La chica megapíxel
pañuelo negro con perfectas calaveritas blancassobre su pelo rasta rosa y blanco-lunero
destellados plateados y grises
auriculares philips a juego azul-celeste blancos
¿modelo?
¿y ahora qué importa eso, tío?
ni se sabe ni por supuesto importa
entra aquí en el vagón del-junto-a-mí
y mirada de reproche de una compañera de colegio
o no tan solo una muchacha de su misma edad
(sí, creo, eso es, exactamente)
Megapíxel masca chicle
mochila Dolce & Gabanna
(no quiero hacer publicidad ni me interesa
pero es de imitación y no sé si es buena)
escucha con sus auriculares ¿qué?
¡nunca lo sabremos, tío, nunca lo sabremos!
... lo importante es que nunca lo sabremos
porque nunca me atreví a preguntárselo,
pero ahora... ¿quién es la adolescente megapíxel?
¡no importa nada!
solo que está frente a mí, y que me da la espalda
y que no es indiferencia sino algo parecido a curiosidad
(me estoy haciendo viejo como un mal pegado cuerpo de mampostería,
de hormigón que fuera armado ahora en migajas transformado
tal vez mi hija...)
masca chicle la chica megapíxel
masca chicle la chica megapíxel
es fácil este ritmo es muy fácil
¿qué escuchas megapíxel mientras mascas chicle?
no será Jimmy Jazz los que escuchas
no será Satta Massaggana for Jimy Dread
tan fácil que sorprende
tan fácil
megapíxel
fácil
megapíxel
rímmel no
no rímmel
su madre no le ha dejado pintarse una línea sobre sus párpados
"¿para qué quiere una foca aplicarse engrudo en las pestañas?"
le ha dicho megapíxel a su madre analógica
rímmel, megapíxel, rímmel,
qué fácil, difícil es ser adolescente ahora lo ha sido siempre
radiante de colores cuando todos fuimos grises o negros
somos jipis, góticos, ilustres, modernos, zara o gucci
perlitas en la oreja o rastas
perros-flauta, antisistema
sujetador talla 150 de color morbocrema
vibrador con mucha marcha
calzoncillos blancos de nuestros padres
cuando quiso y no le dejaron
vuelva usted mañana
hacer la revolución
chica megapíxel
y ahora a ti que té queda, qué vas a inventar,
con qué cuchilla vas a rajar nuestras mentes de cobardía bien acomodada
con qué telitas, zapatos, pelos, con qué pantalones, con qué mirada-lolita...
aunque... si te digo la verdad, chica megapíxel,
no llores más por el chico
que se te come el rimmel
río negro del amor
por tu mejilla rosácea
de rosae, rosae, rosas, rosarum, rosis, rosis.
Apuesto a que nunca hasta ahora habías escuchado a los Clash.
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