La Muerte también se alimenta con cubertería de plata
Abro la alacena donde aún se conserva limpia y bien abrillantada la cubertería Christoffle de mi abuela.
¿Cuántos que nos dejaron para siempre se habrán alimentado día tras día o en fechas señaladas con cualquiera de estas piezas?
Justo en aquel momento te acercaste por detrás y me dijiste en un susurro, mientras admiraba el brillo ceniciento y limpio de la plata:
"¡Qué pena!... ¿ves?... ¡no está completa!"
2 comentarios:
así es alf, a mi me pasa con la cristalería de mi madre que esta en el mueble del salón y que a su vez era de su abuela, y macho, muy bonita, pero ni una gota de vino hemos probado con ella.
Pudo suceder así: opalazon.blogspot.com
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