Un paréntesis mental. ¿Quién no necesita un buen paréntesis mental?
Alimentar la piedra, la roca a la que llamamos conciencia y con la que juego en el interior de mi boca. Beckett... bajar del abeto, cayendo desde la copa, chocando en cada una de las ramas. Él también lo hacía de chaval. Desapareció el árbol y la infancia.
Sucedió en el crepúsculo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario