martes, diciembre 06, 2016

Diario de un poeta recién parado (XII)

... y que te mande un wasap una persona preguntando si eres tú el que acaba de enviarle una carta y un currículo, aquella persona con la que estuviste trabajando hace ya la tira de años en un sitio en el que no tenía nada que ver tu vida pero con el que podías seguir conspirando en la noche...

... en realidad tampoco es que te hayas implicado demasiado con todo esto ...

... sinceramente, creo que tus desapariciones son más un proyecto vital que una actitud ...

... jugar, no sé si se reduce a eso, lo dudo ...

... encontrarse a Tonino Carotone a altas horas de la madrugada y la primera imagen que te viene a la cabeza es una noria, la noria ...

... esquivar esa presencia que desea saber el porqué de la mayoría de aquellos poemas que se remiten a un dolor ya superado, masticado, deglutido e incluso excretado pero que en el rincón de la memoria aún perviven por la cuestión única y exclusiva del abono, del fermento vital y creativo ...

... le mostré el libro y me dijo, una vez que lo había leído, que le parecía sucio, confuso ...  lo curioso de todo ello es que había leído el libro como si fuera una única persona ... el primer libro que escribí y me autoedité en fotocopias hacía mención a varios personajes, en ningún momento hacía mención a mi mismo ...