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miércoles, marzo 06, 2024

Eugenio Castro, in memoriam

Me gustaría dejaros un artículo que acabo de leer sobre la figura del recientemente fallecido Eugenio Castro. 

Me ha enviado el artículo una amiga. Me ha parecido tan lleno de cariño que he decidido aprovecharlo para construir este pequeño homenaje a su figura y en su recuerdo. Necesitamos más personas libres y hermosas como Eugenio, qué pena que se vayan.

Con todo mi cariño hacia la persona de Eugenio, en su recuerdo.  

En memoria de Eugenio Castro – LOS NIÑOS PERDIDOS blog de Emilio Santiago Muíño (enfantsperdidos.com)

lunes, noviembre 20, 2023

Un mensaje de 22 de mayo de 2005

El Blogger ("señor que mira") me informa que no trato con un blog que hice en 2005 (¡y este fue el primero, el original, el ubérrimo!) por lo que debo migrar sus datos. 

No solo eso sino que solo he corregido una cosa: el apellido del poeta Tristan Egolf al que alteré sin querer su apellido. Error. Todo lo demás permanece igual. 

domingo, mayo 22, 2005

Roger Wolf&Tristan Egolf

I LOS ZAPATOS DE ROGER WOLFE

Me encuentro que estoy muerto
y que leo a Roger Wolfe
que se pregunta lo mismo,
escrito se encuentra en páginas naranja.

Me encuentro,
puedo fundirme a esa pared
hablar con aquel árbol...
pero no hay árboles
ni esquinas,

Nada... que estoy muerto.
Aceptémoslo.
No podré hacer ya más ventanas,
Ni aquel poema a los zapatos de Roger Wolfe,
¡lástima!

II Y así que yo me encontraba en estas cuando oí al otro lado se acercaba, al otro lado de la pared, por el pasillo... se cerró la puerta del ascensor y los pasos, los pasos al otro lado, la llave que se introduce en el ojal de la puerta y abre la puerta y mi puerta se abre y aparece con un par de bolsas llenas de libros. Antes me advierte que ha hecho una pequeña locurita, y tal.

III Convirtiendo la tierra en un odre gigantesco
de sangre purulenta
que al punto revienta en la cara
para que algunos, encima, se relaman.

La poesía enseña la sensibilidad para entender al otro.
Francisco Brines.


IV El último poeta, un tal Egolf,
ha muerto en el estado de Pensilvania
víctima de un disparo en la cabeza.

El señor Egolf nació en 1971.
El señor Egolf dos libros en la editorial Mondadori.
El señor Egolf "escritor radical estadounidense nacido en Madrid”
reza la esquela de EL PAÏS
domingo quince de mayo de dosmilcinco.
El señor Egolf“su creatividad siempre iba por delante de él,
pero en algún momento empezó a desmoronarse”,
“siempre llegaba al límite de lo que hacía”.

Hay una muchacha. Hay un violín.

El señor Egolf sin calcetines tocaba la guitarra sobre un puente de París
para buscarse la vida que la muerte llega sola,
y el último resuello de la suerte: el hijo de Modiano
un café y publicación en Francia...
¿lo veremos en los atestados cajones del Rastro madrileño un buen día,
sol y gente?

El señor Egolf entre un grupo de personas, todos en tanga,
julio de dos milcuatro,
emulando a la infame foto de la cárcel de Abu Ghraib,
Realizando una impecable pirámide entre un impecable mitin de apoyo a George Walker Bush.
.
Señor Egolf... Si esto es ser “escritor radical estadounidense”
nos encontramos, realmente,
en una sociedad terriblemente enferma.
Señor Egolf... ¿evitaremos el contagio?
DISOLVED CON VUESTRAS PALABRAS LO QUE OS HIERE POR DENTRO.

sábado, mayo 21, 2005

poesía y aguarrás

Mi compañera de curro se pira una hora y media antes. Estoy por pillarme un pedo esta noche. Para seguir con el de ayer. Os doy uno de mis relatos para que lo disfrutéis. No quiero ser pesado porque he creado un blog hace diez minutos y no recuerdo ni el número de pie que uso.
Un chao,
Al.


El agua resbalaba por su gabardina negra. Esperaba impacientemente a su chute diario mientras se fumaba un winston. Pensó que les deberían de pagar a los escritores por hacer publicidad en sus cuentos, además, cuando se espera al chute diario se piensa en cualquier chorrada. Su cabeza ya no daba más de sí. Sintió el metro pasar bajo su sexo por un cosquilleo ridículo. Recordaba aquel concierto en un café decadente y tonto. Fue hace ya muchos años cuando salía con aquel niñato de aspecto frágil pero distinguido que le escribía poemas y le miraba a los ojos con cierta insulsez que le hacía gracia. Pequeños recuerdos que se deshacían al contacto con la lluvia. Ella también quiso ser escritora, ella también quiso ser cantante en un café-concierto, pero acabó mamándosela a un concejal socialista en la Casa de Campo. Toda una Odisea sin Ulises, Penélope había decidido hace tiempo terminar el pulóver verde de la envidia hacia sus compañeras de promoción. Tomó el camino más rápido y no supo girar en la primera curva. ¿Qué era lo que se esperaba de ella? Nada, absolutamente nada. Había coleccionado respuestas aquella tarde aguardando al chute que le proporcionaría Fran, su camello y chulo. Tardaba, y sus zapatos de tacón se habían mojado lo suficiente como para pensarse la idea de tirarse por el primer puente que le condujese a la tranquilidad que siempre, y sin pagar nada a cambio, había deseado. Al cabo de un par de cigarrillos encendidos con la brasa del anterior, Fran, su chulo y camello, apareció doblando la esquina del fondo. Suspiró aliviada.
-Ey!, cariño, ya estoy aquí.
-Ya era hora, cabrón.
Arrojó el cigarrillo a los pies de Fran y se quedó mirándole fijamente a los ojos. No le importaba en absoluto que en ese momento le pegase una hostia en la boca.
-Ya sabes, unos chicos me han pedido una dosis más. Querían montar una orgía y no sabían a quién acudir. Así que tuve que venderles toda.
-¿Toda? ¿Toda, maldito puerco?
- Me he sacado el doble y era una mierda. Je, je,je.
Fran tenía los dientes podridos. Igualito que Javier Bardem en aquella película.
- Eres un cerdo.
- No te inquietes, chiqui. Tengo esto para ti. Es buena. La mejor¼, para ti¼, coge…¡ tómala!
- Menudo susto me has dado.
-¿Ya estás llorando otra vez? ¿No ves que odio que llores? ¡Es la ultima vez! ¿Te enteras? ¿Eh¼, te has enterao?
Le cogió el brazo y la zarandeó. Ella mantenía en su puño la papelina, la apretaba con fuerza, no se le fuera a caer al suelo.
- Suéltame, puerco. ¡He dicho que me sueltes!
La soltó y escapó corriendo a por una jeringuilla, una goma, un poco de sombra para esconderse, aunque esto cada vez lo hacía peor o le importaba cada vez menos.
- Mecago en todos sus muertos. Maldito cerdo me echao por amante - gritaba mientras esquivaba a la gente. -Su puta madre debía estar contenta con él, el muy cabrito.
Llegó a unas ruinas que se decían árabes. Por el ladrillo visto corrían mansos hilos de agua, sencillos espejos que empapaban la tierra. Bajó unas escaleras metálicas y a punto estuvo de cargarse los tacones con unas traicioneras rendijas en los peldaños.
- Mejor sería que me quitara los zapatos. Algún príncipe los encontrará y sabrá sacarme de esta mierda.
Al llegar a la hierba miró hacia arriba. La gente callejeaba o volvía con paso apresurado desde sus trabajos. Algún chiquillo arrastraba la cartera llena de libros. Las madres tiraban de los más pequeños o les daban la merienda. Unos muchachos se fumaban unos porretes y el más divertido hacía aspavientos o contaba alguna cosa que quería hacer pasar por anécdota. Las nubes allá arriba no le decían nada.
- Si por lo menos fueran algodón dulce y se pudieran comer¼- volvió a hablar, esta vez entre dientes.
La jeringa estaba a punto. El brazo también. Las nubes en su sitio, resbalándose silenciosamente entre el viento. La calma tenía nombre; la tranquilidad, todo el espacio giraba en torno a ella, lavándole el corazón aunque fuera con aguafuerte, peinándola como una madre peina a la hija, sintiendo cómo sus manos pasaban por su cabeza, las manos de su madre que la observaba con ternura. Las nubes comenzaron a deshilacharse y el cielo se abrió lentamente, sólo para ella. Sólo para ella un desnudo rayo de luz le tocó la cabeza y la durmió para siempre.
Su madre volvió en el momento en el que los muchachos del Samur intentaron reanimarla.


 

domingo, enero 30, 2022

Nos ha dejado Ángel Guinda

MORIR


Morir es no volver a estar

-a la misma hora-

en los mismos lugares,

con las mismas personas.

No aparecer, cada mañana,

como esa gran luz nueva

disuelta entre las cosas;

dejar interrumpidos los trabajos,

los viajes en punto muerto.

Ajenos a los mares y a los astros.

Morir es estar quietos, sordos,

ciegos, mudos, desaparecidos,

desconectados de todos y de todo,

de nosotros también;

no regresar a casa nunca más.

No emitir ya señales,

recibirlas tampoco.

Morir es no volver.

                                Ángel Guinda



Descansa, estimado Ángel. Gracias por tu generosidad y alegría.


https://elpais.com/cultura/2022-01-31/muere-el-poeta-angel-guinda-la-vida-discreta-y-la-pasion-por-la-poesia.html

martes, mayo 19, 2020

Maxi Rey, el gran poeta de la generosidad

El pasado domingo nos enterábamos de la muerte del bueno de Maxi Rey, un poeta, camarógrafo, señor de cámara al hombro, trípode en ristre y taxi corredor para plantarse allí donde estuviera sucediendo la poesía, la tertulia, el encuentro. 
Nuestro querido Maxi, profesor de instituto que sacaba de su bolsillo para apoyar revistas, proyectos, sueños de chavales que hacían de sus letras una posibilidad. El que invitaba a su casa a charlas sobre lo que acontece en la calle y en la vida. EL que recita a Samuel Beckett entre susurros al micrófono. El involucrado con la belleza. Era natural, siempre con una sonrisa, un ademán amable y su copita de vino blanco. Le encantaban las aceitunas verdes, esas aceitunas que yo le serví algunas veces con todo el cariño y el agradecimiento de que estuviera ahí compartiendo su cámara, su energía, sus ganas de estar siempre haciendo por los demás, posibilitando. El que se vio sorprendido con lo que unos muchachos montaban al presentar una revista en aquel Getafe de los casi 90, una revista hecha de basura, de hombres-basura, en un espacio sin reservas. Un Maxi que sabía, para el que solo me queda el agradecimiento de haberte conocido, quien me tiene recogido en un video en el Badulake (ahora la Noche Boca Arriba).


Gracias, Maxi. 

viernes, junio 14, 2019

Mansilla & la palabra rusa

Hoy mi hermano gemelo en las redes sociales (solo tengo uno, es univitelino que es una marca de moscatel muy bueno pero no de Sevilla) ha escrito esto sobre un músico underground como dice la necrológica, que es una palabra rusa que aún nadie se ha dado cuenta de que es rusa, rusa (un romano cachondo se la robó al diccionario de ruso-ruso que utilizaba para hacerse entender en la Siberia de hace más de 2.000 años, ¡mirad si hacía frío entonces!).
Pues bien, es esto (me tengo que poner a currar, la mala costumbre de pagar ciertas facturas, ciertas cosas para que todo vaya moderadamente hacia adelante):

¿Debemos recordar a Mansilla? No, no debemos recordar a Mansilla. ¿Debemos escuchar a Mansilla? No, no creo que valga la pena. ¿Debemos leer a Mansilla? Saramago era mejor. ¿Debemos saber quién fue Mansilla? Para nada. ¿Debemos saber que actuó en...? No.

lunes, abril 01, 2019

Adiós al maestro Rafael Sánchez Ferlosio.

Me despido desde aquí con el Maestro porque no pude aquel día en el que le fui a buscar decididamente para charlar un rato, luego de que me diera un ataque de ansiedad por la situación en el curro que tenía entonces. 

Se nos ha ido el bueno de Rafael Sánchez Ferlosio del que vista la última entrevista que le hace ElPaís por su 90 cumpleaños, solo hago que reafirmar sus palabras. La publicidad y la televisión, horrorosa, y no hay más que hablar...  y luego la sacrosanta bien fraguada estupidez en la que se ha convertido la política, que no es otra cosa que la campañita que pagan los grandes empresarios y fortunas para salir cada vez mejor parados en su rapiña y con su bien comida y bebida democracia. Un horror, sí, y encima bastante soso, nacionalcatólico por aquí, neoliberalote por allá, y toda la chusma engullendo mentiras de las que también, seguro, me afectan a mí, me tocan. 

Gracias, Rafael Sánchez Ferlosio. Descanse en paz.


(el texto escrito más abajo es del 3 de marzo de 2015)

Entrevista a Ferlosio, 22 de mayo de 2007


Hace unos días leí un artículo en la prensa internáutica que me llamó mucho la atención porque trataba a una persona a la que yo he tenido la suerte de conocer personalmente en una cafetería en un populoso barrio de Madrid. Se llama Rafael Sánchez Ferlosio. Antes de que le dieran el universal premio Cervantes le vi de la manera más cotidiana posible: tomándose un café, o lo que se dice desayunando. En un primer momento me quedé muy sorprendido y pensé: "No..., ¡qué va a ser Ferlosio!". Así que seguí en lo mío. Por aquel entonces era encuestador-entrevistador en una empresa de estudios de mercado. Atendía a señoras y señores, jóvenes y jóvenas... niños, e incluso encuesté, en una ocasión al nieto de Martín De Riquer (la señora que iba con él me lo confirmó y el chico pasó por encima de mis palabras, ¡vamos!, que no le dio importancia quién era o quién dejaba de ser su abuelo, es evidente).
Pues estaba debatiendo conmigo mismo si era o no Ferlosio en aquella cafetería de barra de aluminio y de raigambre barrial que conservaba su encanto y su pureza, cuando del carro de la compra aquel señor comenzó a extraer un periódico tras otro. Curioso de mí, me acerqué un poco para ver qué papeles eran esos cuando descubrí que era un Le Monde,un Herald Tribune, un Corriere, y no quiero ser excesivo pero no sé si llegué a ver uno alemán también... fue entonces ahí cuando supe que era, sin duda alguna, Ferlosio. Pero yo, tan tímido y tan absurdo, no me dirigí a él. De hecho una amiga y compañera de curro, un remolino de persona, punkarra a la que tengo en mi corazón porque es buena gente, lo preguntó días después en la barra de aquel bar luego de haberle comentado yo a ella el suceso, y fue así como se lo confirmaron, habló con él y me dijo que era una persona muy maja y muy simpática y que debía pedirle una colaboración para una revista que hacía yo por aquel entonces. Y fue así como un día que me tocó currar con ella, Ferlosio al ver a mi querida compañera se animó y entró a saludarla a la salita y a charlar con ella. Yo le saludé también y seguí con el trabajo, con ganas de hablarle, por supuesto, pero, ¡bueno!, así es la verguenza, que ni da de comer, ni almuerza.

Pues en esas estoy que de vez en cuando me llegan noticias de Chicho, su hermano ya fallecido, y de él, y, como decía, he descubierto, según parece por lo que escribe el autor, la afición de Ferlosio por las anfetas en este artículo (pinchad en el enlace si queréis leerlo completo) que dice así, y entresaco un párrafo: “Cuando me encerraba no quería ver a nadie. Un verano, en que me quedé solo en Madrid, llegué incluso a arrancar el cable del teléfono. El sistema era así: me quedaba una media de cuatro días con sus cuatro noches en sesión continua de lecturas y escrituras gramaticales; al final caía redondo y me dormía profundamente durante 24 o más horas, salvo uno o dos brevísimos despertarse para comer y beber y con una maravillosa bajada de tensión… Nunca me lo he pasado mejor que aquellos quince años”.

Y me descojono, porque a esto se le llama pasión por la ciencia, por la literatura y por la vida, aparte de reírse de la industria editorial de este país más preocupado en hacer libros-basura (trashbooks) que no best-seller, que no llegan a eso ni siquiera, porque no estarían detrás de su puerta los editores dándole el coñazo para que escribiera otra novela y otra y otra más. ¡Pues donde no hay, no hay, hombre! Que hacer una buena novela, un buen libro no es enchufar la máquina de hacer chorizos, que en vez de editores tenemos charcuteros, ¡joder!, y no hablo de editores medianos y pequeños sino de los grandes, joder, ¡los grandes!, es un negocio de charcuteros (y que me disculpen los charcuteros, entiéndanme, que todo tiene su arte) y me dirán: "Hombre, majo, es que hay que comer", pues ¡coméos las resmas de papel que tiráis a la basura con sandeces...!
Por otra parte me hace mucha gracia de lo ya tan conocido y lo que es historia familiar: que si su padre era Sánchez Mazas uno de los fundadores de Falange, que si Jose Antonio, que si tal y que si cual. Bueno, pero ya veis, afortunadamente puede uno vivir la vida como quiere y si un cretino quiere seguir viendo lo que no hay, es decir, franquismo y muerte por todos lados, pues qué quieres que te diga. ¿O es que acaso tenemos la culpa de nacer donde hemos nacido? Sobrados ejemplos han dado ya los Ferlosio como los Panero por su padre, o me voy incluso a Torrente Malvido por el suyo de que las etiquetas en este caso son repugnantes, ignorantes y malvadas. Pues eso, a leer. (Por supuesto que no me refiero al autor del artículo. No me da la sensación en ningún momento de que vaya detrás de hacer sangre con su pasado familiar).

(Para leer la entrevista a Ferlosio -la foto superior que recoge la imagen de RSF y la portada del periódico, la hice yo- pincha AQUÍ)

viernes, febrero 23, 2018

Forges

Forges, gracias.
También recuerdo la viñeta en la que un padre ante el horizonte le dice a su hijo que todo eso que ve ante sí algún día sera suyo. Pero el hijo le contesta, "ya, pero yo quiero ser poeta". La he estado buscando y no la encuentro por ahora.
También se nos ha ido de este mundo el camarero del Palentino, un hombre majo, entrañable, al que no sé por qué guardaba aprecio sin haber cruzado nunca una palabra más allá de la habitual petición, un hombre que siempre guardaba una sonrisa. En fin.

miércoles, enero 24, 2018

N I C A N O R P A R R A

ARRAPRONACIN, el medicamento que le hará subir a los cielos, descender a los infiernos, escribir, como los antidioses en el antiolimpo, antipoemas. 
No lo compre. Créelo, suénelo. Vibre mejor. Imagine, sueñe, construya... diga "anti", diga Arrapronacin. 
Piérdale el miedo al poema y juegue, juegue más. He dicho. No es una orden. En incómodas cajas de 101 parásitos que le cuchichearán al oidito una tonadita, una cancioncilla delicuescente, atemporal, sustantiva. Rssss! Srsrssss! Chui! Chui! Y así.
No tiene efectos ni defectos ni sombras ni conciertos, sonajeros, termolactil ni tecnoespám expandido. Es pequeño, muy pequeño y suavecito. Juegue, juegue más, juegue otra vez. Un poco más, gire a la derecha, ahora haga un molinete con los brazos, recite algún verso que sepa, junte los labios, haga ¡pop!, mueva el culito, diga 99. Hora no, hora sí. Ahora no, ahora sí. Silbe, si no sabe silbar, no silbe. No hace falta. Por lo que se sabe, o no, es una persona antinormal.

martes, noviembre 15, 2016

L. Cohen

Le han enterrado junto a sus padres en una caja de pino sin adornos

miércoles, mayo 27, 2015

Se ha ido a Lizania para siempre... DEP


Fallece a los 84 años el poeta y pensador Jesús Lizano

Deja una extensa obra que reunió en el volumen Lizania. Aventura poética 1945-2000



El filósofo, poeta y pensador libertario Jesús Lizano.Jesús Lizano fue uno de los poetas fundamentales de la década de los 50 y después de un tiempo de ostracismo, en los años 80, reapareció y se dedicó a viajar por diferentes ciudades en las que ofrecía recitales en directo, que le dieron mucha popularidad.Lizano se consideraba un anarquista poético, que hacia una poesía social y humana de y para el pueblo, pues entendía que su obra no era para él, sino para acercar a los seres humanos el mensaje que recibe el poeta del ámbito natural. (Extraído, texto y fotografía, de elmundo.es: http://www.elmundo.es/cultura/2015/05/27/5564f31eca4741b8698b45bb.html),

También añado esto:
¿Qué propone su anarquismo poético?
Fe en lo humano, fe en que podemos superar la estructura dominante-dominado, fe en que la ayuda mutua sea nuestra única ley y moral. ¡Basta ya eso de que las ideas estén por encima de las vidas! Todos somos compañeros. Mi patria es el mundo y mi familia es la humanidad.
(...)
¿Y volvieron a despedirle?
Di a leer mi poesía al superior, ¡y entendió!: me puso un despachito para mí: a la vez que hacía mi trabajo como corrector, pude seguir escribiendo durante 22 años.
 Tuvo suerte.
Sí, porque no se puede crear sin tiempo libre, sin libertad de pensar y sentir: por eso la compañera de mi vida ha sido la soledad.

¿No ha tenido amor?
Sí, he tenido amor y he tenido compañera. Un amor que ha sido el amor de mi vida... y una constante compañera: la soledad.
¿Y ahora?
Mi consuelo es hacer la compra cada mañana y saludar a las vendedoras del mercado, que me quieren mucho. Esto alimenta el alma. Saldré un día a la calle con un cartelito al cuello que diga: "Necesito cariño".

miércoles, mayo 13, 2015

Walter Marchetti, larga vida a ZAJ

El domingo pasado me encontré -me encontraron, mejor dicho- dos amigos en mi ronda dominical. Nos tomamos unos cosas y salió el tema de la expo de un amigo en una biblioteca de Pinto, en la red PintoArte. Así es, dos días atrás estuve allí, y además con unos amigos realizando un nuevo espectáculo de Palabra y Música del que nadie -eso espero- salió indenme.
Dicha cosa empezó casi que regulera porque no habíamos ensayado ni ná, y lo que se dice ná es ná, pero sí que habíamos preparado cada uno lo suyo... pero hete aquí que era una biblioteca pública y habíamos llegado pronto lo que hizo que nos saliéramos fuera a preparar el evento. Aún teníamos una hora para ello. Nos pusimos manos a la obra. Junto a aquel parque infantil desplegaron sus guitarras y yo mis papeles, y los chiquillos se fueron acercando, disfrutando y algunos bailando los temas que ibamos a llevar a cabo poco después. Una señora con dos niños pasó junto a nosotros y los niños se quedaron curiosos, la mujer que parecía su madre, no. Más tarde nos encontraríamos los tres en la exposición.
La expo, Pinturapéutica, de nuestro querido amigo Antonio Gallego Conde, no iba a quedarse sin la actuación de "Los Estafados de Ternura. Versión 4x4". Antes echamos un ojo a su cuadros, cada uno titulado con un nombre de la literatura escrita en español y, sobre todo, con referencias a las obras de Juan Carlos Onetti y Juan Rulfo.
En el cuadro del fondo aparecían los amigos con los que me encontraba charlando en aquel momento en aquel café aquel domingo y aquella tarde. Un retrato desenfadado y vital, que combinaba rojos, negros y amarillos. Hablamos entonces aquella tarde de, entre otras cosas, de otras expos y una en concreto se refería a la que se llevó a cabo en el Reina Sofía cuando un pobre como yo podía aún visitar las temporales sin pagar. Fue en 1996, si no se equivoca la Wikipedia -a mí me parece muy lejana esa fecha- y recuerdo la temeridad de una mujer al apagar una de las televisiones donde se proyectaba un vídeo o una performance del grupo ZAJ! Ella misma y la guarda que le echó una buena reprimenda se convocaron en una más de las acciones del grupo ZAJ!, o así lo quise ver yo.
Hoy, unos días después de hablar con mis amigos en aquel café moro de Lavapiés, me trae Radio Clásica el fallecimiento de unos impulsores de ZAJ!, el gran Walter Marchetti, a quien no conocí pero que sí me abrió un espacio importante a la hora de pensar el arte o cualquier realización artística -disculpen la pedantería- pues puso el juego, el humor y la crítica social, la vida y el ser humano como elementos creativos en mi cabeza, renovando siempre el concepto de lo que podemos pensar como ARTE.
Y para terminar, como así lo hace el obituario del periódico: En 1998 José Luis Castillejo escribió sobre él: “Su música se extiende a todos los seres vivos, sin excluir a los cerdos y a toda naturaleza, haciendo que las piedras canten”.

Pues eso, que las piedras canten.

(No se queden complacidos con esta lectura y lean lo que publicó la revista Jot Down Magazine hace unos meses: Zaj, música no específicamente sonora en pleno franquismo.

jueves, marzo 26, 2015

Moncho Alpuente & Pedro Reyes

Si hace unos días nos dejaba Moncho Alpuente y me enteraba el sábado por la noche de su fallecimiento por mis amigos Chozas & Pili mientras les contaba que nos había dejado el gran Cifu, acabo de oír ahora (las doce de la mañana del 25) que ha muerto Pedro Reyes, a quien conocí personalmente junto con unos amigos y amigas (los rodeamos en un corrillo a Pablo Carbonell y a él con admiración porque en aquel entonces ambos participaban en La Bola de Cristal y eran los putos amos). Quién sabe si también lo vi y disfruté antes, en aquel 1983, en los que me daba por ir solito al Parque del Retiro sólo por ir a ver a dos tipos muy cachondos y echarme unas risas los domingos con sus chistes llenos de ingenio que actuaban en el paseo frente al embarcadero, entre otros muchos artistas, magos, equilibristas, ácratas, tiriteros, poetas, showmans, charlistas o payasos, músicos, cantantes o bailarines... Creo que nunca ha estado tan animado y efervescente el paseo junto al lago del Retiro (siempre que camino por allí me es imposible no recordarlo). Fueron muchos los que estuvieron allí, y como se dice "pasando la gorra", y divirtiéndonos casi por la cara a muchos de nosotros. Sí, eran años del Madrid más drogadicto y más salvaje, locuaz y suicida, con esas calles sucias y rotas, con esos parques atestados de jeringas, y con mucha vida. Nunca fue demasiada. Hasta la luz era más clara, más transparente... será cosa de las películas de aquellos años. Eran momentos en los que se compartía más y tal vez se lloraba más, pues no diré aquello de cualquiera tiempo fue mejor, no.
Quién duda de que posiblemente, muy posiblemente, se encontraron una noche o más de una, Moncho con Pedro y hasta con el propio Cifu en los lugares más lumpen de la ciudad, en los lugares donde se despachaba vida a manos llenas... 
Parece, como en un tuit que acabo de leer, que se confirma que el mundo está mal diseñado. Descansen en paz.

martes, marzo 17, 2015

Juan Claudio Cifuentes, "Cifu" para los amigos que sois todos vosotros...

Se nos ha ido Cifu con sus besos, carantoñas, achuchones... se nos ha ido con todo el jazz que sabía y que conocía de primera mano. Un maestro que empezó en la radio cuando yo nací, en 1971. Una persona que se interesaba por el mundo del jazz a fondo y porque sí y que prodigó su gusto y su enganche, su generosidad en este país en el que incluso en la etapa más oscura de este siglo no se podía decir "jazz" y se decía "músicas de Broadway". Un grande, sin duda alguna que ha hecho muchísimo por la música en España durante tanto tiempo y que nos ha hecho, si cabe, más felices. Gracias, Cifu.


viernes, febrero 20, 2015

Querido y venerado Oliver Sacks...

Mi querido, venerado Oliver Sacks, se despide hermosamente de la vida, pues padece un cáncer terminal de hígado, y se despide de este viaje, de esta, como él mismo dice, aventura, con gratitud, como no podía ser de otra manera y en una persona como él que tenía una fecunda y enriquecedora obra sobre medicina y, permitidme, antropología que bien pudiera haber escrito una persona de otro mundo por su enorme capacidad para desentrañar desde la ciencia, el alma humana.
Un fuerte abrazo, y espero que como dices, con ese optimismo que sólo el verdadero sabio posee, el futuro esté en buenas manos. Gracias por todo.

En El Cultural
En El País

lunes, septiembre 29, 2014

Adelaida García Morales, in memoriam



El viernes día 19, al término del recital organizado por Gsús, encontré en la librería La esquina del zorro, en una de las pilas de los libros de segunda mano, el libro El Sur, de Adelaida García Morales, autora a la que no había leído aún y a la que tenía muchas ganas, pues siempre la relaciono de forma instantánea, y es obvio hacerlo así, con la película del mismo título. De hecho, cuando lo vi apilado entre otros muchos saldos —pues bien es cierto que les han vendido a los currantes de la librería, si mal no estoy informado, un par de bibliotecas últimamente— dije: "Por fin. ¡Aquí estás!", o algo parecido, sabía, no sé por qué, que este libro era y es muy especial. Así que, al cabo de un par de días, en un parque, mientras esperaba a un amigo, lo terminé de leer y a su término, fluyeron las reflexiones. En primer lugar, me conmovió su manera de narrar, una voz sin artificio, que crea con sencillez un mundo en el que poco a poco te introduce, como si una persona estuviera narrando, o más exactamente, te estuviera susurrando con absoluta tranquilidad una historia en la que no se sabe por qué razón te has involucrado y que te seduce porque se mantiene en un espacio de discreción muy entrañable pero con un precioso trasluz de tristeza. La soledad y la niñez, junto con el dolor producido por la pérdida del padre y el surgimiento del amargo recuerdo, los espacios y atmósferas reveladas, la pérdida irreparable de una infancia que se va insinuando de una manera tenue, despliega una sensibilidad que cala la imaginación de quien lo lee…, sí, todo ello lleva a cabo lo que se puede denominar como la magia de la literatura. Magia con la que Adelaida García Morales es capaz de atraer completamente la atención de cualquier lector que quisiera sumergirse en dicho mundo... y eso, os lo puedo asegurar, con muy pocos libros ocurre a lo largo de una vida.
Para terminar, y en segundo orden, también me llamó la atención la cita de Hölderlin, como frontispicio y saludo al lector... pero lo que me intrigó fue cuando descubrí el final que nunca se vio en la película y que en el libro es. Un final en Sevilla, en el sur, un final al que se opuso radicalmente Querejeta y con el que Erice contaba. De hecho, de aquí surgió la separación entre ambos genios. Pues bien, luego de terminarlo me quedé pensando también si hubiera sido mejor incluir el final del director y respetar principio y fin de la novela, por lo que intenté recrear en mi cabeza ambos, pero vino la noche y tuve que salir casi corriendo porque no llegaba a mi cita.

(Un enlace a un recorte de periódico que habla de su paso por la Feria del Libro de 1985 (AQUÍ)

jueves, julio 24, 2014

Amy (In memoriam)

-Amy, no bebas tanto
-Amy, tira la basura
-Amy, te amo tanto
-Amy, tu cardado
-Amy, la raya de tus ojos
-Amy, pero qué macarra, chunga, chula
-Amy, la mejor
-Amy, no te conviene
-Amy, se te corre el rimmel
-Amy, la mirada
-Amy, 416
-Amy, despierta
-Amy, la vida...

jueves, febrero 27, 2014

Espíritu

Y para alegrar la fría, gris-ruidosa y cubierta mañana, un poco de lo que está por venir esta noche en la presentación de la revista que ayer quedaba anunciada aquí.. ESPERIT!

(y un pequeño homenaje a Paco de Lucía y a su hermoso espíritu)

martes, febrero 04, 2014

"No, ninguno de nosotros estamos hechos con frío"

Bueno,
lo cierto es que me he levantado esta mañana con la canción pegada al río de mi yunque
(sobre todo esa frase: "No, ninguno de nosotros estamos hechos con frío...")
o en las meninges no recuerdo...
también es que el sábado anduve hablando con una persona que me dijo que conoció a Sergio
es más,
es más,
y aquí cabe decir que andaba yo currando en otro lugar y nos quedamos sin curro durante unos meses y me dio por tragarme el Martínez de Sousa y un cursito de corrección de estilo cuando llegó la noticia del fallecimiento de Algora con 38 años de edad y comencé a escucharlo y a escucharlo, etcétera, hasta ahora que vuelve el hilo de su música y su recuerdo que no hacen falta homenajes para lo necesario... también os dejo su blog que le daré un vistazo próximamente porque no sé si sabéis que Sergio era bastante inquieto. El blog de Algora

viernes, junio 28, 2013

Adiós, Anele

Æ ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Waiting for the Big Bang":

Deberías escribir más y publicitar menos.
;-) 


Hace cosa de 15 días murió en su casa Anele o Elena, una amiga que dejaba de vez en cuando algún comentario por aquí. Otra bloguera, sí. Otra persona que deja sus ruidos en un papel electrónico, sin masa, con el único cuerpo que te pueda dar una pantalla.
Me enteré días después por Pepe Ramos que dio la noticia en su féisbus. Lógicamente me sorprendió. No. Me quedé de piedra leyendo lo que había escrito Pepe, sin poder creérmelo. Me pareció o quiso que le pareciera a mi cabeza que fuera una broma. Sí, supongo, una broma cabrona del destino. La última sonrisa cruel de la muerte que he visto de cerca.
He estado dándole vueltas a la cabeza durante estos días en cómo puede ser el mejor homenaje que podría hacer desde este rincón a su memoria y a sus ganas de vivir y a su locura cascabelera y a su juerga rockera y a su ser salvaje... Al final, esto es lo que he decidido, dejar un post suyo amable, un post que como todos los suyos me hacían sonreír y creer.
No sé. Leo la última entrada de su post y me parece que escribía así, con las tripas, directa, sin reparar en nada... quien si no iba a decir al principio de su última nota: "No sé porque me dejé matar y allí todo estaba en calma. Sí todo en calma", y terminarla así: "Un poema simple me rondaba la cabeza, sin metáforas, ni recorridos inteligibles, podía sonreír porque no me había muerto. Nunca supe porque me dejé matar, mientras allí, todo estaba en calma." 

Eso es todo. Gracias Elena.
Descansa en paz.

(Para más casualidades mientras terminaba con esta nota estaba escuchando sin saberlo por eso del canal Jazzradio a John Hicks y su tema "Poor Butterfly".) Dan ganas de salir esta noche y emborracharse.

Su blog, de donde he extraído sus palabras es http://nefertaryanele.blogspot.com.es

sábado, junio 01, 2013

Quico Rivas

Buceando por las redes sociales encuentro esta imagen del amigo Quico Rivas que ya cumple 5 años siendo semilla.
Me emociona descubrir en algunos comentarios que decía que "la guerra no ha terminado".
Hoy mismo hay una manifestación internacional contra la Troika. Por una Europa de los Pueblos y no de los Mercados.
Seguiremos luchando con nuestras conciencias.