miércoles, agosto 16, 2006

Aquel crío tendido sobre la piel de una sábana duerme y sueña mientras en el salón de casa suena T-Rex y salchichas frankfurt esperan en la nevera para ser devoradas.

Mis gafas perdidas en cualquier lugar del mar mediterráneo o del océano atlántico o sobre la superficie de un barco pesquero tras la recogida de la enorme red donde calamares serán cocinados para el disfrute de algunos.

Te metiste con las gafas puestas en el agua
llegó un pulpo y se las quedó.
Braulio y sus tentáculos.

Te colgaste un alga del pelo a modo de redecilla
pero te duró solo una tarde.
Ibas de cerveza en cerveza,
la gente muy tranquila
No hay ninguna prisa para ser libre.
Aquí hacemos lo que nos place.
La gente te mira a la cara sin pudor.
Nadie se esconde.

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