Me he puesto un contador de soledades.
Ahora cocino un pollo al chilindrón.
Ayer nos bebimos dos botellas de vino blanco
Barbadillo
harto como estaba ya de la cerveza,
Por la tarde en el Boñar
un chico negro arrojaba el pan duro
a una de las papeleras del bar y recriminaba al camarero
que sólo le ponía pan duro
y el camarero contestaba:
"es lo que tienes por un euro,
¿dónde comes tú por un euro...
si ni siquiera te dan el agua gratis
en ningún sitio ahora?".
Y otra vez volvía a la carga el muchacho negro
y harto como estaba del pan duro
y harto el camarero, delante del jefe,
"Cuando hay hambre
no hay pan duro...
cuando hay hambre
no hay pan duro"
... y no vuelvas por aquí
te lo digo delante del jefe
delante de él.
Y el muchacho negro que parecía no entender
sonreía delante de todos nosotros
y arrojaba el pan duro a la cesta de los desperdicios
del bar Panduro.
Antes hubo un tipo con un pañuelo en la boca
que supongo que se había quiemado con la paella
y que le dijo al camarero:
"Tengo licencia de tiro en Cuatro Vientos,
¿te vienes?"
Delgado, viejo, alto, espigado
con una cabeza alargada como un poste de teléfonos.
Pasado mañana este blog cumple un año de existencia.
Recuerdo que por aquel entonces trabajaba en Gran Vía.
A doscientos metros del Boñar. Un plato de paella,
Un plato de alitas, un plato de cigalas por un euro,
panduro incluido.
Gracias Boñar por dar de comer al hambriento,
por un panduro, por un euro.
1 comentario:
Panduro
Pandora
Pan Euro
Publicar un comentario