sábado, septiembre 02, 2017

En la noche, una mujer

Ocurrió hace ya muchos años. Ella estaba sentada en una mesa contigua a la nuestra junto a otras personas. Había un barullo tremendo, como siempre, y a veces, cuando la cosa se ponía jodidamente ruidosa, teníamos que acercarnos para escucharnos. Cabeza junto a cabeza.
Aquella noche, la gente iba de un lado hacia otro y parecía no parar nunca, surgía de cualquier recoveco de aquel lugar oscuro casi escheriano y se ponía a caminar arriba y abajo, o eso parecía.
Era un puto manicomio, y allí es donde siempre nos encerrábamos cuando llegaba el viernes por la noche a beber y a fumar porros hasta que se nos acababan los cigarrillos, el costo y la pasta.
Decidimos hacia ya tiempo hablar a nuestra manera y por culpa de ese mismo caos: casi a gritos. Y eso a pesar de que éramos los más silenciosos de toda aquella panda de trastornados.
Una mirada, una mirada hizo que mi desinhibición producida por las cervezas la saludara con una sonrisa y con la mano alzada, un saludo regio, un poco bobo. Sí, así es, fueron las cervezas quienes saludaron a aquella muchacha que nos miraba creo que curiosa desde la mesa contigua en lo que considerábamos nuestro refugio, nuestro garito. No yo, yo no la saludé, fueron las cervezas, las ganas. El barullo hizo el resto. Y los porros. Ella miró lo que hacíamos. Le extendimos un papel. Captó nuestra atención. Era una mujer singular, especial, pero no la recuerdo, no la recordaré jamás. Fue ya hace tanto tiempo. Pero recuerdo su energía. ¿No es suficiente así? Tal vez me engañe. Sólo recuerdo eso. No recuerdo nada más. Creo que eso es todo.
Su pelo negro, azabache. Su gesto también borracho como el nuestro, construía una perfecta comunión. La seguíamos. Queríamos que estuviera con nosotros. Vio que escribíamos, que escribíamos palabras a cada cual más garabato, estrellados siempre contra el nicho blanco del papel... y fue entonces cuando se dirigió a nosotros. Tomó el bolígrafo y con toda la furia del mundo, con toda la furia desatada, con todos los putos caballos galopando en sus ojos, comenzó un ir y venir, un ir y venir de la punta de aquel bolígrafo haciendo vueltas y revueltas... Yo la miraba fijamente. Estaba junto a mí. Brillaba. Sentí que lo hacía con toda la fuerza del mundo, con toda la rabia del mundo, con todo el asco del mundo y con toda la belleza del mundo. No se equivocaba en absoluto. Nos quedamos callados. Nadie dijo nada. Sólo mirábamos como escribía una y otra vez sus vueltas y revueltas con el cuchillo hasta que dejó de hacerlo. Cayó el bolígrafo sobre la mesa de mármol. Nosotros la mirábamos. Dijo unas palabras que no alcanzamos a comprender y se volvió. Nos dejó allí, terriblemente solos. Ella se volvió. Nosotros solos otra vez. Esa noche.

El insecto

Me fumo los insectos de esta noche.
Lío el cigarro
mientras el insomnio nictálope
rebulle como patitas nerviosas,
sus élitros.
Sus antenas se debaten en la pega,
y el ocelo-celda
me encierra
en universos paralelos
pero sucumben al fuego de la brasa.

Otro día más, y otro.
Un corazón-insecto está en crisálida.
No despertéis su sueño
por miedo a que ignore su destino.

martes, agosto 29, 2017

DdA-XIII

Chico Pesadilla ha entrado en el bar.
-"¡Basta ya..., Chico Pesadilla!" -dice uno.

Dos hermanos. Uno de ellos se adelanta y se queda mirando fijamente al camarero que va de un lado al otro de la barra, sirviendo a los clientes, colocando las bandejas de lo que luego serán raciones en los expositores. El camarero mira al hermano y éste le pregunta algo. El hermano balbucea su pregunta, mientras que un hombre, su hermano, le pasa un brazo tranquilo sobre la espalda y le sienta a una mesa. Le ofrece una copa de vino tinto que bebe hasta dejarla mediada. Se la deja en la barra. Se la vuelve a pasar. Esta vez él se la bebe completamente. Sigue mirando la TV. Con los ojos vacíos. Sin un solo gesto en el rostro. Exactamente sentado en la misma posición. ¿Dónde se encontrará su cabeza?

Comienza a llover con más fuerza y me calo bien. Bien. Bien. Buscando un lugar. Calles paralelas, transversales, equidistantes... Ahora sobre mí, el puente de todos los puentes de todas las ciudades del mundo. El sonido de los neumáticos y sobre ellos el cielo recientemente abierto tras la lluvia. Alguno de los pilares de este puente han sido decorados con fichas de dominó.

-"¡Chico Pesadilla...!" -grita uno, fuera, en la calle.
-"Vale ya, hombre!" -responde el Chico Pesadilla, y sigue mirando su cerveza, y a un lado y al otro de la barra del bar.

lunes, agosto 28, 2017

DdA-XII (Burgos)

En domingo se dice más la expresión "Me cagüen Dios" que en el resto de la semana.

domingo, agosto 27, 2017

DdA-XI (Burgos)

La ciudad de las 100.000 luciérnagas no extinguidas. Tu cuerpo arrojado in the middle of the road con la línea continua partiéndote el corazón en dos. Al fondo se ven unas pequeñas luces en la frondosa espesura de un breve bosque. La perspectiva es aquí salvaxe. A mi derecha, un pueblo iluminado con delicados capuchones de luz ambarina, y un poquito más hacia adelante, línea perfecta, un ejército de luces desfila por la colina. Nadie sabe de dónde vienen ni adónde van. Les puedo asegurar que es un ejército de luz en línea.

jueves, agosto 24, 2017

DdA-X Hombre insolado

El hombre insolado
pide la cerveza más alta que tengan.

El tabernero lleva publicidad de su propia barriga
ignorándola y asegurándose
de que ahí es símbolo.

Viejos y pequeños
se alzan sobre la grupa
de sus bicicletas
y se vehiculan de vuelta al trabajo
o a casa.

Antes, un hombre delgadito,
con gafas pequeñas
minúsculas
me repite al hombro:
"Ahí he estado yo... Ahí he estado yo".
(Mira fijamente en la pantalla
el telediario de las 3).
Enormes judías de La Granja y perolos,
("alubias, alubias" -dicen los parroquianos),
pimentón rojo
y cazos que vierten
de uno a otro recipiente.
En comunión.
"Ahí he estado yo... Ahí he estado yo" -vuelve a repetirme al oído el alfiler.
A punto está el insolado
de contestar a su rezo,
a masticar sus propias palabras
aunque no se haya sentido
debidamente interpelado.

La muchacha grácil y liviana
estudia la carta de tapeo.
Bonita con sus lejanos 40 ya cumplidos.

(Era demasiado el sol para tan poco místico de camino
y volvió por otro lado).

Las palomas hacen confetti
con sus vastos gorjeos.

(Compramos por encargo).

Se evacua el sol, justo la sombra.
Los días se escapan por esta luz, esta piel
de nuevo y el tiempo
como siempre se muestra convención.
No hay un día escrupulosamente nuevo, por tanto.

miércoles, agosto 23, 2017

DdA-IX

Tendría que ponerme a contar la abismal distancia que se me suele abrir entre el deseo y el acto
Alejandra Pizarnik, Nueva Correspondencia (1955-1972).  Ed. Lumen

DdA-VIII El sombrero

Es necesario un sombrero para abordar el viaje.
Un sombrero de paja a ser posible, o hecho con elementos naturales.
Luego un cayado, un bastón que llegue a la altura del esternón y cubierto con una gasa de colores vistosos. Un pantalón, o mejor una bermuda que oculte las rodillas y con estampado de flores blancas sobre fondo azul.
Volveremos al sombrero si es necesario, pero aún no nos hemos decidido a entrar en el albergue porque sus puertas (arco renacentista, madera noble, escudo flor de lis y castillo) aún no se han abierto. De hecho llevamos una hora aquí y no hemos conseguido traspasar el umbral.
Los peregrinos llegan con cuentagotas, suficientes como para que el final horaden nuestro bello y siempre ágil, despreocupado sombrero.

jueves, agosto 17, 2017

DdA-VII


El otro día un amigo me pidió que le recomendase una película, y no caí en la cuenta de que esta le hubiera podido dejar suficientemente intrigado, suspendido, cariacontecido y sorprendido.
Recomendaré esta película: Yo.
Una película sobre la alienación laboral y de identidad.
Brendemülh está muy grande. Una película lo suficientemente sórdida como para hacer reflexionar a cualquiera. Una película que creo que ha pasado desapercibida.
Según otros, neogótica.
(Otra película que me impactó fue Las horas del día, protagonizada por este mismo actor y dirigida por Jaime Rosales. El giro absolutamente espectacular de la historia deja sin respiración a quien la ve.)

Tengo que actualizar el currículo.

jueves, agosto 10, 2017

DdA-VI

Aquella noche, mientras fumábamos a la puerta de aquel bar, les expliqué que a lo largo de mi vida, sí, estoy seguro de ello, que lo que mejor se me daba y que lo que había practicado siempre, con mejor o peor fortuna, era escapar. "Lo que mejor se me da es escapar", les dije, y empecé a contarles cómo fue la primera vez. Era un niño, apenas tenía seis años, si mal no recuerdo.
Uno por uno fueron entrando en el bar. Uno por uno fueron apagaban sus cigarrillos y regresaban al bar.
Me quedé solo, al final, fuera, sonriendo.

DdA-V

Mi madre me dice que cuándo voy a dejar de llevar esas camisetas de publicidad.
Sonrío y le contesto que esta podría ser la única que tiene cierta publicidad porque es de una tienda deportiva, pero no más que esta.
Me contesta que "y esa que llevas de un tal Couso". Le explico la historia de Jose Couso, un cámara de TV, de cómo le mataron en Bagdag.
No me apetece seguir más. Es igual.

sábado, julio 29, 2017

DdAIV

Todas las afirmaciones sobre el arte me dan asco.

[Añadido hoy: Ésta, sin duda alguna, es una afirmación más.]

martes, julio 25, 2017

DdA-III

Esta mañana me han sorprendido tres noticias: la primera, el cierre de un homenaje a LMP en Astorga dirigido por quien fue uno de mis profesores. Dos, luego de esto me ha llamado la atención el breve, conciso resumen de la vida de Rimbaud en un periódico mexicano; y tres, se cumple medio siglo de la muerte de un poeta norteamericano,  Carl Sandburg (Illinois, 6 de enero de 1878 - Flat Rock, 22 de julio de 1967), del que se dice, en la nota de prensa del periódico mexicano que conmemora este aniversario: "El poeta de las praderas, como era conocido, pasó los últimos años de su vida recluido en su finca en donde le sorprendió la muerte, acompañado de su esposa y rodeado por 34 cabras, un asno y un perro." Una vida de poeta. Sin duda. Estoy leyéndolo AQUí.

Cercándome a lo que quiero vislumbrar

Mirad cómo gotea julio sin que apenas se presienta...

un continuo cristal se derrama
segundo a segundo,
la luz apenas quema
y el vacío se convierte en una extraña armonía
de instantes que fueron grabados con la paciencia
suficiente para que fueran recordados.

Mirad cómo gotea.

Uniforme y desnudo
otro mes de julio.

¿Os recuerda a algo diferente,
una brisa que os sugiere
sin interpretación ni sustancia,
libre?

Diario de Agosto

Era su dolor infancia,
se comió su propio hueso.

lunes, julio 24, 2017

Lingüística

So / sei / se/ semos / séis /sen.

Conjugación del verbo "ser" en unos años. (Véase la tilde en "séis", para diferenciarlo del cardinal "seis", pero esto pasará pronto porque se eliminarán tildes, comas, puntos y toda esa chamarilería ortotipográfica).

domingo, julio 23, 2017

Diario de Agosto

Ponerse a escribir en un bar como si eso fuera la única manera de sobrevivir

martes, julio 18, 2017

"Y"

-Bueno, ¿y?
-Y, ¡o Nada!

Quién se divierte.
El muñeco con un anillo de opalina en el dedo.
La mujer de puntillas y un beso rojo en mitad del Metro,
carmín de hojarasca.
Pasillo interventricular, un corazón atosigado
por el calor. Arritmia, feldespato y mica.
La impropiedad de la naturaleza.
Rimbombante, en Nantes y después, rimbombante.
Cuchillos de velcro para heridas restañadas.
Dejad avanzar, esa izquierda secuaz se moviliza,
y acaba en el viejo pantano:
cieno y alimañas.
Un poema sobre la muerte surge en un libro de segunda mano
de bruces en un tanatorio y nos arropa,
inconsolables, la magia que arrecia como el
calor ahí fuera.
El chico manda. Parece demasiado, pero reina.
Su gorra y sus tatuajes
tienen la televisión a raya.
Mejor la radio
que no es tan invasiva que lo fue, sí lo fue,
mejor que el móvil, que lo fue, sí lo fue,
mejor que el smartphone que lo es, sí lo es.
Y el poeta-harto ya escribe al fondo
parapetado tras el expositor de tortillas
un poema fijando su mirada
y su cabeza sin futuro
-nunca lo ha necesitado-
en el banco que es un intercambio de cromos
de personas de verdad,
y no esa aburrida sucesión de jugadores 1982: la madre septuagenaria
atrapa unas hierbas
mientras su hija de cola de caballo
la precede en sus movimientos.
Final de película. Actrices principales: ella y Madre.
Actores secundarios: un señor, el carro de la compra,
un árbol de fondo, el banco y
luz exacta a la de 16 de agosto de 1721,

Todo es una película muda desde aquí.
Todo es una película muda desde aquí.
El poema sonoro para esta necesitud
aún no se ha inventado.

lunes, julio 17, 2017

Nada que ver

Me encuentro con una mujer ante uno de los puentes más emblemáticos y antiguos de esta ciudad.
Ella me cuenta que le encanta pasear a estas horas y por este lugar durante el verano pues se siente como si estuviera reviviendo Noches Blancas de Dostoievski, "¿Porque tú la conoces..., la conoces, verdad?". Me pregunta varias veces sin dejarme un instante para que le conteste. "A mí también me gusta, sí, la película y el libro. Una de mis novelas preferidas" -consigo articular finalmente.
"Venía de casa de un amigo", le digo al intentar introducir otra situación pero ella ya no me escucha. Ella pierde su mirada en aquel puente barroco por el que a estas horas apenas pasa gente. Habla de la novela sin hablar de ella, en un diálogo evanescente, condenado desde el principio a no decir nada. Habla, pero ni siquiera ella se escucha. Es una situación realmente muy extraña.
Al fondo respira una terraza con unas cuantas personas. "¿Pero tú vives por aquí cerca, no?". Le contesto que sí, que vivo en la Glorieta de tal y le pregunto que en dónde vive ella y ella me contesta que al otro lado del puente. "Ya, pero por allí... por..., ¿en qué calle vives?". "Uhhhh, ¿para qué quieres saber en qué calle vivo yo?". Y en ese momento me la imagino en su casa. Los dos en la cama, follando. Pero no, nunca me ha gustado y me río ante su contestación. Al final no me dice cuál es su calle. Pienso en dar vueltas por su calle. Seguirla cuando sale del portal. Pero no, no es eso. No la deseo en absoluto y menos para hacerle semejante putada. En el fondo, imagino, por su contestación, por la cara que me pone, recreo en mi cabeza todo lo malo en lo que me pudiera embarcar porque ella piensa que, al decirme su calle, yo, aunque nos conocemos hace años, que soy un pervertido... La miro el escote, su perfil. Y no. Qué tontería haber contestado eso.
"Adiós", me dice con la mano. No tenemos nada que ver con Noches Blancas. En absoluto.

[Corregido, 11 agosto]

sábado, julio 01, 2017

Estornudos

Siempre que estoy haciendo algo realmente importante, estornudo.
Estornudo ante lo ineludible, lo puntual, lo que requiere exactitud, lo verdaderamente-exigente-que-no-se-puede-pasar-por-alto-¡cojones!... sí, y es más mi ridícula jeta que pongo luego al estornudo que el mismo estornudo.
Estoy cerrando un trabajo que requiere toda mi atención y estornudo; me concentro ante un problema que requiere todas y cada una de mis neuronas y estornudo. ¿Por qué? ¿por qué? me pregunto en busca de un pañuelo, de un papel klínex, de una camisa, de una sábana entera... El moco chorrea y lo he puesto todo perdido. Miles, qué digo millones de finísimas gotitas han sido expelidas hacia un viaje incontrolable hacia la infección de los semejantes. En el trabajo significa toda una orgía de consecuencias lo que puede llegar a traer un tipo infectado con esa capacidad para la pequeña explosión termonasal que se genera en un microsegundo. Y es así y no puedo hacer nada para evitarlo.
Espero que en el momento de mi último aliento me dé por estornudar y generar la energía suficiente para volver a poner en órbita de nuevo a mi exhausto corazón. O no.

Poemas de Gijón (III)

Uno

Marea tras marea
me ibas cubriendo con tus labios.
¿Qué atracción persistente?
¿Qué juego de lo eterno?
Roca mi cuerpo perdurable,
cobijada bajo la piel inocente,
hasta que sea tú
líquida de nuevo
en este juego inexplicable
de amor y tiempo.


Dos

Cómo sube la marea,
y se esconde la aislada roca
bajo la lámina marítima.
Ir y venir, sin violencia,
hasta que queda cubierta.
Un sinfín de intentos.
La persistencia insistente
de la onda.

viernes, junio 30, 2017

Poemas de Gijón (II)

Quizá no hayamos aprendido a crecer.
¿Extraviamos las topologías?
¿Qué proyecto necesario
se marcó
que no alcanzamos a vislumbrar?
¿Quién señaló el Horizonte Común?
¿Con qué objetivos?
Salir de casa ¿Entrar en otra?
Entre hogar y hogar.
Caminar. Ascender
y descender o dibujar.

jueves, junio 29, 2017

Poemas de Gijón (I)

La tornadiza rasta,
sus ojos de princesa nubia,
los labios
finos
como el perfil de un horizonte
afilado.
"¿Eres pirata?" -la inocencia de una niña le pregunta.
Surge tras las peñas
de la orilla.
Venus Pirata,
de espuma fragilísima
de cielo minero,
ceniza de perfil.
Llega hasta sus corvas
el látigo de la maroma ancla,
este corazón-barco
asediado.

domingo, junio 18, 2017

viernes, junio 16, 2017

El recreo

Los escolares arrojan el papel albal
que envuelve sus bocadillos
durante el recreo
al otro lado del muro
del patio del colegio.
Un joven profesor
les ha hablado
del futuro,
les ha dicho:
“llegaréis a daros con la cabeza en un pesebre”.

Las bolas arrugadas como lunas
permanecen en el asfalto
achicharrado
por el sol
justiciero de este junio
bajo la divertida mirada de los chicos
hasta que un automóvil
las reduce
a una finísima lámina
sin contemplaciones.

Otro final

Vertí mascarpone al smartphone
mientras el agaporni cantaba Love me tender, love me too....
La Tierra quedaba atrás arrasada
un enorme vivero circular
cruzaba el espacio interestelar
en busca de un mundo
al que condenar.
Se oía aquella canción por toda la nave
rodeada de la más impenetrable
oscuridad.
Los robots que viajaron conmigo
abrieron la puerta del dormitorio,
¿o fue en el mismo laboratorio
donde dieron muerte al último brote
vivo de la humanidad?
El planeta azul con su personal
atmósfera,
me aseguraba que todo fue un sueño.
Un sueño nada más
si encontramos un lugar como este
para que volvamos a suspendernos en el vacío,
¿qué es nuestra vida en la eternidad?
Por si acaso podríamos encontrar una razón
en el nuevo mundo.
Aunque tal vez se encuentre en nuestro propio cerebro
entre neuronas y conexiones sinápticas,
entre órdenes de transferencia superiores e inferiores,
entre las múltiples dimensiones que hacen
pensarnos aquí para salir allí.
Tal vez seamos nosotros la única respuesta
a nuestras viejas preguntas
y el único motivo, el Amor.

miércoles, junio 07, 2017

La errata caníbal

La errata caníbal ha devorado el palito de la ‘b’. / La errata caníbal se come un buen solomillo en aquella contracubierta del libro / de Leopoldo M.ª Panero y Félix Caballero. / Come y disfruta. Los deserratadores con nuestros ojos escrutadores /
sin trabajo, sin casa, sin dinero, / no tenemos hambre, no pagamos facturas. / El edificio de la edición se llenará de erratas /
y para qué nosotros, decidme. Decidme, / si los edificios se llenan de erratas / y las erratas-escombro tomaran por fin / la dulce y bella literatura que nos da de comer, / que nos da de beber y nos reconforta / con su balsámico pensamiento nuestros ojos ávidos de belleza... / Qué es lo que nos queda, entonces, / con qué sobreviviremos / a esta cada vez más extendida plaga de la errata / en los libres libros tan frágiles de la poesía.

viernes, junio 02, 2017

V. Maiakovski habla por teléfono

¿Diga? Escucha a Maiakovski en el teléfono de la poesía

1 de junio de 2017 RBTH
En la calle Málaya Sadóvaya de San Petersburgo se han colocado cabinas telefónicas en las que se pueden escuchar a los principales poetas rusos del siglo XX.

miércoles, mayo 24, 2017

Arthur Schnitzler

Una de las últimas obras que he leído, en este caso la novela Tardía fama, de Arthur Schnitzler, trata de la vanagloria, de la fama efímera o simplemente inexistente que opera en las mentes de aquellos y aquellas poetas que creen en el Parnaso en la tierra.
Obra muy breve, narrada de una manera sencilla pero muy certera. Sin duda, me recuerda mucho a la forma de narrar del propio Joseph Roth pues describe con sólo unas pocas pinceladas tanto la realidad circundante como los vericuetos psicológicos de los personajes.
Uno de los momentos más impresionantes, en mi opinión el Gran Momento de la historia por su fuerza y por la absoluta vulnerabilidad en la que se encuentra el poeta ante el recital o lectura que ofrece, resulta de un comentario que se le hace a sus espaldas y que él mismo escucha. No voy a hacer un spoiler, como se suele decir, pero creo que la escena es digna de señalar por la dureza con la que se presenta. Son tres palabras, suficiente para reunir toda la novela en un estallido de sentido. Sólo los maestros pueden llegar a esta perfección.

martes, mayo 23, 2017

Hinojar y Saturnino Navazo, una historia de fútbol, horror y esperanza

El otro día busqué la palabra "hinojar" pensando que iba a remitir directamente a "campo de hinojo". Cual fue mi sorpresa cuando descubrí que no hace referencia a tal descripción pues ya posee el término "hinojal", y que, como primera entrada aparece el pueblo burgalés de "Hinojar del Rey" que tuvo entre sus personajes ilustres a Saturnino Navazo Tapia quien fue un jugador de fútbol en la República, quien se exilió a Francia tras la guerra civil española y apresado por los alemanes que le llevaron a Mauthausen donde formó un equipo de fútbol lo que le salvó a él y a otros más de una muerte segura en el campo de concentración.
En Informe Robinson aparece su historia, una historia llena de humanidad pero también de horror.

Noche hinojar

Durante el vuelo de sus ojos / se oscurecieron las telarañas.
Al final se fue con el chico acobardado de cocaína.
Alejándose, tímidamente, jugando al gua de la indecisión.

lunes, mayo 22, 2017

Muestra de poesía a la entrada del Nuevo Circo

¡ATENCIÓN!
¡Fantástica máquina para crear belleza!
¡Inusual encuentro!
¡Aceitunas olor a tierra recién llovida,
un pequeño
delicado paso
en el horizonte
de la infancia de cada uno!
Mis pequeños signos...
¡también invitados!


*     *     *

Nacimiento de un poeta

¿También tú te separas de ti?
No. Es imposible
serás lo que debas ser.
La llamativa madrugada
tan breve como un sigiloso
paso de baile
entre dos océanos.
Mi nombre ha claudicado,
el rostro vigoroso
que esplende la canción
que ni siquiera conoce la canción,
la única canción.
La doble canción.

martes, mayo 16, 2017

Recital en Getafe. Poeta vivo & Poeta muerta & Micro abierto

Estaré, como poeta vivo, quién lo diría, leyendo alguno de mis poemas. 
Os espero allí, si no lo hacéis por mí, hacedlo por el gloriafortismo, que está más vivo que nunca y más necesario ahora que siempre.

martes, mayo 09, 2017

Becarios

Becarios del mundo, ¡uníos!

(Para que después digan que son los empresarios son los que crean riqueza...)

viernes, mayo 05, 2017

Ánzoni Martín (II)

De hecho Ánzoni Martín, más conocido en los tablaos poéticos como Toni Tonelada, es autor de la frase tan repetida: "Qué difícil es vivir dentro de mí / y además no es gratis".

El largo viaje del LSD al ADSL, por Ánzoni Martín

Hace mucho tiempo no compartía por este blog un evento.
Creo que ha llegado la hora de volver a ello. A la tarea de convocar, de la conspiración, de la tramoya literaria, del hacer en los bares, las librerías, los recovecos, las alcobas, los chiscones, los garitos, los parques y jardines.
El próximo día 11 en Madrid-Lavapiés, presenta Antonio Martín (y más sorpresas) su novela en la que he creído y he apoyado y he invertido tiempo (pues qué se va a hacer si uno está en ¿paro?) y también trabajado como corrector, asesor, llamémoslo un poco de todo (al igual que otras personas que también han creído en el proyecto divertido y grande que es este libro).
En fin, un libro que no les va a dejar indiferentes si lo adquieren en la Librería Venir a Cuento, en la calle Embajadores, 29 (Lavapiés-Madrid), por ejemplo.
(También disponible en La esquina del zorro, calle Arroyo del Olivar, número 34.  (Tenéis los links, sólo tenéis que pinchar en ellos para que os reenvíen a sus lugares virtuales, pero qué bien me explico).
Un precio irrisorio por una novela muy divertida, con ingenio, políticamente incorrectísima en ocasiones pero con esa sabiduría que nos increpa / interroga / sacude, donde se debaten debates de Quijotes, universos paralelos, El Principito, etcétera. Una novela que aborda el cuento, el poema, el teatro, bien trufado, bien condimentado. Estamos bien jodidos pero esto, aseguro, alivia.
Una novela escrita por un psicólogo, un detective, un hombre hecho al wordperfect, un fracasado.
Aullemos por este encuentro. No hacen falta lunas, hacen falta libros como este.

miércoles, abril 26, 2017

Alberts (Albert Pla & Albert Rivera, un ejercicio de amor)

La carta abierta de Albert Pla a Albert Rivera (su tocayo) no tiene precio. Una carta llena de amor y de comprensión, de sensatez y madurez artística e intelectual, de refinado y bien destilado sarcasmo.
No me vetes los conciertos a un humilde servidor de la mentira para construir verdades, cuando tú eres un tipo que cree decir verdades cuando son mentiras. Un ejercicio de humildad, sin duda alguna. Y no es que defienda a Albert (el Pla), sino porque me pareció también lleno de amor cuando dijo que había que matar a los de Podemos para evitar que se convirtieran en el monstruo de un político con poder, de que se despersonalizaran, que se alienaran en la terrorífica máquina del poder que va más allá de lo impensable, el rodillo inmisericorde de lo que no se puede abarcar pues ¡son tantos los hilos que mueven al Poder!, ¡es tanta la tela de araña, tan abundosa cuando se quiere alcanzar!, ¡oh bichito infame, político! a la araña, ser la araña. Aracnizarse...

jueves, abril 20, 2017

Raúl Zurita: el documental

La primera vez que oí recitar a Zurita fue en Libertad 8. Me quedé impresionado ante su intensidad a la hora de leer pues parecía con su voz hendir las palabras, mellarlas, mientras sus manos, sus muñecas se retorcían en un proceso de concentración y de dicción cada vez más intenso. Era impresionante escucharle, hipnótico. Luego, no recuerdo quién fue, si fue Paco Sevilla o Julio Santiago u otra persona, me animó a ir a cenar a la taberna que había metros más para allá. Allí también quisieron hacerle un homenaje y habían preparado una larga mesa dispuesta para acogernos a todos. Entonces coincidí muy cerca del poeta y ahí es cuando ante mis preguntas sobre su libro Anteparaíso y las palabras que entonces grabó por unos momentos en el cielo neoyorkino, le pregunté por el amoniaco. Él me respondió sonriendo que no, que había una gran cantidad de agua en la botella y un poco también de amoniaco. Paco, divertido, le echó encima una retahíla de preguntas y Zurita negaba una detrás de otra muy divertido. Nos mirábamos a los ojos y sonreíamos. Fue una noche muy especial y muy agradable. Años más tarde volví a coincidir con él en el Círculo de Bellas Artes. Sentados al fondo aparecían mi amigo Bolo, Fran Cenamor y otros que no recuerdo sus nombres rodeando a Zurita. Le saludé a Zurita y creo que le recordé que habíamos coincidido una noche en Libertad 8 y luego cenando. Estuvieron entrevistándole las personas que había allí, mientras Fran y yo conversábamos de nuestras vidas tranquilamente. Había otro poeta pero no recuerdo su nombre. Al marcharse, Bolo se acercó al maestro y me presentó como un gran poeta a lo que Zurita respondió con una intensa mirada. Yo le aguanté la mirada a Zurita hasta que decidimos irnos. La verdad no sé por qué estuvimos así mirándonos pero siempre que lo recuerdo me agrada recordar al poeta de esa manera. Hasta hoy.

Cito del PlayGround Magazine: "Escribió Raúl Zurita en 1984 a modo de introducción de su libro Anteparaíso (Visor) que: "El hecho es que hacemos literatura, arte música, sólo porque no somos felices. Eso son todos los libros que se han escrito, todos los grandes trabajos de arte. No hemos sido felices".
Aquí va el enlace del artículo de Alberto del Castillo en Playground Magazine:

martes, abril 18, 2017

Dijo que no volvería a escribir más poesía

Me pregunto
qué significa ese blanco
en mitad del poema de Ashbery.
Voy hacia el original en inglés...
Ahora me quedo más tranquilo
una vez lo he comprobado.

Esta mañana me he sentado en la cama
y pregunto
¿qué es lo que pasa?,
¿hacia dónde me dirijo?,
¿hay alguien que piense
realmente
en este todo llamado sociedad?,
¿qué hemos hecho con los que hace tiempo
llamábamos filósofos,
o con aquellos que siempre vislumbraban
cómo continúa el camino tras la sencilla arboleda?

El afán por modificar el paisaje
nos aleja de nosotros mismos.
Los lugares son aún reconocibles
una vez pasados 100 años.
La arboleda ha desaparecido,
pero el recodo en el camino
aún perdura.