-flowers, hipismos teledirigidos ni en sentimentalismos vanos. Vamos, lo que se dice una novela que no se va a escribir en este erial literario de país.

viernes, septiembre 20, 2019

La Poesía

A nadie le gusta la poesía, porque a nadie le gusta la verdad.
La verdad, la que late, la que vive, la que refleja el espejo día a día vuestro rostro,
la que os enfrenta a las desgracias y a las alegrías, a la casa recién encalada y a la recién destruida,
a la guerra y a la alegría de los parques cuando se llena de la primavera blanca, soleada,
la de memoria y amapola,
la que os sumerge en el lodo nutriente que como ninfea os alimenta,
la que os depara lo fugaz, el instante que se enmarca para luego por completo desaparecer

(observa qué mierda es esta la de las palabras-lápida, las palabras comodín, las palabras-a-cuestas-toda-la-vida, aquellas que se encuentran en las máquinas de expendedoras de batidos, refrescos, energéticas, con sus diminutas bolsas de aperitivos y su petróleo y su polímero, sus gasificantes, conservantes, edulcorantes, palabras-cementerio donde han enterrado a las palabras pues deben empezar con las palabras para acabar con los vivos, las palabras que no provocan malestar en aquellos los adalides de las palabras, las palabras de aquellos que utilizan palabras hermosas como radical... como si escupieran, recriminaran,
la palabra Radikal-Heinrich Heine, por ejemplo que es un ácido graso,
qué gran papel la apropiación de las palabras
los grandes políticos de este tiempo han devastado, han desollado a las palabras como ya hizo un Goebbels con vuestro marioneta rodolfohitler, ¿recuerdas Adorno? la canción tantas veces repetida pues ahora deben de alzarse con otras muy inglesas muy coliving, muy empresa colaborativa, muy de lanzamiento, y el capitalismo lee todas las noches los diarios de Goebbels como la biblia del buen samaritano que no deja su espíritu en su zona de confort,
las palabras-bonitas, las palabras de amor y caricia, las palabras de un cuerpo pequeño arrojado a la playa como un saco de berzas pútridas porque su cuerpo apesta, el trozo de carne que no consiguió llegar a la costa, apesta, ¿lo sabes?, mételo en tu casa le digo, mételo en una de tus casas, en tu casa de la costa azul, de la casa de manjatan, en el ropero de tu mujer en nuevadeli, mete ese saco de berzas que cada uno de tus empleados ha olido, ha probado para ti en tu casa)

La verdad del ser humano, de nosotros y vosotros,
la que compartimos y la que escondemos por miedo a que se despierte y nos llame por nuestro nombre más oscuro.
A nadie le gusta la poesía porque la verdad a nadie le gusta.
Aceptar el tiempo como una condena, o como un nuevo florecimiento que implica deshacerse de uno mismo otra vez si eso acaso fuera posible, si eso acaso fuera, no, no es posible...,
el que un hombre al fondo de un bar le suelte a su mujer, a su pareja, o a su amiga que acaba de tomar un trozo de papel entre sus manos
y que le ha extendido un poeta callejero
sí, que le ha extendido un poeta callejero
que recién ha entrado por el umbral donde yo fumo
fuera y dentro, justo en el umbral donde yo fumo y
donde aguardo las reacciones de la peña,
donde espero divertido ciertas reacciones de aquellos que comen y beben en aquella estrecha tasquilla del centro,
bien vestidos, arreglados un día de domingo, un tanto de provincias, disfrute y amistad, y sonrisas,
junto al viaducto de esta ciudad capitalina
en un lugar desde donde Baroja escribió la degradación de la infancia y el ser humano hace más de 100 años,
en una pequeña tasca, estrecha y profunda donde al fondo se ve a una pareja acompañada
por unos amigos más,
al fondo, entre el olor a la parrilla, entre el olor a chorizo y a morcilla a vino tinto, a sangre gorda, tinta de morcilla y roja, que parece engordar el paladar, mientras que yo observo el paso cansado del poeta callejero que se ha colado como una sombra en aquel bar del centro, una sombra demasiado humana en aquel bar del centro, la imagen sigue persiguiéndome desde entonces por eso escribo lo que ahora me dicto a mí mismo,
y el poeta callejero entra, reparte unas cuartillas, algunos, pocos las rechazan, otros ni se dan cuenta de la existencia de poeta, cuartillas, sombra, abrigo,
y al fondo aquel hombre
mientras ella acoge entre sus bonitas manos y sonríe,
alta, rubia, hermosa y tranquila,
la niña-cuartilla,
y él, que se ha fijado en el papel como si fuera una amenaza,
le suelta:
"no leas eso que te volverás loca".


miércoles, septiembre 18, 2019

Vuelve POÉTIKAS

El próximo día 27 de septiembre tendremos un nuevo Poétikas en La esquina del zorro
Dirigido o coordinado por Gsús Bonilla, en el cartel aparecen las personas que leerán, recitarán o presentarán sus obras para el solaz de los allí presentes. 

Una nueva cita con la poesía en Vallekas, como debe ser. 


martes, septiembre 10, 2019

Preguntas

¿César Vallejo es para el mundo anglosajón el mejor poeta en español del siglo XX?

lunes, septiembre 09, 2019

Gentrificación de Lavapiés (poema rítmico-vacilón)

De cómo un tal don Gobierno,
cualesquiera que este sea,
atado de pies y manos por las grandes fortunas,
vendió la gallina de los huevos de oro
una noche y al amanecer de un día.
Entonces al esprintar los meses,
diose cuenta de que se había zampado la gallina, al gallo, a su hermana y a su tía,
y que en su propia casa ni comer, ni beber, ni holgar podía,
por lo que tuvo que irse extramuros a vivir
del malcurrillo temporal en el que solo día a día bien sufría
porque le faltaba el aire, aquella calle, sus gentes, la alegría.

-¿Qué has hecho don Gobierno
que tu puerta abriste a don Dinero
que ni corazón ni alma tenía?
-
-¿Qué hiciste?
-
¿Pensaste que era buen negocio
pero como irisada pompa te cameló
y estalló tan jabonosa
que ni lavarte pudo tu mala vergüenza,
tu insania, tu hambre,
tu codicia?
-
-¿No escuchaste
que doña Usura venía de la mano de don Dinero
calle arriba, calle abajo
por tu barrio tan bonito, que de noche esplendía a pura vida
y por el día de colores se llenaba y se nutría?
-No.
-Eres tonto.

Ramón y Cajal y la casi destrucción de su biblioteca

Ayer leí en ELPAíS una noticia sobre la casi destrucción y la dejadez en cuanto al legado del premio Nobel Ramón y Cajal.
Menudo desastre.
Y podría seguir escribiendo sobre ello, pero cualquier cosa  que diga va a ser fruto del cabreo y mala leche con lo que mejor es callarse. Así no alimento a la bestia.


jueves, septiembre 05, 2019

Perros pequeñajos

Después de ver la película Paterson de Jarmusch, me hago la siguiente pregunta:

¿Qué les pasa a los perros pequeñajos con los poetas?

Me explico (atención Spoiler):
En la película de Paterson, el perro, pequeñajo e inglés, que en la película se llama Marvin, el cual recibió posteriormente un premio por su interpretación (Premio Palm Dog), devora, destroza, reduce a la mínima expresión el cuaderno ("Cuaderno secreto") donde Paterson, el personaje principal, escribe sus poemas.
(No sé si fue Valèry quien dijo que un cuaderno donde se escriben, o donde se recogen los poemas debería sufrir los embates propios del uso; es decir, que si se tiene que deshojar, se deshoje. Si tiene que perder sus pastas que las pierda).
De la identificación directa entre personaje y ciudad (aparte de que William Carlos Williams fuera de esta misma ciudad, como lo fue Allen Ginsberg) podemos decir: ¿hasta qué punto un poeta puede ser la ciudad o una ciudad puede ser un poeta? ¿El pulso, el latido, la mirada de una ciudad, su corazón o sus tripas son elementos a tratar por un poeta? Leamos pues, por ejemplo, algo de situacionismo y nos daremos cuenta de la importancia de esta, ya desde Baudelaire y de la aparición de la burguesía urbana -así como del personaje del flanêur- de la ciudad como un ser vivo en sí.

Y, por otra parte, el perro que ladra de manera furibunda hacia el busto de César Vallejo cada vez que pasa por delante de él.

La Asociación de Perros Pequeñajos (APP) contesta:
La utilización del término "pequeñajo" es ofensiva, pero ante su pregunta solo podemos decir que dos perros pequeñajos no representan el conjunto de los perros pequeñajos por dos más una (1) razones:

  1. Somos muchos y dos son una muestra ínfima, por no decir pequeñaja.
  2. La mala hostia que bien puede tener un Dogo, por ejemplo, la tenemos concentrada en en este cuerpito que nos ha dado la naturaleza, que es sabia, y que por algo será. 
  3. No nos sentimos especialmente furibundos contra los poetas. Entre los perros, ya sean pequeñajos o no, hay perros de todo tipo: perros pastores, perros policía, rastreadores, perro que fuma, guía, antisistema o perros-flauta, etcétera, e incluso perros-poeta como fue el caso de...(2).
  4. Nos haría mucha gracia el que se nos considere "Antipoetas" pues así nos encontraríamos más cerca del gran antipoeta Nicanor Parra.

(1) Según la APP, al igual que el 13 se considera número de mala suerte para el ser humano, el 3 es para los perros. (Aunque no queda muy claro si es solo para la APP o para el conjunto de todos los perros).
(2) La hoja siguiente se ha extraviado. 

martes, septiembre 03, 2019

Murió Rayo, el perro de mi altura, herido de un balazo de no se sabe quién.

"La violencia de las horas"

Cerca de la aurora partiré llorando; 
y mientras mis años se vayan curvando, 
curvará guadañas mi ruta veloz. 
Y ante fríos óleos de la luna muriente, 
con timbres de aceros en tierra indolente, 
cavarán los perros, aullando, un adiós.

“Sauce”


César A. Vallejo 


A mi amigo César
le hiciera gracia que un perro chiquito, orejitas y hocicudo
le ladrara cuando saliera a pasear.
Culebreando se acercara a él
y llegando por un hueco del bajo vallado
se colocara a su diestra y le ladrara,

o bien, llegado a su enfrente,
con las patas cortitas bien dispuestas en el suelo
pusiera su fauce contra la cabeza del cholo
para recriminarle no sé qué acertijo,
no sé qué discurso entre ladridos,
no sé qué palabras milenarias;
y él, con ese rostro, sentado, 
sobre la piedra negra de la blanca piedra, 
mirase el costado de la luz,
la frente del solitario sol que ya se pone
hasta que se desvalaza en hilos
de diminuta sangre y se sumerge.
El perro pequeño, bravo, hocicudo,
quisiera hablarle, contarle de mamífero a mamífero.

Ya su ama lo recoge.
El silencio de la noche.
Abre un libro,
échate a andar.