sábado, febrero 28, 2015

Buenos días, tristeza

De vez en cuando cae entre tus manos una breve novela, un libro usado y viejo, un librito de pastas duras y que se conservan firmes, un libro que has rescatado de no sé qué montón de libros en la Cuesta de Moyano, lugar habitual de éste que espiga de vez en cuando libros por aquellas mesas. Vuelves a casa y sin pillarte en la cocina, lo dejas reposando en alguna estantería, sobre cualquier mesa, a la espera de que sea capaz de captar la atención no se sabe bien si por el título, Buenos días tristeza (1955), o por el color de sus pastas verde-oliva y el ajado plástico sucio que cubre la cubierta original. O el brillante poema de Paul Eluard a modo de presentación...
No se sabe, no lo sé, no recuerdo bien, pero lo cierto es que un día me lo llevé a pasear y leí un par de páginas en el bus y tal vez fue la descripción o el parlamento en primera persona de la protagonista o cómo se describe la luz o se habla de la aparente ingenuidad o el despertar al sexo o al amor y al dolor, lo que me enganchó.
Una novela sencilla, con parlamentos interiores, con mucho sol, mucho mediterráneo y con señores y señoras de 40 desde la perspectiva de una chica de 15, aunque no se encuentra enfocada hacia lo que se podría denominar como novela de aprendizaje porque no se fundamenta en el aprendizaje de la chica sino de quienes la rodean también, y en esto se basa la novela. Sin ese tufo al "aprendizaje" sino, supongo, que el lector o lectora extraiga sus propias conclusiones.
No está de más decir que la escritora lo publicó cuando solo contaba con 19 años y que ésta, según dice la Wiki, fue una de las pioneras de lo que vino a llamarse la Nouvelle Vague.

viernes, febrero 27, 2015

Deriva, de Jesús Malia

 


Este mismo viernes, 27 de febrero, a las 21 horas, presentará su libro Jesús Malia, Deriva, en el Ateneo de Madrid, calle Prado, 21. Más información en su blog Poesía abierta

Dios (II)

A long time, que se dice pronto, conocí a una mujer cubana, exiliada para más señas, que nos habló de su primer contacto con la urbe madrileña y nos comentó que lo que más gracia le hacía era la televisión y en concreto, hete aquí el currusco occidental, los anuncios, ergo: la publicidad. Sí, los anuncios de la tele.
Luego, caminando el tiempo, se extrañaba del debate sobre la existencia de Dios porque ella no creía en eso que llamamos Dios y se preguntaba si no fue por la educación recibida en su Cuba, Cubita natal, "Cubita de su vida", que dice el grandérrimo Cachao. ¿Ella no creía en Dios porque no había ni siquiera olido su presencia? En fin, ahí lo dejo.

jueves, febrero 26, 2015

Reflexión

Esta mañana, al levantarme, me ha venido a la cabeza o me ha removido lo que pudiera considerarse como una reflexión que consistiría en la posibilidad de que la existencia de Dios fuera una ideación propia de nuestro ser, es decir, que estuviera en (¿lo más profundo?) de nuestros genes, al igual que el instinto de supervivencia o en cambio de ssalvar a otros a riesgo de perder nuestra propia vida, demostrar por casi todos lo medios el que haya una existencia superior a la nuestra que nos hubiera creado.

(O que el Monolito de Kubrick a la hora de la transmisión o del chispazo que provocó en los monos el dejar de ser primate -pero no el bajarse de los árboles- hubiera otro Monolito a la hora de creación de dioses)

miércoles, febrero 25, 2015

Oliver Sacks (II)

Hoy en la página web de La uÑa roTa aparecía la Carta de despedida a sus lectores y el prólogo íntegro al libro de Anatole Broyard, Ebrio de enfermedad... es decir, más sobre la figura, obra y ciencia de Oliver Sacks. AQUÍ

"En estas piezas, Broyard descubre una libertad tremenda, sin precedentes, a raíz de estar enfermo; una libertad que le permite decir (acaso por primera vez en su vida) qué es exactamente lo que desea, y desatinar todo lo que le venga en gana".

Definiciones

En cuanto a las diferencias entre la escritura cotidiana y la literaria, también se han realizado numerosos estudios que demuestran diferencias de funcionamiento en el cerebro. Aunque se cuente lo mismo no se reacciona de la misma manera ante distintas palabras. Las palabras cotidianas están, en cierta manera, desgastadas, lo que hace que la respuesta que provoquen sea más apagada que cuando se buscan formas más originales de decir las cosas.

(AQUÍ) 

Incursión en el Twitter

La policía deshaucia por error a una familia en Gijón, dice el periódico El Público ayer mientras clamaba Rajoy las excelencias de su Gobierno que ha acabado con la pobreza y la miseria en este país, aparte de crear empleo y de haber reseteado la economía para bien, ¡oh, albricias!... supongo que el deshaucio se produjo en las condiciones que marca la Unión Europea que vela expresamente por los derechos de los más desfavorecidos, por los niños, por las personas sin recursos, sin indefensión ante el aparato de la ley y del Estado, etcétera, es decir, como NO viene haciendo este Gobierno tan exultante, tan ganador, tan bravo como éste que se atreve a enarbolar la bandera de la victoria mientras atenta diariamente contra los derechos humanos, contra los derechos fundamentales y, por supuesto, contra su propia Carta Magna, es decir, la Constitución: Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?

***

Por cierto, ¿cuándo vamos a saber, oh, lectores de la literbasura, que estos personajes televisados, telecaricaturizados, telenfocados, teledirigidos, NO escriben sus propios libros?

viernes, febrero 20, 2015

Querido y venerado Oliver Sacks...

Mi querido, venerado Oliver Sacks, se despide hermosamente de la vida, pues padece un cáncer terminal de hígado, y se despide de este viaje, de esta, como él mismo dice, aventura, con gratitud, como no podía ser de otra manera y en una persona como él que tenía una fecunda y enriquecedora obra sobre medicina y, permitidme, antropología que bien pudiera haber escrito una persona de otro mundo por su enorme capacidad para desentrañar desde la ciencia, el alma humana.
Un fuerte abrazo, y espero que como dices, con ese optimismo que sólo el verdadero sabio posee, el futuro esté en buenas manos. Gracias por todo.

En El Cultural
En El País

jueves, febrero 19, 2015

Rebeca del Casal, Permanecer

De hecho es lo que intentamos casi todos. Sobrevivir y perpetuarnos. Pero siempre me ha gustado más la figura de la desaparición. La desaparición que es a lo que no se tiende, como Robert Walser o como el gran Arthur Cravan o el propio Bartleby, el escribiente, que desapareció en la persistencia de su estar. Supongo que se encuentra en nuestros genes. 
Escribir es una manera ya de por sí de permanecer. Leí a Cansinos-Assens y vi que los personajes de principios del siglo XX que aparecen en su Novela de un literato permanecen. 

lunes, febrero 16, 2015

Vuelos

Eso que has visto esta noche no era un OVNI,
era una medusa fluorescente.
Volabas sobre los edificos y la querías agarrar
y veías cómo sus tripas añil y rosa
palpitaban bombeando.
Luego llegaste a un ancho río
planeando por terrazas y terrazas de tierra
como si fueras una pluma,
controlando el descenso con tus brazos,
evitando por todos los medios posarte
y tuviste miedo del agua y su fondo
que no alcanzabas a ver.
Giraste a la derecha. Deseabas ir todo lo rápido que
tu cabeza podía impulsar a tu cuerpo
(pues ya sabes que es la única manera de avanzar cuando se vuela,
supongo que los pájaros lo saben desde el principio de los tiempos)
pero aquel capataz había construido una cueva como cielo
y tuviste que dar la vuelta.
Ni siquiera te llegaste a indignar por la explotación del aire.