
Este poema está dedicado a mí primero, por vanidad y envidia. Y luego al otro y a otros como yo.
También está dedicado a César Vallejo, que se sentó junto a mí mientras lo componía.
Cualquier botarate
relleno de espuma de cilantro
es capaz de redactar un gran poema
y alzarse al Olimpo
de los bohemios
que creyeron que el Arte huía
hacia umbrosos artificiales paraísos.
Cualquier memo vestido de ciertos trajes
muestra su enyesado boca
para la disposición correcta de los ritmos
y pensar así que alegra
vuestras aburridas vidas
llenas de trabajo, ocio, weekend
y polvos en el extrarradio.
Cualquiera o cualquiese,
sin embargo,
con atisbo aristócrata tirillas
sabe, después de la Básica,
escribir con sentido
máquina del qué decir, por qué y cuándo
para alegrar al respetuense
una noche de ingenio lagar
y brocha gorda.
Sí, y no me trollo,
cantar y caer bajo un cielo quebrado
de nubes sobre y de
peculiaridades sucesivas,
saber del mar sin amar
que es negación y letra
lenitiva,
y plagiar al buen maestro
que sorprende
adjetivo perfecto
sustantivo que exonera al verbo
y decir "nada conozco
pues nada sé"
tecnicado obituario y sed de 70 años.
Míralos que guapos componiendo
arrecabando bosques y funando horas madrugadas,
lívidos trastornos fútiles
séntiros emborrados
gafas y percheras
asfálticos presentes
20 minutos
y noche
un poema de mercado
y lisonja asegurada
y descansar cuando yo descanso.
La realidad es un marco perfecto
soporte, por supuesto: el papel
sin rayas, como debe ser,
y la cálida inquina
de escribir lo que vale
sin decir nadie.
Pero he ahí en el estruendo
temporal del situarse
y con codos de alegres tonadillas
figurara
que siempre es bueno
y hacerse hueco,
renombrar prismáticos y escafandras
de metáforas
y parecer dictado de un ser musa
de caballo pelón y diferente.
Me río de la poesía cosechada
en barbecho de dos años,
o cualquier cosa parecida,
me río de los fuleros
de cornisa desgreñada
de pálidos, ojerososos ritmos,
y os invoco a vosotros
que perdéis el culo
brillantes seductores del ser o nada
para alzar con vuestros ganglios,
imperfectos de terrón,
respecto de almibaradas bascas secas
el callar cuando la tinaja tripla la burbuja.
Os amo.
Que no os confundan clarines y clarinetes
de fortuna.
Reíd y llorad.
Palabra de insomne.
Madrid, 25 de agosto de 2006
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