Junto con su padre me muestra sus últimos textos.
Su padre lleva un cánula que le permite respirar
y habla a través de ella
y lleva una camisa floreada y pantalones cortos
y su voz rocosa y esquilmada por el tabaco
se escucha a través de la cánula
y los textos de mi amigo
tienen zepelines de vistosos colores
que interrumpen de forma abrupta, sin sentido,
al propio texto,
y él me mira, me escucha, con sus ojos vivos
y me pregunta "qué, qué te parecen..."
y yo respondo que sus dibujos de zepelines
gordos como salchichones
colores muy chillones
no me dejan ver el bosque.
Él, por si no se han dado cuenta,
es músico.
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