Revista de loquemesaleamí Escribir es una peste. Un vastísimo refugio para mis tormentas diminutas
precioso y menos mal que el filo era romo y no puntiagudo, sino el latido se sesgaría amigo.
Sesgar... segar... soguear... cuerda... cordis... corazón. Justo junto al pericardio, eso creo, Voltios. Pero está ahí.
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2 comentarios:
precioso y menos mal que el filo era romo y no puntiagudo, sino el latido se sesgaría amigo.
Sesgar... segar... soguear...
cuerda... cordis... corazón.
Justo junto al pericardio, eso creo, Voltios. Pero está ahí.
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