miércoles, septiembre 21, 2005

Los "frikis", algunos, se ganan la vida yendo a las encuestas, se presentan en platós de tv a horas muy de mañana para hacer de público, son donantes de semen, o se meten en cualquier programa para luego tirarse los trastos a la cabeza sin guión apenas, o bien tienen palabra y crean un blog, y se desgüevan con los colegas y se cartean, o también en Internet, o se dedican a llevar un chat erótico que mi amigo J. al que hace tiempo que no veo, se ha creado por la "pati" y le va, como su nave, y es capaz de no pensar en volver a la hostelería o por lo menos, por lo menos, evitar esos menesteres. Hay padres y madres de frikis que, por ejemplo, fueron altos cargos de la administración, algún militarote, algún almirantazo, algún presidente de la Confederación Hidrógrafico de cualquier cuenca de cualquier río, algún ingeniero con casa a media tarde, en penumbras y visillos en las ventanas, expectorante, y cama con dosel, o profesores de instituto con librerías hasta el techo, y polvo, y bombona de butano en la cocina. Los "frikis", los algunos, son amables, sonríen, muy habladores, dicharacheros, se vienen y se van con todo el mundo y a todo el mundo respetan y con todos están aunque algunos tienen su lado malo, su parte negativa. También podemos decir que buscan lo fashion dentro de lo anticuado: pantalones con pinzas, camisas con colorinchis a lo marlon brando en lo que fue su santísima isla, o camisetas de cuando adidas 68. Otros simple y llanamente visten como si su madre viviera todo el santo día en el ropero... y encima madre de cuando niño, es decir, para más inri la madre se ha quedado en ese estado mental de psicosis melancólica que no sé con certeza si existe, pero no me voy a meter en el google para buscarlo, ni a desempolvar el López Ibor que alguien me dijo que un cabrón, por lo que le quedaba de la antigua psiquiatría.
Los "algunos", los "frikis", son parte fundamental de la cosmovisión de nuestro tiempo que no ceja en su empeño de avanzar por el camino del progreso, la honestidad de espíritu y la verdadera conciencia de los valores ciudadanos, dijo otro alguno tras la máscara del político.
Si tuviera oportunidad de conocer a "un alguno" no dudaría en llevármelo a la cama, y no para calentarlo, dijo la mujer más mujer del mundo, o creyéndose la mujer más hembra total.
Pero si nos metemos en este mundo de las declaraciones podremos encontrar la de Isaac Asimov, magnífico escritor y empresario de la creación literaria: Habrá un tiempo en que un "alguno" sobrevivirá a todos los estados psíquicos, toda la evolución mental, el maravilloso desarrollo químico del cerebro y será, en sí, un "alguno" que habrá trascendido sin perder su elemental e intransferible "algunidad". En ese momento sabremos que el hombre, como especie, es tan inmensamente rica como cualquier ser del universo que pudiéramos encontrarnos.


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