viernes, junio 12, 2026
lunes, mayo 18, 2026
Mentiras
Toda la noche contando mentiras.
Llevaba la máscara del frágil reencuentro,
del tiempo que como una poderosa ola
se tumba sobre los viandantes de la sonrisa
y el alfil cuadrado.
Escondido sobre lo inoportuno que podría ser
pedirte disculpas
y luego mirarte fijamente
y hablarte de cómo golpeabas todos mis huesos al trote gastado;
(una vez que te veía y que tus ojos negros,
y tu diminuto lunar en la nariz)
tus ojos, creía, conectaban con los míos.
Esa máscara gelatinosa no conseguía desprenderse,
pendía como una viscosidad humectante,
el goteo desgalichado de una baba,
(pero aún el insistente prósopon ).
Quise arrancarme mi lenguaje
pero descubrí el brillo intenso del espectro que era.
Salí del bar a sufrir un rato, lo que dura el brillo de esa farola en mi retina.
jueves, abril 09, 2026
diminutos fuegos
La casa ardía por pequeños recovecos. Alguna jadinera, la caja de papeles viejos, una cesta que llevaba años en el mismo sitio y que guardaba cargadores de diferentes modelos de móvil, el cubo para regar las plantas del jardín, el poyo de la ventana que limpio de hojarascas también le dio por prenderse, el rincón de los abrigos viejos, una caja de zapatos en lo alto del armario...; incluso el altillo cerrado despedía un hilo negro... al abrir sus puertas de madera de contrachapado pude adivinar al fondo una diminuta llama de color rojizo y azulado que emergía delicada y limpia de una de las esquinas del fondo.
Mi casa ardía plácidamente. Toda ella ardía suavemente, como si el propio fuego ignorase su verdadera naturaleza. Eran fuegos diminutos todos los fuegos. Fuegos que podían ignorarse, que podían haberse mantenido durante horas; y, si me apuras, ahí estaban calmos, livianos, sordos, casi delicados y bonitos. Mi casa estaba ardiendo. Supuse entonces que todo ello era así, que su aspecto amable por poco agresivo, se mantendría hasta que se extinguieran tal y como habían prendido. Una pesadísima y demoledora sensación de tristeza me invadió pues me percaté de que no tenía agua suficiente para apagarlos. Quise dibujar, imaginar en mi cabeza un océano suficiente para ahogarlos pero en ese momento, y los siguientes, o eso creo, estaba atendiendo a su solo brillo, a su sola belleza. Me di cuenta que esos diminutos fuegos me acompañarían durante algún tiempo más, quién sabe hasta cuándo.
domingo, abril 05, 2026
Bien
Ha estado bien esta noche.
Llegó el momento de espalda contra espalda, pues no me supe decidir ni organizar,
propio de mí.
¿Es esta la soledad que me tiene reservada la vida?
Ha estado bien esta noche.
Resulta fácil cuando no queremos importunamos, cuando solo nos atraemos
y ninguno de los dos quiere dar el primer paso.
Las palabras difícil e imposible sobrevolaban durante la noche y era una tela de araña tan tupida,
como el delicado satén donde apoyó el cuello durante cientos de años la reina en aquel nicho.
Te observaba esquirla de mirada tras mirada detrás del cristal, mientras fumaba en la calle.
y tu gesto delicado para mostrar tus hombros,
que, por supuesto, también podría estar dirigido hacia mi.
Observa estas brasas que aún se yerguen, en esto me has convertido.
Ha estado muy bien esta noche.
¡Qué deseo tan pequeño de desaparecer!
¡Qué deseo por buscar tu contacto! Deslizar mi mano por tu espalda...
viernes, marzo 06, 2026
Anele
Quiero lo quiero meterte un dedo justo en el espacio que me permite tu pantalón.
Un alguno nos miró y descifró la suavidad con la que el amor y el deseo se desliza entre miradas.
Esa huella dactilar de quien soy acariciar
pensar en tu piel más abajo
y rodearte con el solo pulso de mi dedo corazón.
Busqué el acertijo entre tus pantalones
aquella noche
y luego hallé tu anillo que no te pude devolver nunca más, nunca más.
NUNCA MÁS
Una noche donde la penumbra es tan pesada como la nostalgia
Mi deseo es lamer la lágrima de opio
en tu ombligo
y convocar a las musas con el susurro de la absorción
Quiero ver las estacas de tus piernas
coronando mi cama,
el suave vaivén de los caballitos
de mi infancia convocando la maroma
de tu pelo.
Mi naufragio favorito.
una vida más ebria
eres un sinverguenza
en tu mirada hacia esa mujer de largas piernas con medias negras y paraguas
le miras a los ojos y ella te devuelve la mirada desde la altura exacta de su vida
no hay nada que tiemble más
y sigues el camino del gris pavimento
hacia el arroyo donde los jóvenes depositan las flores a los viejos
domingo, febrero 08, 2026
Comunicación ebria
Mi manera de comunicarme contigo
fue
tomarte fuertemente de la mano,
de la mano que guardabas en el bolsillo de tu chupa.
Cogiéndote de la mano
fuertemente.
sábado, febrero 07, 2026
Un paréntesis mental. ¿Quién no necesita un buen paréntesis mental?
Alimentar la piedra, la roca a la que llamamos conciencia y con la que juego en el interior de mi boca. Beckett... bajar del abeto, cayendo desde la copa, chocando en cada una de las ramas. Él también lo hacía de chaval. Desapareció el árbol y la infancia.
Sucedió en el crepúsculo.
sábado, diciembre 13, 2025
sábado, noviembre 15, 2025
Camilo xxxviii
Llevo 5 minutos intentando comenzar esta entrada y ha cambiado en mi cabeza este comienzo cientos de veces.
No hay comienzo debe ser ya una liberación. Un título, ya es una pesadísima carga. Iniciar, el horror.
Pero aun comenzar, un fardo, no por el peso ni por ligero, sino por ser. Comenzar es igual a tener una conciencia. Si tuviéramos la capacidad de contemplar con razón el momento de nacer sería para generar el mayor aplauso o la mayor y más aplastante contrariedad.
Todo es mucho más sencillo si no te preguntas continuamente.
Ha desparecido por fin el globo que aparecía justo detrás de la base de mi glande. Por esto se me ha había puesto el pene gordo, había pedido cita en el médico, estaba intranquilo.
miércoles, abril 23, 2025
Para Florida Project de Sean Bakerr.
Debes reírte siempre porque en la risa está el desafío de este pobre juglar mendicante.
Burlar con paso trastabillado al edulcorado jardín.
un gracioso paso a altas horas del mediodía cinta la gravedad de la noticia
y vuelves a ser una niña de camino al territorio nuevo de los ojos más nuevos.
(Cada día es una vigorosa proeza para la infancia y esa es la gran señal que olvidamos)
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sábado, enero 25, 2025
Pérotin
La luz apagada,
sumido en una casi religiosa penumbra
y Pérotin con su polifonía medieval,
su teatro de voces,
Viderunt omnes...
mi
iglesia
medieval
propia
encerrada
en
el
baño.
28/10-24
lunes, diciembre 30, 2024
Año Nuevo
ai ke acer cosas para ke nadie te aplauda
ni siquiera el rinoceronte casposo
ni señorita telaraña
ni su excelencia la mosca trepadora cristalera
ni siquiera esta rima que madmoiselle serpiente sonríe cual trompeta vertical.
porque el puente de la vida se cruza solo,
solito,
solito que te vas con tu pena tu alegría tu conciencia
al otro laíto del río
donde el caimán o el abejaruco
(aquí falta texto, el original se ha perdido en parte como niño en verbena)
no te olvides amigo mío
no lleves paraguas
aquí uno se moja con todo...
no se lleve usted ni comas
ni tildes por supuesto,
ni calzoncillo de hopalanda
ni arpegio de tisú)
(Nota bene: escribo un poema al día
y resurge la alegría,
dibujo, pinto, escribo,
moldeo, recito,
o realizo una nueva figura
con las manos a modo de linterna mágica;
soy gatuo incluso, si no puedo ser vacuo)
domingo, noviembre 10, 2024
No tengo ni idea de por qué los poetas han de germinar en los precipicios.
(ese verso de Hölderlin que dice "donde está el peligro surge lo que salva").
Dormir plácidamente en la música que es capaz de salvarte hasta el último momento de la vida.
Como un destello de la pordiosera memoria te diriges hacia el final,
encontraste el manantial que no supiste beber
pero sabías caminar por la senda ya invadida
por la briosa naturaleza.
domingo, octubre 20, 2024
sábado, octubre 19, 2024
Cuando chocaban las materias y vomitaban las tierras.
No podemos decir por qué está ganando la violencia por goleada.
Yo sí. Tengo el dibujo perfecto y bello del horror. La satisfacción del crimen. La espeleología del dolor. Como una piedra que desea que la quiebren. Como una nube que sabe que va a desparecer. Como un cuerpo que desearía permanecer en la supuración. Como una masa celeste que durante millones de años siente los estertores del parto hacia la nada. Provenimos del ahogo de la estrella y de las tierras, de la abrasión de la materia y de las sustancias, la quejumbre eterna, la disociación y el trauma. Por esto y por ello sabemos que durante miles de millones de años acumulamos en nuestro interior la perfidia y la vanagloria. Nuestros antepasados se devoraron entre ellos... ¿qué nos queda? Comprensión pero ante todo la fuerza para saber que en la culminación somos nuestro único proyecto. El saber que ahora es el delicado camino hacia la armonía. ¿Como la filigrana inexpresable que nos sustenta? (pues te jodes porque ese como no lleva tilde)
Hace eones, cuando chocaban las materias y vomitaban las tierras. Cuando el espacio consistía en lo inimaginable.
"Hay golpes en la vida, yo no sé", que decía César Vallejo, por lo que fue este el principio de su hablar. El poeta no debería dejar de cantar ante el horror. Ni ante el ángel del exterminio, como Paul Klee. Ni siquiera ante el abuso del poder, o la "fantasmalidad" del mismo, como nos demostró el propio Kafka. ¡Tenemos a nuestros abuelitos ahí señalados para que no nos arredremos, ni nos sintamos vacíos, ni consternados, ni siquiera atraídos por el abismo y por ello silenciados... !
¡Pum, pim, plak!, no nos dejemos vencer. Nuestro músculo es la interminable luz en medio de la agotadora oscuridad.
El Poder ha sido siempre un dibujo efímero y vasto que ha intentado siempre deslumbrarnos con su chisporroteo criminal y horrendo, pero de "De un Lloyd George de Babilonia / la historia no dice nada. / Del Briand de Asiria o Egipto, / del Trotsky de una colonia / griega o romana, olvidada, / queda, muerto, un nombre escrito. // Sólo un poeta, o un loco / que amaba filosofar, / o un geómetra maduro, / sobreviven a lo poco / de ese pasado que, oscuro, / ya no se puede historiar.", así dijo Fernando Pessoa.
Sin fin, sin fin. El fin lo desean ellos, pero este es tan solo un principio más.
Hola, I Love You, What's your name ?
Solo la música nos puede salvar, y más si es el jazz que nos puede reconciliar con nuestra propia "aura mediocritas"
miércoles, septiembre 25, 2024
Gijón, 27 de septiembre de 2024. Re-presentación del libro de poemas El bar en el que los camareros eran...
Luego de presentar el libro en Los Torreznos, en la calle Fernán González, y en el John Ambigú, ambos en Madrid, me voy a a Gijón gracias a mi amiga Loida que bien ha organizado el evento y que lo presentará. Tendrá lugar en La librería de bolsillo, como aparece abajo en el cartel adjunto.
Nos meteremos todos en el bolsillo-sala que hay al final de la librería, y ahí leeré poemas del libro que nos ocupa y otros ruidos que he ido rescatando (y no dudo en escribir: releyendo, redescubriendo y regocijándome).
Porque hay que celebrar y entusiasmarse. Que no nos arrebate nadie pasar un momento (que sean dos) divertido y para compartir.
Espero veros a los que os podáis pasar por ahí.
miércoles, agosto 28, 2024
Camilo (XXXXVII)
Ha leído el poema de Nick Cave sobre un agujero negro y le ha parecido maravilloso. Tan tenebroso como el aliento de un recién nacido que ha decidido naufragar en este mundo, agarrarse al mar de este momento aquí, en este lugar tan hermoso y tan brutal como este. Lleno, repleto de estímulos como este.
Aquella noche caminado junto al río Arlanzón, en la margen derecha con todo el despliegue farol apagado y observando los altos como flechas nocturnas álamos y chopos y deseando ver, contemplar dichos seres vivos como si acabara de llegar a la Tierra y desconociera por completo cualquier forma viva que se presentara ante él. Por un instante lo consiguió. No pertenecer aquí. No saber nada. Los ojos que mantenía fijos en las sombras, en las figuras aquellas que se alzaban como reyes hacia el cielo, como tótems, por primera vez tuvieron sentido. Despojado de cualquier conocimiento, construyó la maravilla.
miércoles, agosto 21, 2024
Camilo (XXXVI)
Camilo pensó por un momento, ante ese despliegue de automóviles aparcado en el minúsculo pueblo donde había pasado sus vacaciones de verano, que uno de los más retorcidos y siniestros inventos de la capacidad tecnológica del ser humano en la última década había sido la Duplicación de Cuerpos y Mentes para la mejora de uno mismo y la reunión y atesoramiento de experiencia vital y moral para la Gran Empresa* que somos... bla, bla, bla, CUÁNTO ODIABA CAMILO ESA SONAJA IMPÚDICA DE LAS GRANDES CORPORACIONES.
* Duplicación de Cuerpos y Mentes para la mejora de uno mismo y la reunión y atesoramiento de experiencia vital y moral para la Gran Empresa Humana (DCM-HUMAN-2035) supone la consecución del sueño del Físico Cuántico y astrofísico relativista Alf Önsol.Consiste en duplicar cuerpos y mentes sin interferir en la transmisión de sensaciones o sobreacumulación de las mismas mediante un complejisísimo sistema de neoneuronales. Así entonces, la persona duplicada puede participar de una doble-sensación. Por supuesto que dicha experiencia no está al alcance de cualquiera por su exorbitado coste.Se utiliza en la industria militar (e Industria Espacial Pionera) para los viajes interestelares e interplanetarios por su extraordinaria facilidad para motivar a aquellas personas más dotadas (en los sentidos más esencialmente humanos) accedan a embarcarse en viajes que pueden durar décadas.
domingo, julio 28, 2024
una tarde a 38
Este calor es una sopa eléctrica amoratada.
Wer Werner Haas - Imágenes, Libro 2 [C. Debussy]
La mariposa nos observa, con sus dos puntos negros, desde un tiempo en el que fotografía ha sucedido. Alegre al comprender tu descubrimiento casi imposible, parece que te agradece que hayas regado el breve jardín al otro lado de la calle donde se ha posado. Es un alivio. Sus alas se despliegan como el atardecer que no he visto.
¡tan lejos nos encontramos de otros seres vivos que...!
miércoles, abril 24, 2024
lunes, abril 15, 2024
Música del servicio portátil de Recoletos (Madrid)
¿No es Lulu's Back In Town de Paul Kuhn la música que ponen en los baños urbanos en Madrid? Por lo menos la de Recoletos.
me tomo esto como un homenaje a Win Wenders y a su última película.
también me lo tomo como mi propio homenaje a mi venta ambulante, clandestina (se llamaba mi librería portátil La Clandestino) y urbana. Lo cierto es que fue toda una gran experiencia.
miércoles, marzo 06, 2024
Eugenio Castro, in memoriam
Me gustaría dejaros un artículo que acabo de leer sobre la figura del recientemente fallecido Eugenio Castro.
Me ha enviado el artículo una amiga. Me ha parecido tan lleno de cariño que he decidido aprovecharlo para construir este pequeño homenaje a su figura y en su recuerdo. Necesitamos más personas libres y hermosas como Eugenio, qué pena que se vayan.
Con todo mi cariño hacia la persona de Eugenio, en su recuerdo.
martes, marzo 05, 2024
El conductor
Camilo ha vuelto a soñar. Delante de él, el conductor. Su cabeza, su cabello recién cortado y perfecto. Bien marcadas las líneas de corte en el cuello (exacta como la forma ligeramente redondeada que toma cada una de las orillas del pelo de un muñeco). Apenas unas filamentosas, hirsutas hebras diminutas sobresalen de la tupida formación del cabello. Canas que, rebeldes, surgen anunciando, presumiblemente, la edad del conductor. Es del color del durazno, aparte de estas revoltosas e inapreciables canas. Un durazno que se oscurece de manera anárquica, pero que apenas se nota. Suave, reluciente, sedoso, pulcro, bien nutrido el cabello del conductor que conduce con precisión, sin dejar de posar las manos en el volante. Eso sí, un asiento estrecho, justamente desplegado 90 grados o incluso menos, cambia la aparente armonía. La carretera de asfalto transcurre recta. Las ventanillas subidas, el aire inexistente, el silencio es total. Es un coche reluciente, pero antiguo, tal vez un Simca. Camilo no logra desviar la mirada hacia los lados, se mantiene preso de lo que mira, de lo que tiene de frente. No sabe por dónde va, pero acierta a ver al fondo un puente, mejor dicho, un viaducto que salva, por debajo de su arco parabólico, la carretera por donde se aproximan el conductor y Camilo. Sobre el viaducto, la vía de tren con dos sentidos. Pero este mismo viaducto, unos metros más adelante, en su altísimo tramo de avenida, salva un río, sus orillas, y un ancho camino donde los caminantes y corredores hacen ejercicio, pasean, disfrutan de la tarde. Camilo piensa, si se puede acertar a pensar en un sueño, si este tiene cierto parecido con el viaducto de Proserpina, aquel que el pobre Orfeo hubo de visitar para encontrar a su amada, aquel que el propio Camilo observó una tarde ya caída de colores y reflejos en la vieja Mérida. Esta extraña ensoñación le hace perder unos segundos de vista la cabeza del conductor justo en el momento en el que pasan por debajo del altísimo viaducto y se percata de dónde se encuentra, aunque juraría que estaba también en otro lugar al mismo tiempo: es lo que tienen los sueños, te puedes duplicar mentalmente. Tu conciencia, tus sentidos, tus más íntimas percepciones de pueden hallar en dos sitios a la vez que eso no importa, y además te parece de lo más normal y estás la mar de tranquilo. Es el sueño, digo.
Camilo, mirando hacia el frente, descubre que la carretera, que la recta que parecía no tener fin, la lengua oscurísima de asfalto, gira levemente hacia la derecha lo que le llama la atención, pero más aún los ojos de un iris intensamente azules, de un azul clarísimo que le observan fijamente con una diminuta pupila como la cabeza de un alfiler del conductor.
sábado, diciembre 16, 2023
viernes, diciembre 01, 2023
Un amor, de Isabel Coixet
pensamos demasiado,
¿pero aún no construimos el signo que salva?
seguimos decididos en la guerra
y entre la tiniebla y la muerte nos movemos,
nos empeñamos en la traducción, pero no en la danza
como bailan los astros sobre nuestras cabezas.
El enigma se yergue inabordable
como un rastro de siglos,
y ni siquiera la tierra es capaz de mancharnos
las manos, la sangre.
Acompañamos incluso a los animales en nuestra derrota.
Sigue siendo el festín de la carne.
Confundimos el paraíso con el placer
y lo embutimos de derrota.
La celebración sagrada es un ruido momentáneo
que ya no muestra su labor,
ahogada en la retorcida rutina.
Hemos vendido el ritmo al usurero,
y la máscara se pudre en el alcanfor.
Dormís... no despertaréis, para vosotros
estaba el brío de la vida.
Para vosotros.
II
Contemplo la piedra como si fuera mi hermana.
Observo a la luz como a mi madre.
Agito el hueco del silencio en mis palabras.
Pregunto a este presente que se me ofrece
si no fue vestido con las ropas del pasado,
pues su cuerpo envejece y se cubre
de las baratijas acostumbradas del reloj
y de su respiración de horas, minutos y segundos.
Lo fecundo sería deshacerse de todo ello y vibrar de nuevo,
pero de verdad, vibrar.
lunes, noviembre 20, 2023
Un mensaje de 22 de mayo de 2005
El Blogger ("señor que mira") me informa que no trato con un blog que hice en 2005 (¡y este fue el primero, el original, el ubérrimo!) por lo que debo migrar sus datos.
No solo eso sino que solo he corregido una cosa: el apellido del poeta Tristan Egolf al que alteré sin querer su apellido. Error. Todo lo demás permanece igual.
domingo, mayo 22, 2005
Roger Wolf&Tristan Egolf
| I LOS ZAPATOS DE ROGER WOLFE Me encuentro que estoy muerto y que leo a Roger Wolfe que se pregunta lo mismo, escrito se encuentra en páginas naranja. Me encuentro, puedo fundirme a esa pared hablar con aquel árbol... pero no hay árboles ni esquinas, Nada... que estoy muerto. Aceptémoslo. No podré hacer ya más ventanas, Ni aquel poema a los zapatos de Roger Wolfe, ¡lástima! II Y así que yo me encontraba en estas cuando oí al otro lado se acercaba, al otro lado de la pared, por el pasillo... se cerró la puerta del ascensor y los pasos, los pasos al otro lado, la llave que se introduce en el ojal de la puerta y abre la puerta y mi puerta se abre y aparece con un par de bolsas llenas de libros. Antes me advierte que ha hecho una pequeña locurita, y tal. III Convirtiendo la tierra en un odre gigantesco de sangre purulenta que al punto revienta en la cara para que algunos, encima, se relaman. La poesía enseña la sensibilidad para entender al otro. Francisco Brines. IV El último poeta, un tal Egolf, ha muerto en el estado de Pensilvania víctima de un disparo en la cabeza. El señor Egolf nació en 1971. El señor Egolf dos libros en la editorial Mondadori. El señor Egolf "escritor radical estadounidense nacido en Madrid” reza la esquela de EL PAÏS domingo quince de mayo de dosmilcinco. El señor Egolf“su creatividad siempre iba por delante de él, pero en algún momento empezó a desmoronarse”, “siempre llegaba al límite de lo que hacía”. Hay una muchacha. Hay un violín. El señor Egolf sin calcetines tocaba la guitarra sobre un puente de París para buscarse la vida que la muerte llega sola, y el último resuello de la suerte: el hijo de Modiano un café y publicación en Francia... ¿lo veremos en los atestados cajones del Rastro madrileño un buen día, sol y gente? El señor Egolf entre un grupo de personas, todos en tanga, julio de dos milcuatro, emulando a la infame foto de la cárcel de Abu Ghraib, Realizando una impecable pirámide entre un impecable mitin de apoyo a George Walker Bush. . Señor Egolf... Si esto es ser “escritor radical estadounidense” nos encontramos, realmente, en una sociedad terriblemente enferma. Señor Egolf... ¿evitaremos el contagio? |
DISOLVED CON VUESTRAS PALABRAS LO QUE OS HIERE POR DENTRO.
sábado, mayo 21, 2005
poesía y aguarrás
Mi compañera de curro se pira una hora y media antes. Estoy por pillarme un pedo esta noche. Para seguir con el de ayer. Os doy uno de mis relatos para que lo disfrutéis. No quiero ser pesado porque he creado un blog hace diez minutos y no recuerdo ni el número de pie que uso.
Un chao,
Al.
El agua resbalaba por su gabardina negra. Esperaba impacientemente a su chute diario mientras se fumaba un winston. Pensó que les deberían de pagar a los escritores por hacer publicidad en sus cuentos, además, cuando se espera al chute diario se piensa en cualquier chorrada. Su cabeza ya no daba más de sí. Sintió el metro pasar bajo su sexo por un cosquilleo ridículo. Recordaba aquel concierto en un café decadente y tonto. Fue hace ya muchos años cuando salía con aquel niñato de aspecto frágil pero distinguido que le escribía poemas y le miraba a los ojos con cierta insulsez que le hacía gracia. Pequeños recuerdos que se deshacían al contacto con la lluvia. Ella también quiso ser escritora, ella también quiso ser cantante en un café-concierto, pero acabó mamándosela a un concejal socialista en la Casa de Campo. Toda una Odisea sin Ulises, Penélope había decidido hace tiempo terminar el pulóver verde de la envidia hacia sus compañeras de promoción. Tomó el camino más rápido y no supo girar en la primera curva. ¿Qué era lo que se esperaba de ella? Nada, absolutamente nada. Había coleccionado respuestas aquella tarde aguardando al chute que le proporcionaría Fran, su camello y chulo. Tardaba, y sus zapatos de tacón se habían mojado lo suficiente como para pensarse la idea de tirarse por el primer puente que le condujese a la tranquilidad que siempre, y sin pagar nada a cambio, había deseado. Al cabo de un par de cigarrillos encendidos con la brasa del anterior, Fran, su chulo y camello, apareció doblando la esquina del fondo. Suspiró aliviada.
-Ey!, cariño, ya estoy aquí.
-Ya era hora, cabrón.
Arrojó el cigarrillo a los pies de Fran y se quedó mirándole fijamente a los ojos. No le importaba en absoluto que en ese momento le pegase una hostia en la boca.
-Ya sabes, unos chicos me han pedido una dosis más. Querían montar una orgía y no sabían a quién acudir. Así que tuve que venderles toda.
-¿Toda? ¿Toda, maldito puerco?
- Me he sacado el doble y era una mierda. Je, je,je.
Fran tenía los dientes podridos. Igualito que Javier Bardem en aquella película.
- Eres un cerdo.
- No te inquietes, chiqui. Tengo esto para ti. Es buena. La mejor¼, para ti¼, coge…¡ tómala!
- Menudo susto me has dado.
-¿Ya estás llorando otra vez? ¿No ves que odio que llores? ¡Es la ultima vez! ¿Te enteras? ¿Eh¼, te has enterao?
Le cogió el brazo y la zarandeó. Ella mantenía en su puño la papelina, la apretaba con fuerza, no se le fuera a caer al suelo.
- Suéltame, puerco. ¡He dicho que me sueltes!
La soltó y escapó corriendo a por una jeringuilla, una goma, un poco de sombra para esconderse, aunque esto cada vez lo hacía peor o le importaba cada vez menos.
- Mecago en todos sus muertos. Maldito cerdo me echao por amante - gritaba mientras esquivaba a la gente. -Su puta madre debía estar contenta con él, el muy cabrito.
Llegó a unas ruinas que se decían árabes. Por el ladrillo visto corrían mansos hilos de agua, sencillos espejos que empapaban la tierra. Bajó unas escaleras metálicas y a punto estuvo de cargarse los tacones con unas traicioneras rendijas en los peldaños.
- Mejor sería que me quitara los zapatos. Algún príncipe los encontrará y sabrá sacarme de esta mierda.
Al llegar a la hierba miró hacia arriba. La gente callejeaba o volvía con paso apresurado desde sus trabajos. Algún chiquillo arrastraba la cartera llena de libros. Las madres tiraban de los más pequeños o les daban la merienda. Unos muchachos se fumaban unos porretes y el más divertido hacía aspavientos o contaba alguna cosa que quería hacer pasar por anécdota. Las nubes allá arriba no le decían nada.
- Si por lo menos fueran algodón dulce y se pudieran comer¼- volvió a hablar, esta vez entre dientes.
La jeringa estaba a punto. El brazo también. Las nubes en su sitio, resbalándose silenciosamente entre el viento. La calma tenía nombre; la tranquilidad, todo el espacio giraba en torno a ella, lavándole el corazón aunque fuera con aguafuerte, peinándola como una madre peina a la hija, sintiendo cómo sus manos pasaban por su cabeza, las manos de su madre que la observaba con ternura. Las nubes comenzaron a deshilacharse y el cielo se abrió lentamente, sólo para ella. Sólo para ella un desnudo rayo de luz le tocó la cabeza y la durmió para siempre.
Su madre volvió en el momento en el que los muchachos del Samur intentaron reanimarla.
viernes, octubre 13, 2023
MENSAJE ENCONTRADO EN UNA BOTELLA DIGITAL
14:34
Ahí está, por ejemplo la obra de Arthur Rambo que en un principio. Se queja extraordinariamente alojando sus piojos de la cabeza a otros poetas se queja de la repetición siempre el mismo modelo el mismo modelo que se repite una y otra vez a lo largo de los tiempos, en ese caso esos modelos de la poesía como el apagón de este nuncio también su momento y me habló de una nueva búsqueda rítmica. Pues bien, volviendo a Rambo decir que fue su su enfrentamiento su lucha primero. contra quién los poetas que copiaban y volvían a in Italy reproducir
las dos poemas la rítmica os elementos de poetas anteriores de siglos anteriores y luego se dio cuenta de una vez ya pasados pasado el tiempo los años se da se dio cuenta de que el ser humano no tiene ningún remedio porque
volvemos a repetir los mismos errores y casi de la misma manera que ya mismo ahí saldrán más mierda mierda mierda que decía. Porque de alguna manera en su intuición.
En su intuición que no son datos que pena no, que no sean datos no pueden ser datos, no? Qué fastidio y qué tragedia. Su vastísima intuición en su capacidad intelectual ya muy desarrollada. Cuando era un crío se dé cuenta.
Estamos condenados y volvemos a repetir los mismos modelos y las mismas estructuras de siempre.
punto final no puntofish high
(botellas digitales de las que beben las inteligencias artificiales: Cocla-Litio
Musica: Frank Sinatra, How Little We Know )
viernes, octubre 06, 2023
"El `yo´ es algo que en absoluto puede convertirse en cosa", Schelling
miércoles, octubre 04, 2023
Camilo XXXIV
Camilo vuelve.
Lo escribe y la pantalla sigue en blanco. No hay respuesta por parte del papel en blanco. Solitario, se toma una cerveza en una terraza y observa con desenfado a los viandantes. Se lía un cigarrito y escucha música antigua The Early Music Consort of London, David Munrow - Vidrunt omnes [Perotin] y así parece trasladarse de tiempo que no de espacio. Esta música coral que le hace reconciliarse con lo que ve, un sentimiento que le coge de la mano y le hace sobrevolar las calles y las callejas, los recovecos, fuentes y fronteras, ascender por entre tejados y techados. Le gusta esto de volar con la tranquilidad de que nada se detendrá en su continua cotidianeidad. Las gentes laborando y el sol que destella como una canica encendida que pronto se consumirá. No hay nada de que temer. Los pies ya no pisan suelo. Solo la música que le empuja a ascender y a elaborar cabriolas. El suave céfiro le resguarda los costados... La música le limpia el corazón, lo deposita por fin en el lugar del que no se ha movido un ápice. Ni siquiera ha cerrado los ojos. No ha sido tampoco un sueño.
