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viernes, diciembre 01, 2023

Un amor, de Isabel Coixet

pensamos demasiado,

¿pero aún no construimos el signo que salva?


seguimos decididos en la guerra

y entre la tiniebla y la muerte nos movemos,

nos empeñamos en la traducción, pero no en la danza

como bailan los astros sobre nuestras cabezas.

El enigma se yergue inabordable 

como un rastro de siglos, 

y ni siquiera la tierra es capaz de mancharnos 

las manos, la sangre. 

Acompañamos incluso a los animales en nuestra derrota.

Sigue siendo el festín de la carne. 

Confundimos el paraíso con el placer 

y lo embutimos de derrota. 

La celebración sagrada es un ruido momentáneo 

que ya no muestra su labor,

ahogada en la retorcida rutina.

Hemos vendido el ritmo al usurero, 

y la máscara se pudre en el alcanfor.

Dormís... no despertaréis, para vosotros 

estaba el brío de la vida. 

Para vosotros.


II

Contemplo la piedra como si fuera mi hermana. 

Observo a la luz como a mi madre.

Agito el hueco del silencio en mis palabras.

Pregunto a este presente que se me ofrece

si no fue vestido con las ropas del pasado, 

pues su cuerpo envejece y se cubre

de las baratijas acostumbradas del reloj 

y de su respiración de horas, minutos y segundos.

Lo fecundo sería deshacerse de todo ello y vibrar de nuevo,

pero de verdad, vibrar.




jueves, septiembre 05, 2019

Perros pequeñajos

Después de ver la película Paterson de Jarmusch, me hago la siguiente pregunta:

¿Qué les pasa a los perros pequeñajos con los poetas?

Me explico (atención Spoiler):
En la película de Paterson, el perro, pequeñajo e inglés, que en la película se llama Marvin, el cual recibió posteriormente un premio por su interpretación (Premio Palm Dog), devora, destroza, reduce a la mínima expresión el cuaderno ("Cuaderno secreto") donde Paterson, el personaje principal, escribe sus poemas.
(No sé si fue Valèry quien dijo que un cuaderno donde se escriben, o donde se recogen los poemas debería sufrir los embates propios del uso; es decir, que si se tiene que deshojar, se deshoje. Si tiene que perder sus pastas que las pierda).
De la identificación directa entre personaje y ciudad (aparte de que William Carlos Williams fuera de esta misma ciudad, como lo fue Allen Ginsberg) podemos decir: ¿hasta qué punto un poeta puede ser la ciudad o una ciudad puede ser un poeta? ¿El pulso, el latido, la mirada de una ciudad, su corazón o sus tripas son elementos a tratar por un poeta? Leamos pues, por ejemplo, algo de situacionismo y nos daremos cuenta de la importancia de esta, ya desde Baudelaire y de la aparición de la burguesía urbana -así como del personaje del flanêur- de la ciudad como un ser vivo en sí.

Y, por otra parte, el perro que ladra de manera furibunda hacia el busto de César Vallejo cada vez que pasa por delante de él.

La Asociación de Perros Pequeñajos (APP) contesta:
La utilización del término "pequeñajo" es ofensiva, pero ante su pregunta solo podemos decir que dos perros pequeñajos no representan el conjunto de los perros pequeñajos por dos más una (1) razones:

  1. Somos muchos y dos son una muestra ínfima, por no decir pequeñaja.
  2. La mala hostia que bien puede tener un Dogo, por ejemplo, la tenemos concentrada en en este cuerpito que nos ha dado la naturaleza, que es sabia, y que por algo será. 
  3. No nos sentimos especialmente furibundos contra los poetas. Entre los perros, ya sean pequeñajos o no, hay perros de todo tipo: perros pastores, perros policía, rastreadores, perro que fuma, guía, antisistema o perros-flauta, etcétera, e incluso perros-poeta como fue el caso de...(2).
  4. Nos haría mucha gracia el que se nos considere "Antipoetas" pues así nos encontraríamos más cerca del gran antipoeta Nicanor Parra.

(1) Según la APP, al igual que el 13 se considera número de mala suerte para el ser humano, el 3 es para los perros. (Aunque no queda muy claro si es solo para la APP o para el conjunto de todos los perros).
(2) La hoja siguiente se ha extraviado. 

lunes, octubre 29, 2018

Guest, José Luis Guerín

Una mujer peruana, una anciana ciega, en una chabola de las afueras de Lima, el extramuros en los que se convertirán en unos años todas las grandes ciudades europeas a modo de distopía donde la miseria, la locura y la lucha por la vida se darán cita diariamente. 
Guerín con su cámara, invitado una vez más a un festival de cine, se ha alejado de manera consciente de los tránsitos y lugares habituales por los que discurren los acostumbrados turistas. Se encuentra ahí. Se ha alejado de la Ciudad, para atravesar todo tipo de situaciones y lugares, para internarse. (Me recuerda a ese periplo y documental que realizó García-Alix, donde incluyó sus imágenes y sus letras, con su cámara a cuestas, por las afueras de la gran ciudad china, donde descubrió enormes y altas moles de cemento donde vivían miles de familias hacinadas). 
Una anciana ciega. Un rostro ajado, un palimpsesto vivo donde han concurrido miles de historias vivas. Le dicen que tiene una edad indeterminada pero que seguro sobrepasa los cien años. Guerín decide preguntarle: "¿Qué es lo mejor de la vida?", a lo que la anciana le responde finalmente: "La claridad del día, la luz que tiene el día". Se levanta y se encamina fuera de la casa. Una casa baja que comunica directamente con la calle. Se encuentra junto al portón. Casi ya en el umbral vuelve a repetir: "La claridad del día". Fuera, es todo gris y no deja de llover.


(Somos invitados a esta
la vida,
un chispazo momentáneo de conciencia,
un ser entre Nada y Nada.

"Invitado", reza la credencial junto a la mesilla.
Cuatro paredes y un segundo para recordar
o decidir dónde estamos, incluso
hasta quiénes somos, qué hemos venido a hacer aquí
y si realmente he despertado.
La sensación es ineludible. Estoy aquí, ahora,
soy un invitado a un nuevo día.
Fuera, la claridad se entromete,
inunda mis ojos, mi conciencia.
¿Realizaré las labores acostumbradas,
araré de nuevo mi campo, amaré a los míos,
respiraré con calma al atardecer,
me podré al fin reconocer en mis manos,
en los ojos que amo,
en el cariño que prodigo...?

Soy un invitado,
un pasajero que transita sin un destino
prefijado, que debe encontrar cuál es el motivo de su viaje
ya sea en los que conmigo marchan o con los que me encuentro,
en los lugares que visito y abandono, en lo que aprendo,
en los ruidos, sonidos, olores y colores que me inundan
y hasta sabores, que regalan o destrozan mis sentidos...

Soy un invitado.
"Bienvenido", me digo.
"Espero que disfrute de la estancia", aclaro con cierta sorna.
"La claridad del día", vuelvo a repetir.)



"Guest" - José Luis Guerín from Sílvia Nadais Sousa on Vimeo.

miércoles, octubre 24, 2018

Definición de baile

Una taberna en mitad de la nada, anclada en el centro de la gran llanura húngara. El tabernero apaga la estufa que proporciona calor a la estancia con un golpe de agua. "¡Hora de cerrar!" -grita una noche más. Un hombre embriagado rueda por el suelo al querer levantarse. En su interior, la luz fría de un fluorescente sobre la barra y unas bombillas iluminan la escena.
El joven poeta Valuska define el baile como el infinito girar de las esferas, y la vida, y la condición humana en el inmenso vacío.  




lunes, septiembre 10, 2018

Películas

-No..., no recuerdo cómo se llama aquella película en la que, en la que...

Están acodados en una barra de un bar. Apoyado en la repisa del fondo, donde se han colocado unas cuantas botellas de vodka, el camarero parece mirar lo que pasa por la calle, ausente de la conversación de sus dos únicos clientes.
Creo que eran dos hombres. Uno de ellos se queda mirando al vaso en completo silencio durante unos segundos y... no puede reprimir el llanto, pero antes de echarse a llorar, le dice al amigo, aunque no recuerdo bien si son amigos o era un extraño con el que estaba compartiendo una copa..., le dice...

-¿Qué le dice?

-He vivido enamorado de una mujer durante 30 años y solamente, al final, me di cuenta de que ella no me había amado ni un solo minuto...


martes, abril 03, 2018

La vida de Brian

El sábado pasado, después de comer en casa de mis padres y cuando nos dedicábamos al venerable arte del zápin mi madre y yo, discurriendo por las habituales películas de Semana Santa, dimos con La vida de Brian. Y ahora es cuando se podría haber sustituido por: "cuál fue mi sorpresa cuando en la programación televisiva encontré esta joya ¿irreverente? del cine religioso...", pero no, no es el tema, me resulta tambnién curiosa la reflexión que se hace en el enlace (AQUÍ) sobre la apertura de foco de los Monty Python, es decir, no hablamos de Jesucristo sino de un tipo al que confunden con Cristo. También nos viene a contar el sentido de la última frase y su relación con George Harrisson quien financió finalmente la película

miércoles, febrero 28, 2018

Febrero is over

Termina ya febrero y Camilo ha encontrado trabajo pero no, falsa alarma, todavía no. Está lloviendo a mansalva. Durante toda la tarde y la noche anterior el país se ha cubierto de agua y de nieve, aunque no lo parece porque desde aquí se ve que el agua aún no chorrea por las paredes del edificio de enfrente. No sabemos si al sur le ocurre lo mismo.
Camilo ficha en el paro. Camilo escucha a Leonard Cohen, Ten New Songs. La de veces que habrá escuchado este disco en una cassette hasta que se le cayeron los cachitos de hierro y cromo, hasta que se le estropeó el mismo reproductor que utilizaba cada tarde o cada noche después de cenar, leyendo en su larga y extraña tranquilidad. El tema "Alexandra Leaving" le parece especial, mágico. No sabría cómo definirlo. Es paz. Es amor del bueno. ¿Ves?, ya lo estás fastidiando.
Le viene a la cabeza la película de De Sicca Milagro en Milán, la empatía del personaje principal, Totò il buono, su preocupación por los demás, a pesar de la maldad o la defensa de lo poco-suyo de algunos. ¿El milagro ocurre porque se encuentra petróleo por casualidad en un descampado ocupado por desharrapados, pobres, gentes expulsadas de la sociedad o porque hay una persona que es capaz de ver la posibilidad de cambiar todo eso, ofreciéndoles y ofreciéndose la esperanza necesaria para seguir soñando? Sí, amigo Camilo, ¿cuál es el milagro?
Ayer reflexionando sobre la película Mars y recordando otras reflexiones, recordé las palabras de un gran divulgador de la física teórica como es Michio Kaku quien hablaba en Universos paralelos (fantástica la edición de Atalanta) de la unión de los seres humanos en la búsqueda y uso de una gran energía que posibilitara el desarrollo de la especie para su no extinción y para la consecución de una energía suficiente a su vez para los viajes interestelares, lo que choca frontalmente con la carrera espacial que llevan diferentes naciones porque esta se basa en la competitividad fundamentalmente. La competitividad está bien, pero ¿qué me decís, por poner un ejemplo que espero sea incorrecto políticamente, cuando la gallina se queda petrificada ante dos montones de pienso? El ser humano, visto lo visto hasta ahora, está condenado, y no es pesimismo, es tener las cosas medianamente claras para darse cuenta de que no hemos evolucionado lo suficiente. Nos falta un hervor. Estamos todavía en el árbol, masturbándonos o arrojando mierda al congénere de abajo, lo que está bien, sí, puede ser divertido, pero luego que no se venda en las megaproducciones cinematográficas el buenrollito ese de la humanidad.

miércoles, noviembre 29, 2017

El león de la Metro

El león
sobre el bidón de reciclaje
de papel
busca trabajo.
Al llegar la noche
duerme y sueña
cuando aún era joven
y rugía al principio
de cada película de la Metro.
"No ha sabido reciclarse",
aseguran con una mezcla de fastidio
y conmiseración.
Pero, ¿cómo se recicla un león atrapado
en un personaje?
¿Acaso la cigarra se pudo reciclar en hormiga?
Por la noche el color del ralo pelaje
se confunde con el viejo cartón.
Nadie lo descubre.
Nadie desea descubrirlo.
Sólo tienen ojos para la recién estrenada
Navidad.
Duerme con tu melena blanca,
con tu apagado rugido
con tus desgalichadas
patas.
Ni siquiera las ancianas hienas
que fueron antaño tan serviles
han sobrevivido.

viernes, octubre 20, 2017

Ghost History

A Ghost Story, una película que nos habla del amor como una súpercuerda.  (Atención spoiler)

El amor pervive por siempre, incluso más allá de la muerte de uno de los personajes principales. 
Él queda como un fantasma que incluso llega a reduplicarse. Es, en ese momento, cuando accede no a otra dimensión, que así es, sino a contemplarse a sí mismo en un antes y en un después: dos planos paralelos que se atraviesan por medio del amor hasta que se consigue encontrar el mensaje revelador que se esconde y escondió ella en una de las jambas de la casa. Se pueden así vislumbrar los dos universos paralelos, la comprensión de un plano o dimensión la una junto a la otra. La explicación, la charla de uno de los personajes durante una fiesta en la casa donde habita el fantasma, ofrece o aventura de la trama pero no el todo de la misma. Y así ocurre con los planos de la realidad, con las diferentes dimensiones a las que accedemos. 
Mensaje de Esperanza: No sabemos absolutamente nada aún de en que lugar estamos, eso es lo que ocurre, comenzamos a abrir los ojos, a saltar del árbol descolgándonos como homínidos no con nuestros brazos sino con el pensamiento. Llega la revolución permanente del ser humano. Queda mucho trabajo por hacer durante miles de años, pero nos creemos que ya abarcamos una gran parte de ello... como el niño aquel que al haber leído un libro, haber viajado a otro lugar cree conocerlo todo, cree abarcarlo todo de manera tan satisfactoria como engañosa. ¿El antropocentrismo tan pueril puede ser de ayuda realmente a la supervivencia del ser humano?

jueves, agosto 17, 2017

DdA-VII


El otro día un amigo me pidió que le recomendase una película, y no caí en la cuenta de que esta le hubiera podido dejar suficientemente intrigado, suspendido, cariacontecido y sorprendido.
Recomendaré esta película: Yo.
Una película sobre la alienación laboral y de identidad.
Brendemülh está muy grande. Una película lo suficientemente sórdida como para hacer reflexionar a cualquiera. Una película que creo que ha pasado desapercibida.
Según otros, neogótica.
(Otra película que me impactó fue Las horas del día, protagonizada por este mismo actor y dirigida por Jaime Rosales. El giro absolutamente espectacular de la historia deja sin respiración a quien la ve.)

Tengo que actualizar el currículo.

viernes, marzo 24, 2017

Una de las películas que más me han impresionado y, me atrevería a decir, una de las que me ha impresionado más cuando era un niño fue y ha sido El hombre menguante. En ella se detalla el angustioso viaje de un hombre hacia la pequeñez, hacia la presunta desaparición. Y digo presunta porque al fin y al cabo es un viaje hacia la comprensión de lo infinitesimal, es decir, hacia el proceso por el cual un ser humano viaja a lo más pequeño, NO HACIA LA DESAPARICIÓN sino hacia la comprensión más vívida de lo que nos podría pertenecer: la NANOTECNOLOGÍA. Y es en esto  cuando me detengo y me pongo a reflexionar en cuanto a persona que piensa. Un campo abierto y esplendoroso del pensamiento humano y universal. Una veta incomparablemente rica, fecunda, inabarcable y maravillosa que en todas las disciplinas hemos de observar.
Cuando se nos presenta este campo, este jardín nos preguntamos qué es lo que podemos observar, qué es lo que podemos mirar. Solo CREACIÓN. Como seres humanos en este campo, amplitud.
Porque nos debemos a nosotros mismos el hecho de comprender lo más pequeño para poder seguir creciendo.

martes, enero 10, 2017

Paterson



Ayer vi Paterson, de Jim Jarmusch. En sus últimas películas se dan cita los poetas. De alguna manera los poetas es un tema recurrente en sus películas, ¿no es, de alguna manera, Roberto Benigni un poeta juguetón en Down by law? ¿Qué me decís de Sólo los amantes sobreviven y sus vampiros sobrevivientes al aburrimiento del mundo? Por ejemplo. (Los guiños, también, a la cultura árabe gracias a Laura, la creadora de amuletos, sueños y símbolos circulares; sí, la mujer de Paterson que quiere ser cantante, y por extensión el amor de Petrarca como es el de él). 
Salir de la realidad para construir su propia realidad, su territorio, no como propiedad sino como “casa del ser”. Un hombre es una ciudad, ¿de ahí Paterson? Leyendo a Bocaccio y su Vida de Dante vuelvo a encontrarme conque lo sagrado está presente a la hora de definir con qué se emparentan los y las poetas, es decir, son o se encuentran alrededor de los sacerdotes paganos, o algo por el estilo. En un principio fue el Verbo, o el logos que dijeron antes los griegos, y antes de ellos... La articulación del pensamiento y del presentimiento. Ya tenemos auctoritas, lo dijo Bocaccio, etcétera. Por eso los recitales son lugares donde se puede llegar al sermón, no lo digo de manera peyorativa. Descifrar la realidad, descifrar, revelar el mundo… pero pronto fue aprovechado por ciertas mentes para un beneficio y surgió el brujo, el hechicero, con su poder y su jerarquía. Un hombre, una ciudad.

(Traducir un poema es como si te ducharas con un chubasquero)

domingo, noviembre 27, 2016

Loopers

Aquel cuento en el que se narra el encuentro entre el Borges viejo y el Borges joven sentados en un banco de Buenos Aires se produce como solo el cine puede hacerlo: en una cafetería american dinner (definámoslas así, se me ocurre, pues seguramente tienen un nombre característico y yo no caigo en la cuenta) en una ciudad del futuro en la que actúan una serie de personas como los loopers que se encargan de eliminar a determinadas personas que han sido "transportadas" por una máquina del tiempo hasta el mismo tiempo-espacio de los susodichos loopers.
Por física teórica se sabe que transportar a una persona de un tiempo a otro supone el uso de una energía superior a la energía que se utiliza en un acelerador de partículas, por lo que en la película se dice que las grandes corporaciones disponen de ella. Pero por otra parte están las palabras del gran S. Hawking sobre los viajes en el tiempo que nos aclaran que si esto se hubiera producido ya, es decir, la existencia de máquinas de tiempo en el fututo, se producirían auténticas hordas de turistas temporales (evidentemente se trataría de los más multimillonarios) al presente... pero pongámonos en el caso de que ese derroche de energía que se debe utilizar es proporcional a que cada átomo del "paquete" debe corresponderse con el uso de una energía determinada, esas hordas se convertirían en unos poco individuos con muy poco equipaje.
Volviendo a lo anterior, y a los loopers y de cómo estas películas tienen un mínimo de asesoraminto científico, de hecho todas las películas que se precien precisan de una mínima documentación, el hombre venido del futuro solo tiene una nebulosa de eventualidades en su cabeza nada que ver con lo que pueden ser recuerdos.
Por otra parte no sé qué estoy haciendo hablando de esto cuando podría escribir sobre Rita, Leonard Cohen, Marcos Ana o Fidel Castro. El siglo XX está acabando.

viernes, octubre 28, 2016

C. Marlowe, Shakespeare y los amantes

Hace cosa de un par de meses vi la película Sólo los amantes sobreviven, de Jim Jarmusch y me quedé prendado con el personaje de Cristopher Marlowe que interpreta John Hurt. Marlowe, que vive en una pequeña ciudad de Marruecos, ya sea Tánger o Marrakech no recuerdo, sigue escribiendo teatro y recordando aquellos años de escritura con W. Shakespeare con el que ajusta cuentas muy noblemente, pero sabiendo que la gloria y el reconocimiento a su obra no se verá nunca... aunque ganas tiene, por supuesto.
Hoy leo un artículo que reza: "Confirman que Shakespeare recurrió a un poeta para escribir". Pues bien, parece que poco a poco se le va reconociendo la coautoría con W. Shakespeare, que hay justicia poética (aquí me arrogo la potestad de decir que esto es cierto, es decir, la coautoría de ambos escritores, que por cierto es un tema del que se venía hablando hace ya mucho tiempo, no sé si llegaría a los cuatro siglos) o que C. Marlowe sigue "vivo" y ha decidido darse un último gusto antes de desaparecer... quién sabe.
Y también me acuerdo de los libros de Leopoldo María Panero con Félix Caballero, por ejemplo, que apenas tiene que ver con lo anterior pero me gusta tenerlo en cuenta de vez en cuando pues también se trata de una coautoría que quedará para siempre.

viernes, julio 15, 2016

Verano

Vivo frente a un enorme supermercado
de grandes letras gorditas
que lucen sin agresividad por las noches,
y con pocos libros y memoria alguna
que pierdo al cabo de 10 o 15 páginas.

Hay una ausencia casi absoluta
y preocupante de tráfico.

Cruzan, delante de mi balcón-ventana,
por la rastrojera,
jóvenes con pantalón corto
y tranquilos solitarios árboles bajos
que apenas dan sombra
porque aún no tienen ni tres años.

El cielo azul parece una camisa de fuerza.

Me gusta escribir,
rascarme la cabeza,
mirar por la ventana,
encender y apagar la TV
de manera intermitente,
y pasearme un par de horas
fijándome con cierta discreción
en las personas que encuentro
hasta llegar aquí.

La tarde se me ha echado encima
viendo un video con un discurso de
o hablando con un amigo
que ha vuelto de Nueva York,
o en recordar que debo regar las plantas
de aquellos colegas
que se han marchado
de esta ciudad de mil demonios
lo que me ha dado por pensar
de un tipo que durante el verano
ocupaba por la cara casas vacías y las habitaba
imaginándose otra vida,
o en aquel relato de John Cheever
que recorre
de piscina en piscina
toda su urbanización.
No sé si plantearme esa vida este verano.
Es evidente que no.
Lo difícil será volver a la normalidad:
buscar trabajo, dejar de escribir estupideces
y saber que este verano
pasará otra vez más
de forma inadvertida.

martes, mayo 17, 2016

Diario de un poeta recién parado

¿Parado? Oh, no, musas del averno. Nunca.
Me he levantado un poco más tarde de lo habitual, pro no mucho más tarde. He ojeado las alertas de Google. He colgado algunas en Facebook. He puesto música Fusion Lounge. He recogido la habitación. He fregado los platos.
La nueva película de Jarmusch nos habla de W. C. Williams o un trasunto de él. (Qué poco me gusta esta palabra). Por lo que he leído, Jodorowsky ha hecho otra que me parece otra vuelta de más a su egolatría. Prefiero a Arrabal.
Dos días antes de cumplir 45 me mandaron un mail en el que me comunicaban mi cese de actividad para con la empresa (para decirlo así, por decirlo yo así, quiero decirlo así) como si me hubieran conocido hace un par de días cuando llevo 5 añitos, que se dice pronto, trabajando con ellos. Todo un detalle. Ahora escribo este Diario que no sé cuánto durará, supongo que sólo hoy, como ocurre con las cosas que empiezo sin mucha fe. Desde hace tiempo vengo pensando que se generan llamaditas a la ausencia de trabajo remunerado para la "recreación" de uno mismo, pero hay demasiadas mierdas de autoconfianza pululando por ahí, hay demasiado "comodoticio", además no quiero venderme, ni me sé vender porque cuando lo he hecho mi cara se ha vuelto contra mí para devolverme un rostro que no era el mío, a pesar del placer que pudiera producrime estar vendiéndome como el que más. Ahí dejo la metáfora.

Voy a contaros mi vida,
soy poeta,
me puedo desnudar.
He de desnudarme.
Lo hago.
Me tenéis que soportar.
¿Qué mas queréis?
No sirvo para ser un beatnik de
jolgorio en parque o plaza.
Ginsberg, sálvanos de los nuevos beatniks.
Ginsberg, deja de pasar papelitos detrás de Bob Dylan
y sálvanos a los que creemos en las barbas sin barba,
en los pelos largos sin filtro,
en la policía sin policías.
Ginsberg, sé que nos dejaste hace tiempo,
pero tus gafas, pero tus ojos,
pero tu boca carnosa, pero tus orejas
(¿nadie conoce ya tus orejas?),
serán capaces de decirnos, ¡basta, hermano!,
aquí tienes tu propia palanca
para extraer tu luminosa alma,
utilízala, como un calzador de luz,
la usaré y las bellas mujeres maduras
que no te conocieron cuando aún pisabas el mundo
me amarán, o no, pero yo les diré,
una noche en un bar junto a un café y una bonita conversación,
"vente conmigo, deseo abrazarte lo que queda de noche".

miércoles, septiembre 23, 2015

Las más bellas películas o El espíritu de la colmena

Películas que aun pareciéndote excelentes,
que te han parecido enormes,
se olvidan fácilmente.

Recuerdas algún retazo,
alguna parte la cual,
por lo general,
más sorprendente,
se te ha quedado grabada,
y cada vez que la intentas recordar
o te preguntas,
dices,
piensas...
"¡Ah!, sí, aquélla...".
Para luego
reconocer
de inmediato
por qué no la recuerdo por entero,
por qué se me ha olvidado casi todo.

La vuelves a ver.
Tal vez sea demasiado pensarla punto por punto,
como una luz maravillosa
que te iluminara toda la noche
desde un lugar
que no aciertas a descubrir
o no reconoces.

Las películas,
como una buena historia,
salvan.
Nos salvan
incluso
de nosotros mismos.
Recordadlo
si queréis
sobrevivir.
El infierno
debe ser
un enorme abismo
de indescriptible tristeza
sin historias.
No hay amor, por cierto.  

jueves, enero 22, 2015

W. G. Sebald y Alfons Jørgensen

El otro día vino a comer a mi casa una amiga. Una amiga con gato, sin hijos, sin pareja, pero con libros y amigos. Comimos en el salón y me comentó que tenía muchos libros pero yo le negué este hecho porque es mentira. Tengo los libros apilados pero nada más. Hay un enorme espacio vacío en mi casa. Los pasillos, por ejemplo. Además, me cuesta imaginar cómo podría llegar a ser una mudanza si, llegado el caso, me fuera de aquí. Recordé entonces una película en la que un crítico y poeta llamado Alfons Jørgensen se hace amigo, colega, compa o confidente del protagonista de la película llamado Elling. Elling es un tipo que ha vivido toda su vida metido en casa con su madre, sin conocer a otra persona más. Su madre se ha muerto y él, al no poder enfrentarse con la sociedad, con lo que hay afuera, se le ha internado en un hospital y luego en una casa de acogida con otro personaje completamente diferente a él, pero también con serios problemas diferentes de adaptación. Problemas de adaptación y habilidades sociales y brotes de ira y malos humos y vete tú a saber. Alfons es un tipo simpático que chasquea los dedos antes de echar una buena meada. Un tipo que agradece la sinceridad de Elling cuando éste se indigna en un recital de poesía pues Elling con sus poemas, porque ha decidido ser poeta y escribir lo que le pasa, no soporta a fantoches, es decir, ¡vamos!, como que van a la moda de la afectada desesperación, la fachada, lo más de lo más, lo sucio y lo gritón. Lo vacío. El ego, imagino. Alfons ha perdido hace poco a su mujer y se ha quedado varado como su precioso y antiguo coche en el garaje de su casa. Pero su casa se encuentra atestada de libros. Completamente repleta. En las habitaciones, en los pasillos, sobre las mesas, en el cuarto de baño... pero un día se pega una buena toña porque los libros le hacen que su propia movilidad sea escasa, más bien tirando a deficiente, y tal, y es evidente que, en una persona de su edad, la recuperación va a ser mucho más lenta. Pues bien, los tres saben salir del agujero en el que están porque cada uno sabe cómo hacérselo, cómo salir de allí, cómo auparse para saltar el muro...

(Y aquí no voy a escribir una conclusión como si fuera esto un examen de Comentario de texto de la selectividad)

(Actualizada a las 9:48 de la mañana)

sábado, abril 12, 2014

El reportero, de Antonioni

Está película me dejo KO durante unas horas. Una película preciosa, hermosamente triste y que solo un
director con el pulso bien temperado podría hacer. Una película tan real que duele. La sencillez, la precisión es tan desnuda que es incomparable. Con un actorazo de excepción como Jack Nicholson, aún joven, pues se rodó en 1975, hace las delicias de aquellos que recuerdan ese Madrid o Barcelona o de los pueblos de España de aquellos años... La actriz, por cierto, tan frágil pero tan dura porque acompaña hasta el final al prota, es la de El último tango. Más información en este blog de donde he extraído la imagen.

viernes, septiembre 27, 2013

Cine gratis

Cine gratis desde mi balcón en calle Mesón de Paredes. Despertar en Lavapiés ha dejado de ser una experiencia antropológica. Hemos pasado de ser testigos presenciales de robos, pugnas y reyertas, con magnificas demostraciones de artes marciales, entre el camarero chino de la esquina con bebedores de distintas nacionalidades, hasta observar perplejos una espléndida pelea psicológica, entre dos enormes señoras de etnia gitana. Una de ellas, al ya no poder más con la presión grita: “Policía, policía, policía” cuando “los efectivos del orden” llegan, la más obesa de las señoras gitanas se acerca al rostro de la otra y le grita a todo pulmón: “Que te lleven al manicomio loca de mierda” La policía sonríe con los mismos ojos cinéfilos de los demás espectadores. ¿Qué genero cinematográfico tocará mañana?

Jorge "Coco" Serrano