martes, octubre 28, 2014

Gsús Bonilla presenta su exposición de ilustraciones irracionales en el Vergüenza Ajena

Mi querido Gsús Bonilla presenta, dentro de unos días, el día 1 de noviembre, su colección de ilustraciones en la calle Galileo, 56, en el bar Vergüenza Ajena, donde tienen lugar también los jueves los encuentros con la poesía, a cargo de otro buen amigo, Pepe Ramos. Os dejo las palabras de Gsús para que si tenéis a bien, os acerquéis a comprobar que es cierto lo que veredes llegados allí. 

"Queridas amigas y queridos amigos, os animo a que, un día cualquiera en las próximas semanas, hagáis una pausa en vuestro ajetreo diario y visitéis la Librería-Bar Vergüenza Ajena (c/Galileo, 56); mi sugerencia es porque tendré expuestos, en las paredes de este local de Madrid, una parte de la serie de ilustraciones irracionales: LA IMPECABLE ACTUACIÓN DE LA POESÍA PARA REDUCIR A UN HOMBRE, del 1 al 28 de noviembre. Si bien, el próximo sábado, día 1, a las 20:00 h, tendré la alegría de presentaros la exposición a la que he dedicado una buena parte de mi obligado e indignado tiempo ocioso. También, en este mismo encuentro del próximo sábado, la poeta María Ángeles Maeso y yo ofrecemos una lectura de poemas de nuestras últimas publicaciones. Ojalá pudieseis venir este mismo sábado o visitarla cuando os parezca mejor.
Besos y abrazos."

Y aún queda esto:

"LA IMPECABLE ACTUACIÓN DE LA POESÍA PARA REDUCIR A UN HOMBRE o el léxico del rotulador, tiene la intencionalidad de añadir un algo de bactericida a la herida de la realidad. A medio camino entre la chanza y la ocurrencia se encuentra la digitalización de la tinta, pero también está esa sentencia breve que en numerosas ocasiones nos ofrece la poesía entorno al aforismo y que nos invita, de un modo u otro, casi siempre con ironía, a encaminarnos hacia la reflexión. Esta serie de 44 ilustraciones -18 de ellas conforman esta exposición- están recogidas en un libro de pequeño formato donde se versa y conversa sobre unos cuantos asuntos, posiblemente comunes a todos, publicado por la Asociación Cultural (Sin ánimo de lucro) Umbrales, en abril de 2014; algunas de ellas, en estos últimos años, han formado parte de fanzines, revistas digitales y antologías, o libros colectivos de poesía. Concebidas entre mayo de 2011 y mayo de 2012, periodo en el que afloraba el movimiento 15M, con consignas como la recuperación del espacio público y el pensamiento crítico. 

Los originales (Tinta sobre papel ahuesado en formato 297x210mm) expuestos estarán a la venta durante el mes de noviembre al irrisorio precio de 60€, además van acompañadas con el libro de regalo.

Si sentís curiosidad por ver de que trata la expo, aquí os dejo el enlace, de la versión digital para descarga gratuita, de LA IMPECABLE ACTUACIÓN DE LA POESÍA PARA REDUCIR A UN HOMBRE:http://www.meandocontraviento.com/?attachment_id=234"

martes, octubre 21, 2014

Presentaciones

            (un poema que escribí hace ahora unos 20 años aproximadamente. Que nadie se llame -ni apellide- a engaño. Es un acto de nostalgia insobornable.)


PRESENTACIONES

¡Hola! Pues bien, 
abro la ventana...

¿Qué quién soy?
¿Debo sacar mi DNI,
en su defecto Pasaporte?
¿Acaso el mundo no me reconoce?
¿Acaso he de disfrazarme de número y
salir vestido como en la foto,
con la misma perdida sonrisa,
los ojos clavados, ausentes en el infinito?

¿Ustedes me reconocen?
¿Debo alzar la ceja en actitud condescendiente,
salir desayunado, ayudar a un viejito,
al ciego de la esquina,
demostrar así ser buen ciudadano?

¿Ustedes me entienden?
¿Puedo andar con el ritmo perdido
sin guardar las formas,
tropezarme y caer sucintamente al charco
aguantando el mar que en mí
se desdobla o se detiene?

¿Ustedes me soportan, me espían?
¿Puedo o debo hablar solo,
demostrar mi esquizofrenia ante notario
o acariciar a un ladrillo como a un perro
o seguir el matojo de líneas amarillas
en un cruce, en la Gran Vía,
interviniendo, con grata educación, el tráfico?

¿Ustedes me desean, me quieren?

Descifrar ojos de mujeres, aliento de bocas,
felpuditos cansados de tanto trabajarse al mismo hombre,
o en su circunstancia, al cadáver
que todas las noche se queda zombie
entre sábanas-lápidas
y estrellas que no escuchan...
les doy sólo una oportunidad para oler mi cuerpo,
sentir mis manos, acariciar mi espalda,
o en su defecto morderme y probar
esta sangre que versifica con palabras obscenas,
¡pero respeten esta serenidad de acueducto!

¿Ustedes se acordarán de mí?

Pues no, pues gracias, pues vale.

martes, octubre 14, 2014

La gente... la gente... another one

La gente... como lo diría... la gente está apagada,
detenida, sumida en simas, desconectada,
callada,
reconcentrada...
("la gente se atasca/la gente no avanza (...) en esta ciudad diseñada para coches / ¿quién conduce a quién?" -que diría mi buen amigo Toni Tonelada que por motivos de trabajo viaja constantemente en autoescombro).
...la gente lee libros y revistas ignífugas...
... la gente ve películas disecadas en TV con anuncios de formol y acetilmentiraparahídos...

(¿Pero qué es lo que quieres decir con gente? -preguntas persona inquieta -sabes que es un término tan bobo de no decir nada)

Gente que no quiere saber, conocer más allá porque todo es agresivo
aparte-por supuesto-es indudable
de aquella gente que desistió hace mucho / la que nunca quiso conocer / la que nunca tuvo herramientas para ello /la que ni-se-le-pasó-por-la-cabeza que hubiera algo ahí fuera que no fuera el descansillo de su casa / la calle / otro vecino / el perro moderador / el gran centro-comercial con su propio dios que se comunica oh, luz metafísica, a través de la

Se trata aquí de representar aquellas personas que no se preguntan por su alrededor que no unen casualidades que no exigen nada a la realidad; desconectados nada les pasa de sorpresa, de improviso, no hay magia ni situaciones extraordinarias porque solo piensan en lo inmediato y en el futuro más futurizado por los futurólogos de la futureconomy.

YA NO QUIERO DESPERTAR A QUIEN QUIERE SEGUIR DORMIDO


lunes, octubre 13, 2014

Vendimia

Tal día como hoy (expresión muy venida al caso) de hace 23 años volvía con mi amigo JM de la vendimia. Llovía a la entrada de Madrid y el conductor del autobús cabeceaba desde el principio de nuestro recorrido hasta que paró el autobús en un bar de carretera para tomarse un café... (antes había más bares de carretera, no esa mierda hipermoderna de los pseeudocentros comerciales asépticos en donde tienes que currártelo tú todo y todo está un 30% más caro, será que tienen que pagar las sillas de súper-diseño que compraron a una franquicia igualmente explotada a su vez).
En aquel viaje conocí la traca de Chimo Bayo, las tijeras para podar, cómo hacer en un recipiente minúsculo 1 kg de espaguettis, la careta de cerdo a la brasa, lo importante que es cantar algo, cualquier cosa, mientras se curra con las manos heladas, mi primer enfrentamiento con lo que podría llamarse un "jefe", la siesta en el campo -aunque esto ya lo hacía de niño-, lo que es o puede llegar a ser "el casino" en un pueblo... (lo cual me recordaba mucho a La Regenta), y hasta recuerdo de cuando Telemadrid era una cadena seria que veíamos todos en casa porque las noticias no estaban enfangadas por el partido ahora en el gobierno. Y otras cosas más que no recuerdo. De todo ello, o de casi todo, llevo haciendo un relato desde hace un par de años que solo y exclusivamente escribo en estas fechas, por una cuestión de luz, olor, color... Si un día saco tiempo tal vez me dé por ir al pueblo donde vendimié y lo acabe allí, aunque con seguridad esté muy cambiado.


Día 2 de la entrada (al día siguiente el bloguero dijo lo siguiente)

¿Os habéis percatado de lo "políticamente pesado" que me ha quedado el texto anterior?

viernes, octubre 03, 2014

Planta junto a un scalextric

Acabo de asomarme a la ventana de mi curro
y he pensado, al ver a aquellos dos hombres conduciendo una camioneta
sobre uno de los pocos scalextric que quedan aún en esta ciudad,
"no sé si mi vida la conduce un vegetal".


¿Cuestión de género? ¿De egos?

¿Se dice poeta o poetisa? ?¿Se dice gilipollas o gilipollesa?
(Que no se ofenda nadie y nadia. Ni Nadia Comaneci, por supuesto, después de que la selección española de gimnasia rítmica haya sido hace unos días campeona del mundo o munda de mazas)

lunes, septiembre 29, 2014

Adelaida García Morales, in memoriam



El viernes día 19, al término del recital organizado por Gsús, encontré en la librería La esquina del zorro, en una de las pilas de los libros de segunda mano, el libro El Sur, de Adelaida García Morales, autora a la que no había leído aún y a la que tenía muchas ganas, pues siempre la relaciono de forma instantánea, y es obvio hacerlo así, con la película del mismo título. De hecho, cuando lo vi apilado entre otros muchos saldos —pues bien es cierto que les han vendido a los currantes de la librería, si mal no estoy informado, un par de bibliotecas últimamente— dije: "Por fin. ¡Aquí estás!", o algo parecido, sabía, no sé por qué, que este libro era y es muy especial. Así que, al cabo de un par de días, en un parque, mientras esperaba a un amigo, lo terminé de leer y a su término, fluyeron las reflexiones. En primer lugar, me conmovió su manera de narrar, una voz sin artificio, que crea con sencillez un mundo en el que poco a poco te introduce, como si una persona estuviera narrando, o más exactamente, te estuviera susurrando con absoluta tranquilidad una historia en la que no se sabe por qué razón te has involucrado y que te seduce porque se mantiene en un espacio de discreción muy entrañable pero con un precioso trasluz de tristeza. La soledad y la niñez, junto con el dolor producido por la pérdida del padre y el surgimiento del amargo recuerdo, los espacios y atmósferas reveladas, la pérdida irreparable de una infancia que se va insinuando de una manera tenue, despliega una sensibilidad que cala la imaginación de quien lo lee…, sí, todo ello lleva a cabo lo que se puede denominar como la magia de la literatura. Magia con la que Adelaida García Morales es capaz de atraer completamente la atención de cualquier lector que quisiera sumergirse en dicho mundo... y eso, os lo puedo asegurar, con muy pocos libros ocurre a lo largo de una vida.
Para terminar, y en segundo orden, también me llamó la atención la cita de Hölderlin, como frontispicio y saludo al lector... pero lo que me intrigó fue cuando descubrí el final que nunca se vio en la película y que en el libro es. Un final en Sevilla, en el sur, un final al que se opuso radicalmente Querejeta y con el que Erice contaba. De hecho, de aquí surgió la separación entre ambos genios. Pues bien, luego de terminarlo me quedé pensando también si hubiera sido mejor incluir el final del director y respetar principio y fin de la novela, por lo que intenté recrear en mi cabeza ambos, pero vino la noche y tuve que salir casi corriendo porque no llegaba a mi cita.

(Un enlace a un recorte de periódico que habla de su paso por la Feria del Libro de 1985 (AQUÍ)

Política & mass-media



Parece que a nadie o a casi nadie le cae bien un político, un señor o señora que se dedica a administrar las perras de los demás, es decir, de los y las contribuyentes para que luego te la líen parda: te hagan leyes que no quieres ni por asomo, le vendan lo que no es suyo a un tipo que luego le corresponderá con un jugoso trabajo en su empresita, etcétera y con su bla, bla, bla.
Pues bien, oyes la radio y aparece un político, te da por poner la TV y sale un político, compras una revista o caes en la tentación de abrir un periódico o entrar en Internet para ojear las noticias o cotillear en el twitter y ahí están... todo el santo día, a todas horas, con sus de-aquí-para-allá y sus correveidiles y sus tal-para-cual. Entonces, (es-cuando-dices-ENTONCES-y-sólo-aquí) cuál es el problema, decidme... pues que aunque no queramos están ahí en los llamados "mass media", sus amados "mass" y sus miserables "media" y es cuando te da por pensar, por decir... ¿y si mi pongo a leer un libro que no sea... o escuchar un disco o mira que exposición tan inspiradora....? Detente, para, levanta la vista y observa cara a cara, por ejemplo... la altura de los edificios, tomátelo un poco con calma, take it easy, baby, incluso puedes llegar a silbar, por ejemplo, digo, es un decir.

sábado, septiembre 20, 2014

el arcaico vicio de uno mismo


no reconocerías a un thelonious monk si lo tuvieras delante
no reconocerías a un françois de villon si lo tuvieras delante
no reconocerías a un arthur rimbaud si lo tuvieras delante
si hablara delante de ti van gogh o velázquez no les reconocerías
si hablara delante de ti spinoza o bertrand rusell no les reconocerías
podrías encontrarte en la calle a ella fitzgerald o a safo y ni te fijarías en ellas
ni siquiera les dedicarías una mirada,
si esperara en el metro duchamp o shostakovich ante ti te fijarías en el cartel de publicidad
o en los minutos para el próximo tren para no coincidir con su mirada,
ni siquiera un lao tse ni siquiera alejandro magno ni tampoco jesucristo
levantarían tu curiosidad,
ni un mínimo atisbo de interés o una mínima expresión de desorden
aparecerían en tu rostro.
Lo sé.
Sé que ni César Vallejo te haría girarte para percibir su magna tranquilidad
su brillante mirada cetrina.
Sé que no te inquietaría oír los pasos detrás de ti de Huxley o del propio Orwell,
sé que no te inquietaría tener detrás de ti a la mismisima Mata-Hari,
ni detendrías tu automóvil ante Jim Morrison o Neal Cassidy o el propio Bukowsky
que hacen auto-stop en mitad de la autopista.
Te has cruzado con Avicena y ni le has mirado a la cara,
te has cruzado con Erasmo de Rotterdam,
te has cruzado con Ramón y Cajal,
te has cruzado con Nietzsche, con Ulises o con Homero... Nada.
Has seguido tu camino. Tu camino lleno de escombros, de miserias y de dudas.
Eres un trozo de hielo. Eres un resto de aquella estrella. Eres un pedazo de carne
al que intentas ofrecerle un nombre, o una caja con una pistola, o un bote de pastillas,
con un resentimiento que te recome el pecho e intestinos.
Sé que si sigues adelante, con suerte, mucha suerte, te cruzarás en un bosque lleno de memoria
con un claro donde solo habitará la luz
y allí te preguntarás por fin quién eres.
Guardas tu silencio para ti mismo y nadie ni nada te responde.
Escuchas a lo lejos el río más viejo del mundo,
el túmulo donde se guardan los restos y los huesos de antepasados
que fueron potencia, conciencia, y cada uno de los gestos inconscientes
que no has interpretado desde que eres.
Un pájaro rasga el cielo. Sangra de nuevo tu cabeza.
Tienes frío o un calor que revienta tus venas.
El mundo siempre ha estado fuera como una condena firme y maravillosa.
Necesitas un espejo para situar los atributos.
Podrías dormir un poco. Descansarlo.
Necesitas amar, transitar al otro lado, perderlo todo, olvidarte de ti mismo.
Necesitas amar, decirte adiós es necesario, aunque sea un espejismo.
Un espejismo.