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sábado, julio 20, 2019


"Tanta puta bandera, tanta puta bandera. Los de siempre, siempre nos han tomado por soldados para sus guerras, para sus saqueos, para sus negocietes. 
Los políticos, los hombres de Estado justificándolo todo. Los bancos...
Soldados, hormiguitas bobas que se ahogaban en el charquito".

Raleigh Carsen, en su próxima novela. 

lunes, enero 14, 2013

LHDE (II)

Otra noche observo el perfil de la lechuza de Minerva que se adivina como si fuera un bajorrelieve producido por la fina cortina que oculta el fondo de armario que tengo frente a mí.
La lechuza me observa, o eso creo por sus enormes y redondos ojos fijos en mí, ojos sin pupila.
Poco tiempo después siento como todo a mi alrededor empieza a moverse y a cambiar de lugar, molestándome, por lo que al intentar poner fin a aquella algarabía constante y muy perturbadora decido (...).

(...) España (...)1585 así lo decía Juan Pérez de Moya en su Filosofía secreta, donde debajo de historias fabulosas se contiene mucha doctrina provechosa a todos estudios: «Desechada la corneja de la compañía de Minerva recibió la lechuza o mochuelo, porque esta ave ve de noche, y al sabio, entendido por Minerva, ninguna cosa se le debe esconder por encubierta que parezca; y porque así como esta ave está de día escondida y retraída en lugares oscuros, apartada de la conversación de las otras aves, así el sabio con deseo de la especulación se retrae a lugares solitarios, porque en la familiaridad y frecuencia de la gente no hay quieto reposo para filosofar; y porque el contemplar y considerar tiene más fuerza de noche que de día, y el ánimo muestra en este tiempo más vigor, por esto se denota esto más con estas aves nocturnas que con otras.»

El enlace AQUÍ

miércoles, enero 09, 2013

Los Hombres del Espacio ya están aquí

Un enorme feto descolgándose desde la lámpara del techo de la habitación
Sin brazos y piernas
Decidido a caer sobre mí mientras intento alcanzar no sé si el interruptor de la luz o las gafas
Que me proporcionen por lo menos una nítida imagen de aquello que se desprende de allá arriba
Y que solo podré esquivar echándome a un lado.