Esto lo escribo porque es urgente.
Urgente porque parece que todo es urgente en este mundo salvo lo que es urgente de verdad que es sentarse a leer a una poeta como Diane di Prima, que ha trascendido de su beatnitud al lugar que debe corresponderle que es un hermoso lugar, un bonito lugar donde se encuentre un libro suyo, una diminuta y dinamitera luz en forma de libro o simplemente libro.
Un faro pequeñito pero que una vez abierto nos sorprende por su actualidad, su potencia, su manera de impulsarnos hacia la mirada crítica pues, por ejemplo (solo un apunte) nos desvela algo que podría sorprendernos pero también en el fondo nos confiesa: "¡Ey, muchachos, muchachas, pequeños y pequeñas, esto viene sucediendo desde hace tiempo...!". No nos lo dice directamente sino con sus poemas.
Ver reflejada la desazón de ahora y la energía para combatirla con palabras escritas hace 60 años inquieta cuanto menos. ¡Y encima ofrece miradas para limpiar tanto ruido, tanta miseria apocalíptica, tanto miedo que hace que nos detengamos en un balbuceo, que bloquea nuestra acción! En fin.
Que cada uno saque sus conclusiones, pero yo recomiendo algunas de sus cartas, y empezaré por donde voy en estos momentos: la 71, 70, 69 (no, no es broma, por ahora vamos así)... no sé, creo que está dicho. Entiendo que esto pueda ser una vuelta al jipismo, a su hipocresía, a una violencia a la que absolutamente rechaza puesto que: "matar a un par de hombres blancos no nos devolverá el poder, ni tampoco matar a todos los hombres blancos, sino matar al hombre blanco que hay en cada uno de nosotros, aniquilando así el deseo de brocados, de oro, de champán y brandy, que aleja a las personas del sol y des su vidas con PRODUCTOS hechos para nuestro placer, ¿qué derecho tenemos, cuánto podemos reclamar del tiempo del otro, de la sangre del otro?". En fin, el camino es el de cada uno. El paisaje está ahí para nosotros, ¿sabremos abrir los ojos y dejar de desear comercializarlo?
CARTA REVOLUCIONARIA #16
estamos devorando el planeta, el New York Times
tala un bosque, cada domingo, Los Ángeles
extrae agua del Valle de Sacramento
los ríos de la Columbia Británica son nuestros
en arrendamiento por 99 años
//
cada fábrica grande es una violación
de nuestro derecho divino a la luz y al aire
a ríos limpios que fluyen llenos de peces
a la posibilidad misma de la vida
para los hijos de nuestros hijos, tendremos que
mirar cuidadosamente, es decir, realmente queremos/
necesitamos
electricidad y a qué costo en recursos naturales
recursos humanos
necesitamos autos, cuando el petróleo
bombeado desde la tierra envenena la tierra circundante
por 100 años, bombeado desde el auto
envenena las ciudades apuradas, o prueba esta
estadística, los EE. UU.
tiene el 5% de la población mundial y usa más del
50% de los bienes mundiales, nuestra basura
contiene material para la supervivencia de incontables
naciones ‘subdesarrolladas’.