martes, agosto 11, 2026
lunes, agosto 10, 2026
Noches de verano
La soledad de las noches de verano es líquida
y el silencio suave entre cada jirón
que al amanecer desaparece.
La soledad es líquida ahora
pero no te abraza,
aunque no permanezca distante
posee su propio ruido.
La ciudad parece reírse de su propia amargura,
canta una vieja canción con la calma
de todos los hogares vacíos
en época estival.
¡Yo que quisiera habitarlos uno a uno
para recoger entre mis manos
el tenue vibrar de sus paredes,
la llamada secreta
en la disposición de los objetos
y el olor prístino
del aire que discurría
al fundarse en los lugares nuevos!
La soledad de las noches de verano es líquida,
-las sombras conversan en signos
que hacen más dulce la espera-
y se vierte sobre las manos del olvido casi sin ser notada.
domingo, agosto 09, 2026
La luz
Para Eva Nuño
Ya pasaron los días nuevos,
el jardín florido
las rosas frescas
la tierra feraz.
Pasaron los días azules
y sus tiernas infancias,
pasaron las aves de los nuevos cantos
de estela uniforme, ligerísima.
Y pasaron ¿recuerdas?...
y ni aquellos los nuevos días
y ni aquel florido jardín
ni aquella la fresca rosa
ni aquella la feraz tierra
ni perturban ni serenan tus ojos cansados,
tus manos resecas
y el entorno que, iluso, demente,
desearías volver a nombrar.
Ya pasaron, sí, ahora es otro
el silencio, la llama del día,
el color provechoso, la materia
que alivia y solivianta.
Pasaron, como pasan tantas cosas,
en tanto tiempo;
como pasa lo que ha de pasar
por su detalle, por su figura
y por su sombra...
porque la luz no pasa
la luz que llevas
aunque mengüe
no se apaga.
lunes, julio 27, 2026
El mío dolor
I
¡Fue el amor a mis ojos
dél quedaron enfermos!
Enfermos que no los limpia
ni la mañana clara
ni la noche fiera.
Enfermos que no los limpia
ni el pañuelo blanco
ni el pañuelo terso.
Enfermos, ¡quién no los tuviera
ni ciegos ni opacados!,
pues fueron mis ojos a tus ojos
y allí quedaron tocados
… ya no me dejan ver
ni los míos propios
ni los tuyos otros.
¡He sufrido tanto, mi dueña,
tanto he sufrido!,
durante sus días largos
y sus piedras blandas
y sus soles, y sus andas,
y sus minutos tardos y sus horas altas...
sus largos huesos.
No aparto de mí ni tus ojos, ni tu boca,
ni tus manos claras.
¡He sufrido tanto, mi amor,
tánto! Y segundos
que punzadas en cárcel
este pecho nombraba.
Pero en un suspiro acabó prisión, en un anhelo.
Tu mano amarró
mi barato corazón,
¿hasta cuándo regresará
el mío dolor?
II
No digas nada,
nada me digas.
Ocúltate en la sombría llama
en el río blanco
en el frío incendio
en el silencio abierto.
No digas nada,
nada digas,
ni respondas nada.
¡Mi corazón callado
eleva su llama!
III
La mi lágrima perdida
entre tus dedos ardió,
y tu sonrisa insolente
la desertizó.
Con la sal que truxo
sin que te dieras cuenta
tu corazón removió.
jueves, julio 23, 2026
un peso leve
un peso leve
como la minúscula parte de una nube que cae
cae
y
ajena contra sin contra
en la cáscara finísima
del río
liminar piel
y onda tras onda
el perfil instantáneo
se une y desaparece
peso tán
corpúsculo
domingo, julio 12, 2026
Un paseo
Pienso que en aquel
momento nos habíamos vuelto casi invisibles o que transmitíamos un
secreto que solo se había de escuchar en el silencio, ya que se
sentaron junto a nosotros –apenas
nos separaban escasos tres metros–
una pareja de jóvenes, tal vez veinteañeros. Hablaban tan
sosegados, tan entre murmullos, que no los sentí hasta bien entrada
la sombra que nos arrojó agua para el riego y atardecer.
Así permanecí
intranquilo –sí, me
intimidaba la situación, tu presencia, disfrutar por fin a solas de
tu compañía– hasta
que me percaté de tus lágrimas. Te secabas los ojos emocionada
mientras me contabas cómo acompañaste a aquel amigo una tarde en el
hospital, sin saber que eran sus últimos días de vida, y de qué
manera ofreciste también consuelo a su familia en el funeral con
aquel texto que escribiste en su memoria. Comprobé entonces que eras
una persona real.
Volvimos al ruido
por un camino ancho de arena y al sarao continuo de las hojas de los
árboles que parecían ordenar y sostener nuestros silencios.
Sí, así es, ¡fue
la primera vez en años que alcance la paz más profunda que casi no
la reconocí! El interior de mi cabeza y de mi pecho se habían
lavado y los había tendido ante el sol radiante y favorito del
sosiego.
Bebíamos y
hablábamos en una terraza; mientras, la gente desaparecía a nuestro
alrededor. El camarero nos había concedido cinco minutos. Todo
parecía adecuarse a un ritmo tan lento que el tiempo pasaba de
puntillas y, empujado por la brisa, no se detenía. Ahora se había
convertido en un sonido iluminado por la estación de buses; ahora,
en unos muchachos que manejaban una maleta; ahora, en unos camareros
que proclamaban su vuelta a casa; ahora, en tu perfil que me
acompañaba y que había apaciguado este tonto corazón como si se
abasteciera por completo del efecto de una caricia a un caballo tras
el trote de meses y meses en una carrera circular y sin sentido.
Parecía que nuestro
paseo se ensimismara pero, de nuevo, aquel viejo de nombre Tiempo,
impelido por la zozobra de las hojas de los árboles, pronunciaba
cada uno de nuestros pasos que no nuestras palabras… “¿por qué
no se detiene?”, me preguntaba yo.
Deseaba encontrarme
cada vez más cerca de ti. Pensaba que así no volvería más la
ansiedad, ese instante cabizbajo, minúsculo, que asoma guasón –de
rostro sudoroso, manos nerviosas, respiración entrecortada que crea
engranajes y mentiras, que apaga la sangre de lo bello y generoso…,
¡lo necesitaba tanto! Sí, tocar tu piel, aun un solo roce, nada
más… ¡oh!, ¡se iría, se ahuyentaría por una vez, si aun fuera
por un instante, la fatalidad de vivir!
No fue así. El
Viejo Tiempo nos acompañó distante, y muy incómodo. El Tiempo, ese
Viejo de ojos aparentemente afables, disimulaba y reconocía su
pedacito fósil en nuestros pensamientos.
Por ahora, no pienso en nada más que en hallar de nuevo el agua que me devuelva a ese río que fuiste tú, y del que me diste de beber, y me limpiaste.
viernes, junio 12, 2026
lunes, mayo 18, 2026
Mentiras
Toda la noche contando mentiras.
Llevaba la máscara del frágil reencuentro,
del tiempo que como una poderosa ola
se tumba sobre los viandantes de la sonrisa
y el alfil cuadrado.
Escondido sobre lo inoportuno que podría ser
pedirte disculpas
y luego mirarte fijamente
y hablarte de cómo golpeabas todos mis huesos al trote gastado;
(una vez que te veía y que tus ojos negros,
y tu diminuto lunar en la nariz)
tus ojos, creía, conectaban con los míos.
Esa máscara gelatinosa no conseguía desprenderse,
pendía como una viscosidad humectante,
el goteo desgalichado de una baba,
(pero aún el insistente prósopon ).
Quise arrancarme mi lenguaje
pero descubrí el brillo intenso del espectro que era.
Salí del bar a sufrir un rato, lo que dura el brillo de esa farola en mi retina.
jueves, abril 09, 2026
diminutos fuegos
La casa ardía por pequeños recovecos. Alguna jadinera, la caja de papeles viejos, una cesta que llevaba años en el mismo sitio y que guardaba cargadores de diferentes modelos de móvil, el cubo para regar las plantas del jardín, el poyo de la ventana que limpio de hojarascas también le dio por prenderse, el rincón de los abrigos viejos, una caja de zapatos en lo alto del armario...; incluso el altillo cerrado despedía un hilo negro... al abrir sus puertas de madera de contrachapado pude adivinar al fondo una diminuta llama de color rojizo y azulado que emergía delicada y limpia de una de las esquinas del fondo.
Mi casa ardía plácidamente. Toda ella ardía suavemente, como si el propio fuego ignorase su verdadera naturaleza. Eran fuegos diminutos todos los fuegos. Fuegos que podían ignorarse, que podían haberse mantenido durante horas; y, si me apuras, ahí estaban calmos, livianos, sordos, casi delicados y bonitos. Mi casa estaba ardiendo. Supuse entonces que todo ello era así, que su aspecto amable por poco agresivo, se mantendría hasta que se extinguieran tal y como habían prendido. Una pesadísima y demoledora sensación de tristeza me invadió pues me percaté de que no tenía agua suficiente para apagarlos. Quise dibujar, imaginar en mi cabeza un océano suficiente para ahogarlos pero en ese momento, y los siguientes, o eso creo, estaba atendiendo a su solo brillo, a su sola belleza. Me di cuenta de que esos diminutos fuegos me acompañarían durante algún tiempo; más, quién sabe hasta cuándo.
domingo, abril 05, 2026
Bien
Ha estado bien esta noche.
Llegó el momento de espalda contra espalda, pues no me supe decidir ni organizar,
propio de mí.
¿Es esta la soledad que me tiene reservada la vida?
Ha estado bien esta noche.
Resulta fácil cuando no queremos importunamos, cuando solo nos atraemos
y ninguno de los dos quiere dar el primer paso.
Las palabras difícil e imposible sobrevolaban durante la noche y era una tela de araña tan tupida,
como el delicado satén donde apoyó el cuello durante cientos de años la reina en aquel nicho.
Te observaba esquirla de mirada tras mirada detrás del cristal, mientras fumaba en la calle.
y tu gesto delicado para mostrar tus hombros,
que, por supuesto, también podría estar dirigido hacia mi.
Observa estas brasas que aún se yerguen, en esto me has convertido.
Ha estado muy bien esta noche.
¡Qué deseo tan pequeño de desaparecer!
¡Qué deseo por buscar tu contacto! Deslizar mi mano por tu espalda...
viernes, marzo 06, 2026
Anele
Quiero lo quiero meterte un dedo justo en el espacio que me permite tu pantalón.
Un alguno nos miró y descifró la suavidad con la que el amor y el deseo se desliza entre miradas.
Esa huella dactilar de quien soy acariciar
pensar en tu piel más abajo
y rodearte con el solo pulso de mi dedo corazón.
Busqué el acertijo entre tus pantalones
aquella noche
y luego hallé tu anillo que no te pude devolver nunca más, nunca más.
NUNCA MÁS
Una noche donde la penumbra es tan pesada como la nostalgia
Mi deseo es lamer la lágrima de opio
en tu ombligo
y convocar a las musas con el susurro de la absorción
Quiero ver las estacas de tus piernas
coronando mi cama,
el suave vaivén de los caballitos
de mi infancia convocando la maroma
de tu pelo.
Mi naufragio favorito.
una vida más ebria
eres un sinverguenza
en tu mirada hacia esa mujer de largas piernas con medias negras y paraguas
le miras a los ojos y ella te devuelve la mirada desde la altura exacta de su vida
no hay nada que tiemble más
y sigues el camino del gris pavimento
hacia el arroyo donde los jóvenes depositan las flores a los viejos
domingo, febrero 08, 2026
Comunicación ebria
Mi manera de comunicarme contigo
fue
tomarte fuertemente de la mano,
de la mano que guardabas en el bolsillo de tu chupa.
Cogiéndote de la mano
fuertemente.
sábado, febrero 07, 2026
Paréntesis
Un paréntesis mental. ¿Quién no necesita un buen paréntesis mental?
Alimentar la piedra, la roca a la que llamamos conciencia y con la que juego en el interior de mi boca. Beckett... bajar del abeto, cayendo desde la copa, chocando en cada una de las ramas. Él también lo hacía de chaval. Desapareció el árbol y la infancia.
Sucedió en el crepúsculo.
sábado, enero 31, 2026
sábado, diciembre 13, 2025
sábado, noviembre 15, 2025
Camilo xxxviii
Llevo 5 minutos intentando comenzar esta entrada y ha cambiado en mi cabeza este comienzo cientos de veces.
No hay comienzo debe ser ya una liberación. Un título, ya es una pesadísima carga. Iniciar, el horror.
Pero aun comenzar, un fardo, no por el peso ni por ligero, sino por ser. Comenzar es igual a tener una conciencia. Si tuviéramos la capacidad de contemplar con razón el momento de nacer sería para generar el mayor aplauso o la mayor y más aplastante contrariedad.
Todo es mucho más sencillo si no te preguntas continuamente.
Ha desparecido por fin el globo que aparecía justo detrás de la base de mi glande. Por esto se me ha había puesto el pene gordo, había pedido cita en el médico, estaba intranquilo.
miércoles, abril 23, 2025
Para Florida Project de Sean Bakerr.
Debes reírte siempre porque en la risa está el desafío de este pobre juglar mendicante.
Burlar con paso trastabillado al edulcorado jardín.
un gracioso paso a altas horas del mediodía cinta la gravedad de la noticia
y vuelves a ser una niña de camino al territorio nuevo de los ojos más nuevos.
(Cada día es una vigorosa proeza para la infancia y esa es la gran señal que olvidamos)
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sábado, enero 25, 2025
Pérotin
La luz apagada,
sumido en una casi religiosa penumbra
y Pérotin con su polifonía medieval,
su teatro de voces,
Viderunt omnes...
mi
iglesia
medieval
propia
encerrada
en
el
baño.
28/10-24
lunes, diciembre 30, 2024
Año Nuevo
ai ke acer cosas para ke nadie te aplauda
ni siquiera el rinoceronte casposo
ni señorita telaraña
ni su excelencia la mosca trepadora cristalera
ni siquiera esta rima que madmoiselle serpiente sonríe cual trompeta vertical.
porque el puente de la vida se cruza solo,
solito,
solito que te vas con tu pena tu alegría tu conciencia
al otro laíto del río
donde el caimán o el abejaruco
(aquí falta texto, el original se ha perdido en parte como niño en verbena)
no te olvides amigo mío
no lleves paraguas
aquí uno se moja con todo...
no se lleve usted ni comas
ni tildes por supuesto,
ni calzoncillo de hopalanda
ni arpegio de tisú)
(Nota bene: escribo un poema al día
y resurge la alegría,
dibujo, pinto, escribo,
moldeo, recito,
o realizo una nueva figura
con las manos a modo de linterna mágica;
soy gatuo incluso, si no puedo ser vacuo)
domingo, noviembre 10, 2024
Germinación
No tengo ni idea de por qué los poetas han de germinar en los precipicios.
(ese verso de Hölderlin que dice "donde está el peligro surge lo que salva").
Dormir plácidamente en la música que es capaz de salvarte hasta el último momento de la vida.
Como un destello de la pordiosera memoria te diriges hacia el final,
encontraste el manantial que no supiste beber
pero sabías caminar por la senda ya invadida
por la briosa naturaleza.
domingo, octubre 20, 2024
sábado, octubre 19, 2024
Cuando chocaban las materias y vomitaban las tierras.
No podemos decir por qué está ganando la violencia por goleada.
Yo sí. Tengo el dibujo perfecto y bello del horror. La satisfacción del crimen. La espeleología del dolor. Como una piedra que desea que la quiebren. Como una nube que sabe que va a desparecer. Como un cuerpo que desearía permanecer en la supuración. Como una masa celeste que durante millones de años siente los estertores del parto hacia la nada. Provenimos del ahogo de la estrella y de las tierras, de la abrasión de la materia y de las sustancias, la quejumbre eterna, la disociación y el trauma. Por esto y por ello sabemos que durante miles de millones de años acumulamos en nuestro interior la perfidia y la vanagloria. Nuestros antepasados se devoraron entre ellos... ¿qué nos queda? Comprensión pero ante todo la fuerza para saber que en la culminación somos nuestro único proyecto. El saber que ahora es el delicado camino hacia la armonía. ¿Como la filigrana inexpresable que nos sustenta? (pues te jodes porque ese como no lleva tilde)
Hace eones, cuando chocaban las materias y vomitaban las tierras. Cuando el espacio consistía en lo inimaginable.
"Hay golpes en la vida, yo no sé", que decía César Vallejo, por lo que fue este el principio de su hablar. El poeta no debería dejar de cantar ante el horror. Ni ante el ángel del exterminio, como Paul Klee. Ni siquiera ante el abuso del poder, o la "fantasmalidad" del mismo, como nos demostró el propio Kafka. ¡Tenemos a nuestros abuelitos ahí señalados para que no nos arredremos, ni nos sintamos vacíos, ni consternados, ni siquiera atraídos por el abismo y por ello silenciados... !
¡Pum, pim, plak!, no nos dejemos vencer. Nuestro músculo es la interminable luz en medio de la agotadora oscuridad.
El Poder ha sido siempre un dibujo efímero y vasto que ha intentado siempre deslumbrarnos con su chisporroteo criminal y horrendo, pero de "De un Lloyd George de Babilonia / la historia no dice nada. / Del Briand de Asiria o Egipto, / del Trotsky de una colonia / griega o romana, olvidada, / queda, muerto, un nombre escrito. // Sólo un poeta, o un loco / que amaba filosofar, / o un geómetra maduro, / sobreviven a lo poco / de ese pasado que, oscuro, / ya no se puede historiar.", así dijo Fernando Pessoa.
Sin fin, sin fin. El fin lo desean ellos, pero este es tan solo un principio más.
Hola, I Love You, What's your name ?
Solo la música nos puede salvar, y más si es el jazz que nos puede reconciliar con nuestra propia "aura mediocritas"
miércoles, septiembre 25, 2024
Gijón, 27 de septiembre de 2024. Re-presentación del libro de poemas El bar en el que los camareros eran...
Luego de presentar el libro en Los Torreznos, en la calle Fernán González, y en el John Ambigú, ambos en Madrid, me voy a a Gijón gracias a mi amiga Loida que bien ha organizado el evento y que lo presentará. Tendrá lugar en La librería de bolsillo, como aparece abajo en el cartel adjunto.
Nos meteremos todos en el bolsillo-sala que hay al final de la librería, y ahí leeré poemas del libro que nos ocupa y otros ruidos que he ido rescatando (y no dudo en escribir: releyendo, redescubriendo y regocijándome).
Porque hay que celebrar y entusiasmarse. Que no nos arrebate nadie pasar un momento (que sean dos) divertido y para compartir.
Espero veros a los que os podáis pasar por ahí.
miércoles, agosto 28, 2024
Camilo (XXXXVII)
Ha leído el poema de Nick Cave sobre un agujero negro y le ha parecido maravilloso. Tan tenebroso como el aliento de un recién nacido que ha decidido naufragar en este mundo, agarrarse al mar de este momento aquí, en este lugar tan hermoso y tan brutal como este. Lleno, repleto de estímulos como este.
Aquella noche caminado junto al río Arlanzón, en la margen derecha con todo el despliegue farol apagado y observando los altos como flechas nocturnas álamos y chopos y deseando ver, contemplar dichos seres vivos como si acabara de llegar a la Tierra y desconociera por completo cualquier forma viva que se presentara ante él. Por un instante lo consiguió. No pertenecer aquí. No saber nada. Los ojos que mantenía fijos en las sombras, en las figuras aquellas que se alzaban como reyes hacia el cielo, como tótems, por primera vez tuvieron sentido. Despojado de cualquier conocimiento, construyó la maravilla.
miércoles, agosto 21, 2024
Camilo (XXXVI)
Camilo pensó por un momento, ante ese despliegue de automóviles aparcado en el minúsculo pueblo donde había pasado sus vacaciones de verano, que uno de los más retorcidos y siniestros inventos de la capacidad tecnológica del ser humano en la última década había sido la Duplicación de Cuerpos y Mentes para la mejora de uno mismo y la reunión y atesoramiento de experiencia vital y moral para la Gran Empresa* que somos... bla, bla, bla, CUÁNTO ODIABA CAMILO ESA SONAJA IMPÚDICA DE LAS GRANDES CORPORACIONES.
* Duplicación de Cuerpos y Mentes para la mejora de uno mismo y la reunión y atesoramiento de experiencia vital y moral para la Gran Empresa Humana (DCM-HUMAN-2035) supone la consecución del sueño del Físico Cuántico y astrofísico relativista Alf Önsol.Consiste en duplicar cuerpos y mentes sin interferir en la transmisión de sensaciones o sobreacumulación de las mismas mediante un complejisísimo sistema de neoneuronales. Así entonces, la persona duplicada puede participar de una doble-sensación. Por supuesto que dicha experiencia no está al alcance de cualquiera por su exorbitado coste.Se utiliza en la industria militar (e Industria Espacial Pionera) para los viajes interestelares e interplanetarios por su extraordinaria facilidad para motivar a aquellas personas más dotadas (en los sentidos más esencialmente humanos) accedan a embarcarse en viajes que pueden durar décadas.
domingo, julio 28, 2024
una tarde a 38
Este calor es una sopa eléctrica amoratada.
Wer Werner Haas - Imágenes, Libro 2 [C. Debussy]
La mariposa nos observa, con sus dos puntos negros, desde un tiempo en el que fotografía ha sucedido. Alegre al comprender tu descubrimiento casi imposible, parece que te agradece que hayas regado el breve jardín al otro lado de la calle donde se ha posado. Es un alivio. Sus alas se despliegan como el atardecer que no he visto.
¡tan lejos nos encontramos de otros seres vivos que...!
miércoles, abril 24, 2024
lunes, abril 15, 2024
Música del servicio portátil de Recoletos (Madrid)
¿No es Lulu's Back In Town de Paul Kuhn la música que ponen en los baños urbanos en Madrid? Por lo menos la de Recoletos.
me tomo esto como un homenaje a Win Wenders y a su última película.
también me lo tomo como mi propio homenaje a mi venta ambulante, clandestina (se llamaba mi librería portátil La Clandestino) y urbana. Lo cierto es que fue toda una gran experiencia.
miércoles, marzo 06, 2024
Eugenio Castro, in memoriam
Me gustaría dejaros un artículo que acabo de leer sobre la figura del recientemente fallecido Eugenio Castro.
Me ha enviado el artículo una amiga. Me ha parecido tan lleno de cariño que he decidido aprovecharlo para construir este pequeño homenaje a su figura y en su recuerdo. Necesitamos más personas libres y hermosas como Eugenio, qué pena que se vayan.
Con todo mi cariño hacia la persona de Eugenio, en su recuerdo.
martes, marzo 05, 2024
El conductor
Camilo ha vuelto a soñar. Delante de él, el conductor. Su cabeza, su cabello recién cortado y perfecto. Bien marcadas las líneas de corte en el cuello (exacta como la forma ligeramente redondeada que toma cada una de las orillas del pelo de un muñeco). Apenas unas filamentosas, hirsutas hebras diminutas sobresalen de la tupida formación del cabello. Canas que, rebeldes, surgen anunciando, presumiblemente, la edad del conductor. Es del color del durazno, aparte de estas revoltosas e inapreciables canas. Un durazno que se oscurece de manera anárquica, pero que apenas se nota. Suave, reluciente, sedoso, pulcro, bien nutrido el cabello del conductor que conduce con precisión, sin dejar de posar las manos en el volante. Eso sí, un asiento estrecho, justamente desplegado 90 grados o incluso menos, cambia la aparente armonía. La carretera de asfalto transcurre recta. Las ventanillas subidas, el aire inexistente, el silencio es total. Es un coche reluciente, pero antiguo, tal vez un Simca. Camilo no logra desviar la mirada hacia los lados, se mantiene preso de lo que mira, de lo que tiene de frente. No sabe por dónde va, pero acierta a ver al fondo un puente, mejor dicho, un viaducto que salva, por debajo de su arco parabólico, la carretera por donde se aproximan el conductor y Camilo. Sobre el viaducto, la vía de tren con dos sentidos. Pero este mismo viaducto, unos metros más adelante, en su altísimo tramo de avenida, salva un río, sus orillas, y un ancho camino donde los caminantes y corredores hacen ejercicio, pasean, disfrutan de la tarde. Camilo piensa, si se puede acertar a pensar en un sueño, si este tiene cierto parecido con el viaducto de Proserpina, aquel que el pobre Orfeo hubo de visitar para encontrar a su amada, aquel que el propio Camilo observó una tarde ya caída de colores y reflejos en la vieja Mérida. Esta extraña ensoñación le hace perder unos segundos de vista la cabeza del conductor justo en el momento en el que pasan por debajo del altísimo viaducto y se percata de dónde se encuentra, aunque juraría que estaba también en otro lugar al mismo tiempo: es lo que tienen los sueños, te puedes duplicar mentalmente. Tu conciencia, tus sentidos, tus más íntimas percepciones de pueden hallar en dos sitios a la vez que eso no importa, y además te parece de lo más normal y estás la mar de tranquilo. Es el sueño, digo.
Camilo, mirando hacia el frente, descubre que la carretera, que la recta que parecía no tener fin, la lengua oscurísima de asfalto, gira levemente hacia la derecha lo que le llama la atención, pero más aún los ojos de un iris intensamente azules, de un azul clarísimo que le observan fijamente con una diminuta pupila como la cabeza de un alfiler del conductor.
